Portada » Iglesia en España » Diócesis » Una gran experiencia vivida
Diócesis

Una gran experiencia vivida

Los  días del 16 al 19 de julio participamos en el encuentro de seminaristas de bachillerato, organizado este año por el seminario menor  de Ciudad Real, ocho seminaristas menores de nuestra Diócesis Cartagena nos unimos a resto del grupo acompañados por nuestro rector D. Sebastián Chico y nuestro formador D. Francisco José Fernández.

En estos días hemos podido cumplir y realizar los dos objetivos que se nos proponían para este encuentro: primero encontrarnos con jóvenes de nuestra edad que se encuentran en la misma situación que nosotros: con sus dudas inquietudes y buscando respuestas a lo que Dios nos pide: ser sacerdotes y ver que no estamos solos. De este modo hemos podido convivir con seminaristas de Sevilla, Valencia, Plasencia, Burgos, Astorga, Barcelona, Tenerife, Orense… con los que compartimos nuestras experiencias, la vida de nuestros seminarios, sus planes de formación y estudio; la cultura, tradiciones, fiestas de nuestras diócesis y pueblos…. Destacar el ambiente de fraternidad, de “buen rollo” que entre nosotros ha habido tanto a la hora de las dinámicas, veladas, visitas… como en los tiempos de oración y sobre todo en el autobús. Y para aliviar el calor tuvimos una tarde de piscina en la que nos lo pasamos en grande (pudimos mantear y capuzar a todos los rectores y formadores incluidos los nuestros) y otra en la que pudimos bañarnos en las Lagunas de Ruidera.

Entre las actividades que realizamos estaban también las culturales: visitamos Ciudad Real, su catedral, sus iglesias y nos hablaron de las órdenes militantes que allí se instalaron. También visitamos Villanueva de los Infantes, Ciudad de Santo Tomás de Villanueva y Almodóvar del Campo ciudad natal de S. Juan de Ávila y con esto enlazamos el segundo objetivo de este encuentro: el poder encontrarnos con el Señor, ver que nos llama y poder responder con generosidad a su llamada.

Y, cómo no, todo visto desde la figura de estos dos santos: Santo Tomás, obispo de Valencia que encontró el rostro de Dios en los pobres y se caracteriza por su entrega a ellos y además supo reconstruir la iglesia de Valencia que por aquel entonces estaba muy deteriorada no solo en lo físico, sino en lo espiritual y a pesar de todo no desistió sino que se puso manos a la obra sin desanimarse; ejemplo de pobreza, entrega y superación como nos decía el rector de Valencia en la homilía. Y S. Juan de Ávila patrono del clero español del cual se nos dio una pequeña charla de parte de D. Tomas, párroco de Almodóvar, y que destacó la importancia del estudio en la persona del sacerdote y sobre todo la importancia de la oración como bien dicen los escritos del santo, pues en la vida de un sacerdote, de una persona que se está sintiendo llamada no puede descubrir nada, no puede mantenerse, no puede encontrase con Jesucristo si no es en los largos ratos de oración y a ello se nos invitó. Teníamos todos los días la eucaristía diaria, las oraciones de la mañana, uno de  los días celebramos el Sacramento de la Penitencia donde tuvimos la oportunidad de pedir  perdón al Señor por nuestros fallos, otra tarde la dedicamos a la Virgen en la que rezamos el rosario en el Santuario de la Virgen de las Nieves de Almagro, ya que en María encontramos un gran apoyo y ejemplo para nuestra vocación y a ella nos encomendamos. Cada una de estas celebraciones las preparamos los distintos seminarios.

Para terminar el encuentro tuvimos un retiro dirigido por D. Ángel Pérez Pueyo, Secretario de la Comisión Episcopal de Seminarios, en la que se nos presentó la figura del sacerdote, del seminarista y se nos invitaba a reflexionar a partir de unas preguntas sobre nuestra vida, a volver la mirada atrás y ver como en todos los acontecimientos de nuestra vida ha estado actuando el Señor, y nos ha ido llamando a cada uno de nosotros por nuestro nombre para seguirlo solo a Él. Por eso nos decía: “que no os vendan la moto” que no nos dejemos llevar por las cosas de este mundo, de nuestra sociedad y que pongamos nuestra vida en las manos de la iglesia, en las manos del Señor dándole un SÍ generoso a Él, a la obra que Él a esculpido en nosotros y tenemos que descubrir, al igual que lo hizo la Virgen María. Después tuvimos media hora de adoración al Santísimo para poder llevarlo todo a nuestra vida y en su presencia poder escucharle. Finalmente celebramos la Eucaristía, centro de todo, en la que se nos siguió animando a seguir a Cristo, a configurarnos con Él, a “tragárnoslo” en la Sagrada Comunión a pesar de tantos sufrimiento que conlleva el seguirlo pero que al final nos hacen fuertes y nos dan la alegría, y así lo pudimos ver ya no mediante las palabras del rector del seminario de Ciudad Real sino en las cosas concretas de 6 seminarista: cuatro de Murcia y dos de Valencia que pasan al Seminario Mayor y que al final de la celebración dieron su testimonio de cómo habían llegado hasta aquí, de cómo se encontraban en estos momentos al dar el paso para entrar al Seminario Mayor y cómo a pesar de las dudas, sufrimientos, inquietudes… siempre encuentran la alegría, están agradecidos a Dios  y están dispuestos a “lanzarse a la piscina” de la vocación,  de entrar al Seminario y de empaparse de Dios. Y como broche a la celebración se anunció la Diócesis que acogería el próximo años este encuentro..… que es………¡¡¡¡¡Murcia!!!! . Así animamos a los seminaristas de bachiller a perseverar en la llamada que están sintiendo y a los demás jóvenes que cursan bachiller de nuestra diócesis que sienten alguna inquietud a dar el paso, a entrar al Seminario y que el verano que viene se animen y  participen en el encuentro.

Pablo Romero Santa (Yecla)

Inicia Primero del Seminario Mayor

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
Una gran experiencia vivida, 10.0 out of 10 based on 1 rating
Print Friendly, PDF & Email