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Blog del director JMJ 2011 Madrid

Todo sobre lo que son las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ), por Jesús de las Heras Muela

Al hilo y en la memoria e interpelación de la JMJ 2011 Madrid

PRIMERA PARTE: LO QUE SON LAS JMJ

La Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) puede definirse como un acontecimiento eclesial, destinado y protagonizado por los jóvenes, en el que se expresa de un modo extraordinario la fe en Jesucristo y se traduce en fiesta, en testimonio e impulso misionero.

Es un encuentro festivo en el que los jóvenes muestran el dinamismo de la Iglesia y dan testimonio de la actualidad del mensaje cristiano. Es signo de la comunión eclesial donde jóvenes de todo el mundo, asociaciones, comunidades, grupos y movimientos diversos se reúnen en torno al Papa y los obispos, unidos por el mismo amor a Cristo y a la Iglesia y por su misión en el mundo. En la JMJ la comunión eclesial se expresa y se fortalece. Es, por tanto, anuncio claro, directo, entusiasta, de la fe de la Iglesia en Jesucristo.

Los objetivos de las JMJ son favorecer el encuentro personal con Cristo, que cambia la vida; vivir la experiencia de ser Iglesia católica, como misterio y comunión; tomar conciencia más clara de la vocación de todo bautizado, llamado a convertirse en misionero; y redescubrir los sacramentos de la Reconciliación y la Eucaristía, que fortalecen la vida cristiana.

El nacimiento de las JMJ

Las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) se gestaron en Roma el día 15 de abril de 1984, Domingo de Ramos en el contexto del el Año Santo de la Redención. El Papa Juan Pablo II había convocado para aquel día el jubileo de los jóvenes. Una semana después, el 22 de abril, Domingo de Pascua, el Papa Wojtyla haría entrega a los jóvenes que habían participado en la Semana Santa romana de aquel Año jubilar de la cruz de los jóvenes. Al año siguiente, de nuevo, en Domingo de Ramos y de nuevo en Roma, habría una celebración de los jóvenes.

Con este motivo el Papa escribió una carta apostólica a los jóvenes, con fecha 31 de marzo de 1985. Nueve meses después, el 20 de diciembre de 1985, Juan Pablo II anuncia la institución de las JMJ, que se establecieron definitivamente al año siguiente, con alternancia entre Roma -jornada de celebración diocesana- y otra ciudad del mundo  para la celebración de la Jornada de carácter internacional.

Desde entonces se han celebrado veintiséis JMJ, once de carácter internacional y el resto de carácter diocesano romano. La de Madrid 2011 fue la vigésimo sexta en general y la undécima internacional. Las próximas JMJ será el 1 de abril de 2012 (Domingo de Ramos) en Roma y en las diócesis, bajo el lema “Alegraos siempre en el Señor” (Fil 4, 4) y del 23 al 28 de julio de 2008 en Río de Janeiro (Brasil) con el lema ‘¡Id, pues, y hace discípulos a los todos los pueblos” (Mt 28,19).

Fechas, lugares y lemas de las JMJ

La  primera JMJ tuvo lugar en Roma, en marzo de 1986. “Siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida razón de vuestra esperanza” (I Pe 3, 15) fue su lema. La segunda y ya con carácter internacional se desplazó en abril de 1987 a  Buenos Aires con el lema “Hemos conocido y hemos creído en el amor que Dios nos tiene” (I Jn 4, 16).

“Haced lo que El os diga” (Jn 2, 5) fue el lema de la tercera, en Roma y de carácter diocesano. En 1989, vino en agosto a Santiago de Compostela, bajo el epígrafe  “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Jn 14, 6). En 1990 regresó a Roma.”Yo soy la vida y vosotros los sarmientos” (Jn 15, 5) fue el lema.

El santuario mariano de polaco de Czestochowa acogió la edición de 1991, titulada “Habéis recibido un espíritu de hijos” (Rom 8, 15). En 1992 fue, de nuevo, Roma la anfitriona bajo el epígrafe “Id por todo el mundo y proclamad el evangelio” (Mc 16, 15). Y en 1993, en Dénver (USA) con la frase “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” (Jn 10, 10).

