Carta del Obispo Iglesia en España

Vivamos la ternura de Jesús, por Eusebio Hernández Sola, obispo de Tarazona

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Vivamos la ternura de Jesús, por Eusebio Hernández Sola, obispo de Tarazona

 Queridos hermanos y amigos:

El domingo pasado comentaba con vosotros que todos éramos enviados por el Señor a anunciar la Buena Noticia. Hoy el Evangelio que hemos escuchado en la Misa (Marcos 6, 30-34) nos da el motivo de esta necesidad: vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles con calma.

Jesús al ver a la gente siente lástima. Sentir lástima es un conjunto de sentimientos de tristeza y de ternura. Al ver cómo está la gente desorientada, como ovejas sin pastor, Jesús siente tristeza que nace de la ternura de su amor.

La comparación que nos hace el evangelista es la de una oveja sin pastor. Una oveja fuera del rebaño es una oveja que vive en la desorientación, aunque lo parezca no es libre, fuera del rebaño va errando por los montes sin saber a dónde va y a la vez está expuesta al ataque de cualquier enemigo.

Todos conocemos a muchas personas que viven así, jóvenes y adultos que buscan una satisfacción a sus deseos, que buscan  por libre lo que consideran va a ser su verdadera alegría y realización, pero lejos de alcanzarla sólo encuentran la desorientación y la frustración.

Jesús se nos muestra como la expresión plena del amor por los hombres, de la ternura de Dios. Su carácter está lleno de sentimientos por todos y cada uno de los hijos de Dios. El siente una profunda pena y lástima por la desgracia o por el sufrimiento ajeno, por ello nunca deja de conmoverse y se muestra comprensivo ante las miserias y sufrimientos, motivado por un auténtico sentimiento de afecto, cariño y solidaridad.

También los hombres, para ser verdaderamente libres, necesitamos a un pastor que oriente nuestros pasos, que ilumine nuestras mentes. Porque la libertad humana es una libertad atada y sólo puede realizarse cuando el hombre escucha y responde a una llamada. Necesitamos a un pastor que nos llame.

La primera lectura (Jeremías 23, 1-6) advierte seriamente a los pastores que olvidan esta solicitud por las ovejas que le han sido encomendadas. Que olvidan la ternura de Jesús hacia el que vive en la desorientación. Aceptar ser pastor es desear ser como el Pastor, Jesucristo.

El Evangelio nos dice que Él se puso a enseñarles con calma, por ello, Él debe ser nuestro modelo. El corazón de un apóstol, no puede permanecer indiferente ante las necesidades de sus hermanos, sean estas espirituales o de otra índole. Sepamos como Jesús, mirar alrededor nuestro y veremos que hay mucho que necesitan oír una palabra de esperanza y que les hablemos del amor del Padre.

El Señor, espera de nosotros, un corazón compasivo y lleno de ternura, no dejemos de acudir en auxilio del que necesita, no dejemos de ayudar a los más necesitados. También hoy en día mucha gente anda desorientada, también hoy en día muchos caminan por el mundo como ovejas sin pastor. Parece que cada vez tenemos más problemas y menos soluciones. Nosotros sabemos que el Evangelio es la gran noticia que puede cambiar a cada hombre y mujer.

Con todo afecto os saludo y bendigo.

+ Eusebio Hernández Sola, OAR

Obispo de Tarazona

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