el profesor Corzo
Iglesia en España

Valencia: José Luis Corzo, en la Escuela Católica tras el Concilio Vaticano II

Valencia:  José Luis Corzo, en la Escuela Católica tras el Concilio Vaticano II

LOS POBRES, HUERFANOS Y LOS CARENTES DE FE, LOS INVITADOS A LA ESCUELA, SEGÚN EL VATICANO II

José Luis Corzo, escolapio, maestro, pedagogo y catedrático de Teología de la Palabra de la Universidad Pontificia de Salamanca ha participado en una jornada sobre la escuela católica tras el concilio Vaticano II organizada por el Instituto de Investigación ‘San José de Calasanz’ de la Universidad Católica de Valencia «San Vicente Mártir» y por la Provincia Betania de las Escuelas Pías.

El doctor Corzo ha subrayado que, frente a los problemas de hoy en la enseñanza “resulta clarificador volver la mirada a lo que dijo el concilio Vaticano II sobre la educación”.

“Era ineludible hablar de educación en el Concilio pues la Iglesia había tratado constantemente la cuestión desde sus propios inicios. La enseñanza era un gran cajón desastre que se arregló durante el Concilio con una pequeña declaración de enorme profundidad. Además, el Concilio dialogó, estudió y aceptó lo que el pensamiento humano había desarrollado en el terreno educativo. Por supuesto, estudió la declaración de los derechos humanos en una actitud dialogante”, ha expuesto.

Según ha indicado el profesor Corzo, el concilio Vaticano II habló de tres grandes invitados a la escuela católica: “los pobres, los huérfanos y los carentes de fe”. “¿Quiénes son, pues, los destinarios de la escuela católica? ¿Los hijos de cristianos? En España se ha progresado poco en esa línea y, por ello, tenemos que aprender mucho todavía de lo que dijo el Concilio”, ha aducido.

“La escuela debe ser evangelizadora, pero no crearse para ello, lo que sería hacer una instrumentalización de los niños. No es lugar para el proselitismo sino para la enseñanza, para madurar y crecer como seres humanos. La escuela es evangelizadora cuando toma la actitud de Cristo cuando dice ‘id y contad lo que habéis visto y oído’. Sin actos las palabras están huecas”, ha recalcado.

En su intervención, el doctor Corzo ha señalado que, si bien es cierto quelas indicaciones del Concilio “se recibieron, comprendieron y aplicaron”, sin embargo, la manera sobre cómo se aplicó “dependió de cada lugar e iglesia particular”.

En opinión del experto escolapio, “aún está por comprenderse del todo lo que quisieron señalar los padres conciliares”. De hecho, si el profesor Corzo tuviese que poner una nota a la aplicación de las directrices del Vaticano II en la Iglesia en España, ha confesado que sería “muy, muy baja”.

Para el catedrático de la Universidad Pontificia de Salamanca “se falla en dos aspectos” en la aplicación de lo aportado por el texto conciliar. En primer lugar, en la identidad de la escuela católica “como si fuese el único territorio de la Iglesia en lo educativo”: “Debemos recordar que tenemos más alumnos católicos en la pública que en la confesional, del mismo modo que hay más profesores cristianos en la pública que en la católica”.

“El otro aspecto en que se ha fallado, aunque esto no lo toque el Concilio directamente, es la presencia de la asignatura de Religión en las escuelas públicas, en lo que se ha retrocedido en los últimos años. Es algo que me tiene profundamente descontento”, ha lamentado.

 

Por Antonio DIAZ TORTAJADA, sacerdote-periodista

 

 

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