La novena JMJ, en 1994, fue en Roma, titulada “Como el Padre me envió, también yo os envío” (Jn 20, 21). Y al año siguiente viajó hasta la capital filipina. En Manilas se congregaron cinco millones de jóvenes, convocados con la frase “Como el Padre me envió, también yo os envío” (Jn  20, 21).

En 1996, Roma, con el lema “Señor, ¿a dónde vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna” (Jn  6, 68); en 1997, París y la frase “Maestro, ¿dónde vives? Venid y veréis” (Jn 1, 38-39); y en 1998 y 1999, Roma, con los respectivos lemas “El Espíritu Santo os lo enseñará todo” (Jn 14, 26) y “El Padre os ama” (Jn 16, 27). También fue Roma, en el corazón del Año Jubilar 2000, la sede de la ya decimoquinta JMJ con lema bien propio para celebrar el sentido del Jubileo: “La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros” (Jn 1, 14).

Cruz de los jóvenes

            Y en Roma, de nuevo, fue la JMJ de 2001 y su lema “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y me siga” (Lc 9, 23).

En julio de 2002, la JMJ voló hasta Toronto y el lema “Vosotros sois la sal de la tierra… Vosotros sois la luz del mundo” (Mt  5, 13-14). La JMJ se quedó en Roma en 2003 y 2004, con los respectivos lemas “¡Ahí tienes a tu Madre!” (Jn 19, 27) y “Queremos ver a Jesús” (Jn 12, 21).

Colonia fue la sede 2005. “Hemos venido a adorarle” (Mt 2, 2) fue lema. “Para mis pies, antorcha es tu Palabra, luz para mis pasos” (Sl 118, 105) fue el lema de la JMJ de Roma 2006 y “Amaos unos a otros como yo os he amado” (Jn 13, 34), el de la JMJ Roma 2007.

Sídney acoge en 2008 la Jornada, bajo el epígrafe “Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos” (Hch 1, 8).

Hasta llegar a Madrid 2011 y su “Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe” (Col 2, 7), Roma acoge, una vez más, las celebraciones correspondientes a 2009 y 2010, bajo la guía de las respectivas frases bíblicas “Hemos puesto nuestra esperanza en el Dios vivo” (1 Tm 4, 10) y “Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?” (Mc 10, 17).

El cardenal Stanislaw Rylko

En las vísperas mismas de la JMJ 2011 Madrid, el cardenal Stanislaw Rylko, presidente del Consejo Pontificio para los Laicos –el organismo vaticano encargado de organización y animación de las JMJ junto a las correspondientes Iglesias locales- concedió una larga entrevista en Radio Vaticana a la periodista Isabella Piro, el 8 de agosto. En esta entrevista, el purpurado polaco, reiteró algunas de las ideas, enunciadas y repetidas por él en otras ocasiones, que sintetizamos en estas ideas:

1.- Lo que es una JMJ: “Un importante acontecimiento eclesial, fiesta de la juventud de la Iglesia, un testimonio fascinante de la fe joven, llena de entusiasmo y dinamismo misionero. El mundo de hoy – especialmente nuestra Europa – tiene necesidad urgente de tal testimonio”.

2.- La importancia de la preparación: “Sin embargo los frutos de cada JMJ en la vida de los jóvenes dependen de la calidad de la preparación y también de la calidad del seguimiento que se les da en la pastoral juvenil ordinaria en sus respectivas diócesis tras el evento. Sin estos elementos, se corre el riesgo de que la JMJ conmueva los ánimos de los jóvenes, suscite fuertes emociones, pero después no cambie nada, tornando al gris cotidiano y a los hábitos de siempre”.

3.-Su integración en la pastoral juvenil ordinaria: “El Santo Padre Benedicto XVI insiste en que cada JMJ debe marcar un nuevo inicio para la pastoral juvenil. Y afortunadamente esta conciencia madura cada vez más en la vida de muchas iglesias locales. Las JMJ se han convertido ya en parte integrante de la pastoral de las nuevas generaciones”.

