Papa Francisco

Visita del Papa Francisco a la parroquia romana de Santa María Regina Pacis

Visita del Papa Francisco a la parroquia romana de Santa María Regina Pacis

El Papa Francisco visitó ayer tarde otra parroquia de su diócesis, esta vez fue la de Santa María Regina Pacis en el Lido de Ostia. Antes de celebrar la misa, el Obispo de Roma fue a ver a la comunidad de las Pequeñas Hermanas de Jesús, de Charles de Foucauld, llamadas Fraternidad del Luna Park, porque viven en las roulottes, y encontró a los ancianos, a los enfermos, y a los jóvenes scouts de la parroquia, así como a los padres que este año bautizan a sus hijos.

En primer lugar saludó a los ancianos subrayando que poseen la sabiduría de la vida, de la experiencia, del dolor y de la paciencia, así como la memoria del pueblo y de la familia. De los enfermos afirmó que se parecen a Jesús porque como él llevan la cruz y elogió a la comunidad parroquial porque se ocupa con amor de unos y otros y ”cuando una comunidad no se ocupa de estas personas, algo no funciona, algo falta”.

A los scouts recordó que ”en el arte de subir lo más importante no es no caer, sino no quedarse en el suelo”. ”Todos nos caemos -dijo-, todos nos equivocamos, todos pecamos.. pero el testimonio es levantarse con la gracia de Dios…Esto es lo que el mundo necesita de vosotros, el testimonio de ir siempre más allá, siempre adelante, aunque seamos débiles, siempre adelante”. También animó a los jóvenes a transmitir la fe con alegría y, en las situaciones díficiles, cuando la alegría se empaña, a ”atraversar esos momentos con dignidad, con la esperanza de que el Espíritu Santo nos de fuerza.. y consuelo… hasta que vuelva la alegría”.

Por último, invitó a los padres que han bautizado a sus hijos a que el bautismo no fuera un acto aislado, sino a ”caminar con los niños por la senda nueva de la fe, acercándose a la parroquia”.

En la homilía el Papa, comentando el evangelio de la vid y los sarmientos, insistió en la importancia de permanecer unidos a Jesús que también significa ”tener la voluntad de recibir de El, el perdón y ”la podadura” para dar más frutos. ”Permanecer en Jesús -y esto es lo más difícil -dijo el Santo Padre- significa tener su misma actitud. Pero cuando ”despellejamos” a los demás, hablando mal de ellos, no permanecemos en Jesús. Tampoco cuando mentimos, porque El no lo hizo nunca. Cuando engañamos a los demás con negocios sucios que están al alcance de todos, somos sarmientos muertos, no permanecemos en El. Permanecer en Jesús es hacer lo mismo que El hacía: hacer el bien, ayudar a los otros, rezar al Padre, curar a los enfermos, ayudar a los pobres, tener la alegría del Espíritu Santo”.

”También hay otros sarmientos -señaló- de los que Jesús no habla aquí, pero lo hace en otro relato: son los que se muestran como discípulos de Jesús, pero hacen lo contrario de un discípulo de Jesús y son los sarmientos hipócritas. A lo mejor van todos los domingos a misa, a lo mejor tienen cara de santurrones, todos píos, pero después viven como si fueran paganos. Y a éstos en el Evangelio Jesús los llama hipócritas. Jesús es bueno, nos invita a permanecer en El. Nos da fuerzas, y si resbalamos en el pecado -todos somos pecadores- nos perdona porque es misericordioso. Pero quiere dos cosas: que permanezcamos en El y que no seamos hipócritas. Y así salen adelante las vidas cristianas”.

Ciudad del Vaticano, 4 de mayo de 2015 (VIS).-

Homilía completa

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