Especiales Ecclesia

Videomensaje del Papa Francisco a Polonia

Vídeo mensaje del Papa a Polonia: La Jornada Mundial de la Juventud, signo de armonía, mosaico de razas, pueblos y culturas unidos en nombre de Jesús

 El Santo Padre envió en la tarde del martes 19 de julio un vídeo mensaje a Polonia, con motivo de la inminente celebración de la XXI Jornada Mundial de la Juventud que brindará al Papa la ocasión de encontrar en Cracovia a los jóvenes de todo el mundo y también a la “querida nación polaca”, todo ello en el signo de la Misericordia de este Año Jubilar, y en la memoria “agradecida y devota de san Juan Pablo II, que fue el artífice de la JMJ, y fue el guía del pueblo polaco en su reciente camino histórico hacia la libertad”.

El Papa Francisco da las gracias a los jóvenes polacos por la preparación de ese evento, “sobre todo con la oración” y ya desde ahora los bendice y abraza, al igual que a los de toda Europa, África, América, Asia y Oceanía así como a sus países, a sus deseos y a sus pasos hacia Cracovia “para que sean una peregrinación de fe y de fraternidad”, y pide al Señor Jesús que les conceda la gracia de experimentar en ellos mismos las palabras: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”.

“Deseo mucho encontrarme con vosotros –prosigue el Pontífice- para ofrecer al mundo un nuevo signo de armonía, un mosaico de rostros diferentes, de tantas razas, lenguas, pueblos y culturas, pero todos unidos en el nombre de Jesús, que es el Rostro de la Misericordia”.

Y dirigiéndose a los hijos e hijas de la nación polaca exclama: “Siento que es un gran don del Señor el estar entre vosotros porque sois un pueblo que en su historia ha atravesado tantas pruebas, algunas muy duras, y ha salido adelante con la fuerza de la fe, sostenido por la mano materna de la Virgen María. Estoy seguro de que la peregrinación al santuario de Czestochowa será para mí una inmersión en esta fe probada, que me hará mucho bien. Os agradezco las oraciones con las que estáis preparando mi visita. Doy las gracias a los obispos y sacerdotes, a los religiosos y religiosas, a los fieles laicos, especialmente a las familias, a las que llevo en espíritu la exhortación apostólica Amoris laetitia . La “salud” moral y espiritual de una nación se ve por sus familias: por eso san Juan Pablo II se interesaba especialmente por los novios, los jóvenes esposos y las familias. Continuad por este camino”.

“Queridos hermanos y hermanas –concluye – os envío este mensaje como prueba de mi afecto. Permanezcamos unidos en la oración. ¡Y nos vemos en Polonia!”.

Texto y audio del video mensaje del Santo Padre Francisco:

Queridos hermanos y hermanas:

Está ya cercana la trigésimo primera Jornada Mundial de la Juventud, que me lleva a encontrar a los jóvenes del mundo, convocados en Cracovia, y que me ofrece también la feliz oportunidad de encontrarme con la querida nación polaca. Todo va a estar marcado por el signo de la misericordia, en este Año jubilar, y por la memoria agradecida y devota de San Juan Pablo II, que fue el artífice de la Jornada Mundial de la Juventud, y fue el guía del pueblo polaco en su reciente camino histórico hacia la libertad.

Queridos jóvenes polacos, sé que desde hace tiempo están preparando, sobre todo con la oración, el gran encuentro de Cracovia. Les agradezco de corazón todo lo que están haciendo, y el amor con el que lo hacen; desde ahora, los abrazo y los bendigo.

Queridos jóvenes de toda Europa, África, América, Asia y Oceanía, bendigo también a sus países, sus deseos y sus pasos hacia Cracovia, para que sean una peregrinación de fe y de fraternidad. Que el Señor Jesús les conceda la gracia de experimentar en ustedes mismos estas palabras suyas: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia” (Mt 5, 7).

Deseo mucho encontrarme con ustedes, para ofrecer al mundo un nuevo signo de armonía, un mosaico de rostros diferentes, de tantas razas, lenguas, pueblos y culturas, pero todos unidos en el nombre de Jesús, que es el Rostro de la Misericordia.

Y ahora me dirijo a ustedes, queridos hijos e hijas de la nación polaca. Siento que es un gran don del Señor el estar entre ustedes, porque son un pueblo que en su historia ha atravesado tantas pruebas, algunas muy duras, y ha salido adelante con la fuerza de la fe, sostenido por la mano materna de la Virgen María. Estoy convencido de que la peregrinación al Santuario de Cz?stochowa será para mí una inmersión en esta fe probada, que me hará mucho bien. Les agradezco las oraciones con las que están preparando mi visita. Doy las gracias a los Obispos y sacerdotes, a los religiosos y religiosas, a los fieles laicos, especialmente a las familias, a las que llevo en espíritu la Exhortación apostólica postsinodal Amoris laetitia. La “salud” moral y espiritual de una nación se ve por sus familias; por eso, San Juan Pablo II se interesaba especialmente por los novios, los jóvenes esposos y por las familias. Continúen por este camino.

Queridos hermanos y hermanas, les envío este mensaje como prueba de mi afecto. Permanezcamos unidos en la oración. ¡Y nos vemos en Polonia!

(from Vatican Radio)

Programación del viaje apostólico del Papa Francisco a Polonia

Regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

REGISTRARME

Añadir comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.