4.- Una invitación a todos los jóvenes, sin limitaciones de creencias y práctica religiosa y sin limitaciones también de recursos económicos o distancias geográficas:”La invitación del Santo Padre Benedicto XVI está dirigida a todos los jóvenes. En su mensaje para la JMJ de Madrid el Papa escribe: «quisiera que todos los jóvenes, tanto los que comparten nuestra fe, como los que vacilan, dudan o no creen, puedan vivir esta experiencia, que puede ser decisiva para la vida: la experiencia del Señor Jesús resucitado y vivo, y de su amor por cada uno de nosotros»”.

“La experiencia de la JMJ está destinada a todos los jóvenes y no puede limitarse solamente a los que pueden permitirse viajes que a veces son lejanos y costosos. Ante todo quisiera recordar que desde el inicio propusimos a los jóvenes la creación de un Fondo de solidaridad que permite ayudar a los jóvenes de países menos pudientes a afrontar los gastos del viaje y el alojamiento”.

5.- Una iniciativa mediática, que cuenta con los medios de comunicación como elemento capital para su difusión y seguimiento. Esto es, las JMJ integran en su acción pastoral las inmensas posibilidades de los medios de comunicación social tradicionales y más modernos: “La transmisión televisiva e internet permiten que los jóvenes de países lejanos participen en el evento en tiempo real. Nuestro dicasterio solicita tales iniciativas en las diversas Iglesias locales y por parte de los varios movimientos eclesiales y nuevas comunidades, y el resultado hasta ahora alcanzado es muy alentador. La JMJ logra hoy penetrar en tiempo real y de manera capilar en muchos ambientes, ayudando a los jóvenes a vivir esta experiencia inolvidable de la fe”.

5.- La pastoral juvenil ya no se concebiría son las JMJ: “En estos veinticinco años de historia, las JMJ han demostrado ser instrumentos de evangelización del mundo juvenil dotados de una extraordinaria eficacia, de la cual los principales protagonistas son – justamente – los jóvenes mismos. El Beato Juan Pablo II amaba llamarlas “laboratorios de la fe joven”. Imaginemos cuantos jóvenes han vivido las JMJ como momentos de cambio decisivo en su vida gracias al encuentro con Cristo, de decisiones vocacionales importantes a favor del sacerdocio, de la vida consagrada, o a favor del matrimonio cristiano

6.- Las JMJ son un gigantesco momento de siembra evangélica: “Y por ello es un kairós especial, es decir, un tiempo de gracia en el que el Señor pasa”.

SEGUNDA PARTE: EL PAPA BENEDICTO XVI Y LAS JMJ

En el libro-entrevista con el periodista alemán Peter Seewald, el Papa Benedicto XVI respondió también acerca de las Jornadas Mundiales de la Juventud, a las que definió como “un auténtico regalo. Cuando pienso cuántos jóvenes encuentran en tales jornadas un nuevo punto de partida y viven después espiritualmente a partir de él, cuánta alegría queda después del evento, pero también cuánto recogimiento hay justamente en la inmediatez de la Jornada Mundial de la Juventud, tengo que decir que allí sucede algo que no lo hacemos nosotros mismos”. Toda JMJ tiene una fuerte dimensión profética para la Iglesia y para el mundo de hoy del cual los jóvenes son protagonistas.

Este libro, fruto de largas conversaciones entre el Papa y el citado periodista, se publicó en noviembre de 2010, diez meses antes de la JMJ 2011 Madrid y tras las experiencias vividas en primera persona por Benedicto XVI de las JMJ de Colonia en 2005 –a los cuatro meses de su elección pontificia- y de Sídeny en 2008. Ambas JMJ fueron, por otro lado, evaluadas por el Santo Padre no solo en las correspondientes catequesis de las audiencias generales de los miércoles tras los respectivos viajes sino también en sus discursos a la Curia previos a la Navidad y en los que Benedicto XVI aprovecha la ocasión para hacer memoria del año eclesial que concluye. ¿Cómo vio estas dos JMJ Benedicto XVI desde esta perspectiva, desde estos discursos y ámbitos ya más alejados en el tiempo, en el fragor y en el contexto aquellas dos  JMJ?

