Internacional

Virgen de Chiquinquirá (Colombia): 430 años de la renovación milagrosa de su cuadro

430 años de la renovación milagrosa del cuadro de la Virgen de Chiquinquirá, Patrona de Colombia

El próximo 26 de diciembre se celebrará el 430 aniversario de la restauración milagrosa del lienzo de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, Patrona de Colombia, y el Santuario a ella dedicado lo celebrará en grande con varios eventos que tendrán como lema “En el camino de la reconciliación, acompaña a tu pueblo, María”.

Los homenajes marianos iniciarán el 17 de diciembre con la novena a la Virgen que se extenderá hasta el día 25. La oración iniciará a las 6:00 de la tarde con el Santo Rosario, seguirá luego el novenario, y posteriormente, a las 6:30, la Santa Misa. El 25 de noviembre, coincidiendo con la Navidad, se celebrarán a las 6:00 p.m. las vísperas en honor a Reina y Patrona de Colombia.

Una réplica de la imagen renovanda, que viene peregrinando por varias ciudades, fue coronada recientemente / Foto: Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá.
La celebración principal del 26 de diciembre comenzará a las 10:00 horas con la solemne procesión en honor a la Patrona de Colombia, que tendrá lugar en la Plaza de la Libertad; y seguirá con la Eucaristía que acogerá l Basílica de Chiquinquirá.

“En el marco de los 430 años de la renovación del cuadro de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, invitamos a la comunidad a hacerse participe de esta celebración que nos une como Iglesia”, es la invitación que hacen desde el Santuario mariano.

– La renovación milagrosa

La historia de la renovación milagrosa de la imagen de la Patrona de Colombia se remota a los orígenes de la pintura, que fue elaborada entre los años 1560 y 1562 por el fraile dominico Andrés Jadraque por solicitud de Antonio Santana, caballero español quien tuvo la encomienda de la entonces población de Suta.

La pintura la realizó en un lienzo de algodón que había sido tejido por los indígenas, utilizando una mezcla de tierra de colores con jugo de yerbas y flores. El fraile pintó a Nuestra Señora del Rosario y junto a ella a San Antonio de Padua, por ser el nombre del encomendero español; y al Apóstol San Andrés, por ser su nombre. La imagen fue colocada en la capilla pajiza de Suta, donde el fraile solía dar sus catequesis a los indígenas.

Tiempo después, hacia 1574 -cuando la misión de los dominicos para al clero secular-, la imagen queda abandonada hasta su deterioro por causa de la humedad, las goteras y el sol.

El 26 de diciembre, cuando se conmemora la renovacion prodigosa, habrá una solemne procesión en Chiquinquirá / Foto: Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá.
La imagen se recuperaría sólo hasta 1585 con María Ramos, cuñada de Antonio Santana, quien se instala en la entonces aldea de Chiquinquirá, donde halló el lienzo deteriorado. Enterándose que allí habían pintado una imagen del a Virgen, limpia el cuadro, al que no se le apreciaba la pintura, y lo sitúa en un digno lugar en el que solía orar.

Con el anhelo de volver a ver la imagen de Nuestra Señora, María Ramos le suplica cada día a la Virgen con insistencia: “¿Hasta cuándo, rosa del cielo, habéis de estar tan escondida? ¿Cuándo será el día en que os manifestéis y os dejéis ver al descubierto para que mis ojos se regalen de vuestra soberana hermosura, que llene de alegría mi alma?”. Y la Madre de Dios se manifestó…

El suceso ocurrió el 26 de diciembre de 1586 en la mañana luego de que María realizara su devota oración. Pocos minutos después de retirarse del lugar pasaba por allí una indígena junto con su hijo, quienes notaron que del cuadro salían unos muy luminosos destellos: “Mire, mire, Señora, que la Madre de Dios se ha bajado de su sitio, está en vuestro asiento y parece que se está quemando”, expresó la indígena.

María Ramos al ver tal prodigio, cae de rodillas frente a la imagen llorando de emoción. El cuadro se había renovado con gran hermosura.

Muy pronto la noticia del milagro se propagó por la región, y los indígenas le edifican una capilla, primera morada de la imagen renovada.

El cuadro, que recibió la coronación canónica el 9 de julio de 1919, hoy se puede apreciar en el Altar Mayor de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá. Cuentan que el prodigio de su renovación sigue sucediendo. Así lo aseguran varios documentos y algunos testigos.

Fuente: GAUDIUMPRESS

Regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

REGISTRARME

Añadir comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.