Tras la JMJ 2005 Colonia

La JMJ 2005 Colonia “ha quedado grabada como un gran don en la memoria de todos los que estuvieron presentes. Más de un millón de jóvenes se reunieron en la ciudad de Colonia, situada junto al río Rhin, y en las ciudades vecinas, para escuchar juntos la palabra de Dios, para orar juntos, para recibir los sacramentos de la Reconciliación y la Eucaristía, para cantar y festejar juntos, para gozar de la existencia, y para adorar y recibir al Señor eucarístico en los grandes encuentros del sábado por la noche y el domingo. Durante todos esos días reinó sencillamente la alegría”

Y al hilo del lema de Colonia 2005 –“Hemos venido a adorarlo”-, Benedicto XVI  subrayó especialmente la vigilia de oración y de adoración eucarística de la noche del 20 de agosto, precisamente la adoración eucarística una de las novedades de la JMJ alemana: “En todos los que estaban presentes ha quedado grabado de forma imborrable el intenso silencio de aquel millón de jóvenes, un silencio que nos unía y elevaba a todos mientras se colocaba sobre el altar al Señor en el Sacramento. Conservamos en nuestro corazón las imágenes de Colonia: son una indicación que sigue impulsando a la acción. Sin mencionar nombres, en esta ocasión quisiera dar las gracias a todos los que hicieron posible la Jornada Mundial de la Juventud. Y sobre todo debemos dar gracias juntos al Señor porque, en última instancia, sólo él podía darnos esas jornadas tal como las vivimos.

Tras la JMJ 2008 Sídney

Del 17 al 20 de julio de 2008 tuvieron lugar en la cosmopolita ciudad australiana de Sídney la segunda JMJ de Benedicto XVI. He aquí algunas pinceladas de evaluación del Papa tras la Jornada en su discurso prenavideño a la Curia Romana del 22 de diciembre de 2008:

1.- El mayor acontecimiento de la historia de Australia: Nunca, ni tan siquiera con ocasión de las Olimpiadas o Juegos Olímpicos de 2000, también en la ciudad de Sídney, acudió tanta gente y de todos los continentes a la remota Australia. Y todo se desarrolló en paz, en armonía, en alegría y satisfacción generalizadas.

2.- Una verdadera fiesta para todos: “Las jornadas se transformaron en una fiesta para todos; más aún, sólo entonces se cayó verdaderamente en la cuenta de lo que es en realidad una fiesta: un acontecimiento en el que todos, por decirlo así, salen de sí mismos, van más allá de sí mismos y precisamente así están consigo y con los demás”.

3.-¿Pero una fiesta más, eso sí con el Papa como estrella?: “Así pues, ¿cuál es la naturaleza de lo que sucede en una Jornada mundial de la juventud? ¿Cuáles son las fuerzas que actúan en ella? Algunos análisis que están de moda tienden a considerar estas jornadas como una variante de la cultura juvenil moderna, como una especie de festival rock modificado en sentido eclesial con el Papa como estrella. Con fe o sin fe, en el fondo estos festivales serían siempre lo mismo; y así se piensa dejar de lado la cuestión sobre Dios. También hay voces católicas que van en esta dirección, considerando todo ello como un gran espectáculo que, aunque sea hermoso, sería de poco significado para la cuestión sobre la fe y sobre la presencia del Evangelio en nuestro tiempo. Serían momentos de un éxtasis festivo, pero que en fin de cuentas luego dejarían todo como estaba antes, sin influir profundamente en la vida”.

4.- Las JMJ, mucho más que una semana: “Ante todo, es importante tener en cuenta el hecho de que las Jornadas Mundiales de la Juventud no consisten sólo en la única semana en que se hacen visibles públicamente al mundo. Hay un largo camino exterior e interior que lleva a ellas. La cruz, acompañada por la imagen de la Madre del Señor, realiza una peregrinación a través de los países. La fe, a su modo, necesita ver y tocar. El encuentro con la cruz, que es tocada y llevada, se transforma en un encuentro interior con Aquel que en la cruz murió por nosotros. El encuentro con la cruz suscita en lo más íntimo de los jóvenes el recuerdo del Dios que quiso hacerse hombre y sufrir con nosotros. Y vemos a la mujer que él nos dio como  Madre.  Las Jornadas solemnes son  sólo la culminación de un largo camino, en el que se encuentran unos con otros, y juntos se encuentran con Cristo”.

5.- El camino sucesivo que se abre después de cada JMJ: “Del mismo modo que un largo camino precede a las Jornadas mundiales de la juventud, así también de ellas deriva el camino sucesivo. Se hacen amistades que estimulan a un estilo de vida diverso y lo sostienen desde dentro. Las grandes Jornadas tienen también como finalidad suscitar esas amistades y hacer que de este modo surjan en el mundo lugares de vida en la fe, que son a la vez lugares de esperanza y de caridad vivida”.

Benedicto XVI ante la JMJ 2011 Madrid

            En la habitual entrevista en el avión que llevaba en la mañana del jueves 18 de agosto de 2011 al Papa Benedicto XVI desde Roma a Madrid, el Santo Padre volvió a reflexionar sobre lo qué es una JMJ. Estas fueron las ideas principales de sus palabras:

1.- Una gran intuición pastoral: “Después de dos JMJ vividas personalmente, puedo decir que era verdaderamente una inspiración que ha sido donada por el papa Juan Pablo II, cuando creó  esta realidad: un gran encuentro de los jóvenes del mundo con el Señor”.

2.- Ayudan visibilizar, fortalecer y testimoniar la fe: “Diría que estas JMJ son un signo, una cascada de luz, dan visibilidad a la fe, visibilidad a la presencia de Dios en el mundo, y dan así la valentía para ser creyentes. Con frecuencia, los creyentes se sienten aislados en este mundo, casi perdidos. Aquí ven que no están solos, que hay una gran red de fe, una gran comunidad de creyentes del mundo, que es hermoso vivir en esta amistad universal, y de este modo nacen amistades que superan las fronteras de las diferentes culturas, de los diferentes países”.

3.- Posibilitan una red universal de amistad: “El nacimiento de una red universal de amistad que une al mundo con Dios es una importante realidad para el futuro de la humanidad, para la vida de la humanidad de hoy”.

4.- El camino, el ”río” de las JMJ: “Naturalmente la JMJ no puede ser un acontecimiento aislado, forma parte de un camino más grande. Debe ser preparado este camino de la cruz que transmigra a diferentes países e involucra a los jóvenes con el signo de la cruz y el signo de la imagen de la Virgen. De este modo la preparación de la JMJ, mucho más que una preparación técnica, y es un acontecimiento con muchos problemas técnicos, es una preparación interior, un ponerse en camino hacia los demás y, juntos, hacia Dios. Y así se crean grupos de amistad. Este contacto universal abre las fronteras de las culturas y de los contrastes humanos y religiosos, y de este modo se convierte en un camino continuo, que después lleva a una nueva cumbre, una nueva JMJ. Me parece que la JMJ debe considerarse en este sentido como un signo, como una parte de un gran camino, crea amistades, abre fronteras, hace visible que es bello estar con Dios, que Dios está con nosotros. En este sentido, queremos seguir con esta gran idea del beato papa Juan Pablo II”.

5.- La gran siembra de las JMJ, siembra de amistades, siembra de amistad con Dios: “La siembra de Dios siempre es silenciosa, no aparece inmediatamente en las estadísticas, y esa semilla que el Señor siembra con la JMJ es como la semilla de la que habla el Evangelio: una parte cae en el camino y se pierde; una parte cae en la piedra y se pierde; una parte cae en las espinas y se pierde; pero una parte cae en tierra buena y da mucho fruto. Esto es precisamente lo que sucede con la siembra de la JMJ: mucho se pierde y esto es humano. Con otras palabras del Señor, la semilla de mostaza es pequeña, pero crece y se convierte en un gran árbol. Ciertamente se pierde mucho, no podemos decir que a partir de mañana recomienza un gran crecimiento de la Iglesia. Dios no actúa así. Crece en silencio. Sé que otras JMJ han suscitado tantas amistades, amistades para la vida; tantas nuevas experiencias de que Dios existe. Y nosotros confiamos en este crecimiento silencioso, y estamos seguros de que, aunque las estadísticas no hablen mucho de ello, realmente crece la semilla del Señor. Y para muchas personas será el inicio de una amistad con Dios y con los demás, de una universalidad de pensamiento, de una responsabilidad común que realmente muestra que estos días dan fruto”.

Y Benedicto XVI cuatro meses después de la JMJ 2011 Madrid

            Y la JMJ tampoco faltó en el correspondiente discurso del Papa Benedicto XVI a la Curia Romana en las vísperas de la Navidad y como evaluación del año eclesial 2011. La referencia a la JMJ no solo no faltó, sino que constituye las dos terceras partes de su discurso, pronunciado el 22 de diciembre de 2011. Estas fueron las palabras del Papa, bien agrupadas en cinco puntos y bien elocuentes:

1. Primero, hay una nueva experiencia de la catolicidad, la universalidad de la Iglesia. Esto es lo que ha impresionado de inmediato a los jóvenes y a todos los presentes: venimos de todos los continentes y, aunque nunca nos hemos visto antes, nos conocemos. Hablamos lenguas diversas y tenemos diferentes hábitos de vida, diferentes formas culturales y, sin embargo, nos encontramos de inmediato unidos, juntos como una gran familia.

Se relativiza la separación y la diversidad exterior. Todos quedamos tocados por el único Señor Jesucristo, en el cual se nos ha manifestado el verdadero ser del hombre y, a la vez, el rostro mismo de Dios. Nuestras oraciones son las mismas. En virtud del encuentro interior con Jesucristo, hemos recibido en nuestro interior la misma formación de la razón, de la voluntad y del corazón. Y, en fin, la liturgia común constituye una especie de patria del corazón y nos une en una gran familia. El hecho de que todos los seres humanos sean hermanos y hermanas no es sólo una idea, sino que aquí se convierte en una experiencia real y común que produce alegría. Y, así, hemos comprendido también de manera muy concreta que, no obstante todas las fatigas y la oscuridad, es hermoso pertenecer a la Iglesia universal que el Señor nos ha dado.

2. De aquí nace después un modo nuevo de vivir el ser hombres, el ser cristianos. Una de las experiencias más importantes de aquellos días ha sido para mí el encuentro con los voluntarios de la Jornada Mundial de la Juventud: eran alrededor de 20.000 jóvenes que, sin excepción, habían puesto a disposición semanas o meses de su vida para colaborar en los preparativos técnicos, organizativos y de contenido de la JMJ, y que precisamente así habían hecho posible el desarrollo ordenado de todo el conjunto. Al dar su tiempo, el hombre da siempre una parte de la propia vida. Al final, estos jóvenes estaban visible y «tangiblemente» llenos de una gran sensación de felicidad: su tiempo tenía un sentido; precisamente en el dar su tiempo y su fuerza laboral habían encontrado el tiempo, la vida. Y entonces, algo fundamental se me ha hecho evidente: estos jóvenes habían ofrecido en la fe un trozo de vida, no porque había sido mandado o porque con ello se ganaba el cielo; ni siquiera porque así se evita el peligro del infierno. No lo habían hecho porque querían ser perfectos. No miraban atrás, a sí mismos. Me vino a la mente la imagen de la mujer de Lot que, mirando hacia atrás, se convirtió en una estatua de sal. Cuántas veces la vida de los cristianos se caracteriza por mirar sobre todo a sí mismos; hacen el bien, por decirlo así, para sí mismos. Y qué grande es la tentación de todos los hombres de preocuparse sobre todo de sí mismos, de mirar hacia atrás a sí mismos, convirtiéndose así interiormente en algo vacío, «estatuas de sal». Aquí, en cambio, no se trataba de perfeccionarse a sí mismos o de querer tener la propia vida para sí mismos. Estos jóvenes han hecho el bien – aun cuando ese hacer haya sido costoso, aunque haya supuesto sacrificios – simplemente porque hacer el bien es algo hermoso, es hermoso ser para los demás. Sólo se necesita atreverse a dar el salto. Todo eso ha estado precedido por el encuentro con Jesucristo, un encuentro que enciende en nosotros el amor por Dios y por los demás, y nos libera de la búsqueda de nuestro propio «yo». Una oración atribuida a san Francisco Javier dice: «Hago el bien no porque a cambio entraré en el cielo y ni siquiera porque, de lo contrario, me podrías enviar al infierno. Lo hago porque Tú eres Tú, mi Rey y mi Señor». También en África encontré la misma actitud, por ejemplo en las religiosas de Madre Teresa que cuidan de los niños abandonados, enfermos, pobres y que sufren, sin preguntarse por sí mismas y, precisamente así, se hacen interiormente ricas y libres. Esta es la actitud propiamente cristiana. También ha sido inolvidable para mí el encuentro con los jóvenes discapacitados en la fundación San José, de Madrid, encontré de nuevo la misma generosidad de ponerse a disposición de los demás; una generosidad que, en definitiva, nace del encuentro con Cristo que se ha entregado a sí mismo por nosotros.

3. Un tercer elemento, que de manera cada vez más natural y central forma parte de las Jornadas Mundiales de la Juventud, y de la espiritualidad que proviene de ellas, es la adoración eucarística. Fue inolvidable para mí, durante mi viaje en el Reino Unido, el momento en Hydepark, en que decenas de miles de personas, en su mayoría jóvenes, respondieron con un intenso silencio a la presencia del Señor en el Santísimo Sacramento, adorándolo. Lo mismo sucedió, de modo más reducido, en Zagreb, y de nuevo en Madrid, tras el temporal que amenazaba con estropear todo el encuentro nocturno, al no funcionar los micrófonos. Dios es omnipresente, sí. Pero la presencia corpórea de Cristo resucitado es otra cosa, algo nuevo. El Resucitado viene en medio de nosotros. Y entonces no podemos sino decir con el apóstol Tomás: «Señor mío y Dios mío». La adoración es ante todo un acto de fe: el acto de fe como tal. Dios no es una hipótesis cualquiera, posible o imposible, sobre el origen del universo. Él está allí. Y si él está presente, yo me inclino ante él. Entonces, razón, voluntad y corazón se abren hacia él y a partir de él. En Cristo resucitado está presente el Dios que se ha hecho hombre, que sufrió por nosotros porque nos ama. Entramos en esta certeza del amor corpóreo de Dios por nosotros, y lo hacemos amando con él. Esto es adoración, y esto marcará después mi vida. Sólo así puedo celebrar también la Eucaristía de modo adecuado y recibir rectamente el Cuerpo del Señor.

4. Otro elemento importante de las Jornadas Mundiales de la Juventud es la presencia del Sacramento de la Penitencia que, de modo cada vez más natural, forma parte del conjunto. Con eso reconocemos que tenemos continuamente necesidad de perdón y que perdón significa responsabilidad. Existe en el hombre, proveniente del Creador, la disponibilidad a amar y la capacidad de responder a Dios en la fe. Pero, proveniente de la historia pecaminosa del hombre (la doctrina de la Iglesia habla del pecado original), existe también la tendencia contraria al amor: la tendencia al egoísmo, al encerrarse en sí mismo, más aún, al mal. Mi alma se mancha una y otra vez por esta fuerza de gravedad que hay en mí, que me atrae hacia abajo. Por eso necesitamos la humildad que siempre pide de nuevo perdón a Dios; que se deja purificar y que despierta en nosotros la fuerza contraria, la fuerza positiva del Creador, que nos atrae hacia lo alto.

5. Finalmente, como última característica que no hay que descuidar en la espiritualidad de las Jornadas Mundiales de la Juventud, quisiera mencionar la alegría. ¿De dónde viene? ¿Cómo se explica? Seguramente hay muchos factores que intervienen a la vez. Pero, según mi parecer, lo decisivo es la certeza que proviene de la fe: yo soy amado. Tengo un cometido. Soy aceptado, soy querido. Josef Pieper, en su libro sobre el amor, ha mostrado que el hombre puede aceptarse a sí mismo sólo si es aceptado por algún otro. Tiene necesidad de que haya otro que le diga, y no sólo de palabra: «Es bueno que tú existas». Sólo a partir de un «tú», el «yo» puede encontrarse a sí mismo. Sólo si es aceptado, el «yo» puede aceptarse a sí mismo. Quien no es amado ni siquiera puede amarse a sí mismo. Este ser acogido proviene sobre todo de otra persona. Pero toda acogida humana es frágil. A fin de cuentas, tenemos necesidad de una acogida incondicionada. Sólo si Dios me acoge, y estoy seguro de ello, sabré definitivamente: «Es bueno que yo exista». Es bueno ser una persona humana. Allí donde falta la percepción del hombre de ser acogido por parte de Dios, de ser amado por él, la pregunta sobre si es verdaderamente bueno existir como persona humana, ya no encuentra respuesta alguna. La duda acerca de la existencia humana se hace cada vez más insuperable. Cuando llega a ser dominante la duda sobre Dios, surge inevitablemente la duda sobre el mismo ser hombres. Hoy vemos cómo esta duda se difunde. Lo vemos en la falta de alegría, en la tristeza interior que se puede leer en tantos rostros humanos. Sólo la fe me da la certeza: «Es bueno que yo exista». Es bueno existir como persona humana, incluso en tiempos difíciles. La fe alegra desde dentro. Ésta es una de las experiencias maravillosas de las Jornadas Mundiales de la Juventud.

 

TERCERA PARTE: LA MEMORIA DE LA JMJ 2011 MADRID

Uno de los gestos más hermosos y significativos ­–¡ y hubo tantos!– de la JMJ 2011 Madrid fue cuando pasadas las siete y media pasadas de la tarde del jueves 18 de agosto, el Papa Benedicto XVI recibía en la Puerta de Alcalá un esqueje para ser plantado en este emblemático epicentro de la Villa y Corte. El simbolismo del gesto resultaba evidente a la luz del lema de esta XVII JMJ: «Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe».

Este olivo, ya crecido, reflejaba además, precisamente por estar ya crecido, una realidad: una JMJ es un proceso, es un camino, cuya culminación son los días celebrativos o conclusivos de la misma, a los que se llega mejor en cuanto mejor se haya preparado la cita.  Y lo mismo cabe decir en la medida en que la JMJ es un legado y mejor llega a su próximo destino cuanto mejor se haya celebrado la anterior… En román paladino, que el árbol de la JMJ 2011 es ya hermoso, vigoroso y esperanzador como hermosa, vigorosa y esperanzadora fue esta JMJ madrileña, una de las dos o tres mejores de la historia.

La bella aventura de la fe

A lo largo de la JMJ, Benedicto XVI invitó a los jóvenes católicos de todo el mundo a permanecer «fieles en la fe» y asumir la «bella aventura» de anunciar la propia identidad cristiana. Al mismo tiempo, les pidió que aúnen la decisión y la prudencia a la hora de exponer las propias convicciones, lejos de un clima de enfrentamiento y hostilidad, y sí de «respetuosa convivencia» con otras «legítimas» opciones, aunque exigiendo un respeto recíproco a las propias.

El Papa pasó por Madrid, y por el mundo de los jóvenes, en olor de multitudes, dejando una profunda huella de su espiritualidad y marcando en todos los actos los fundamentos de la vida cristiana: una liturgia cuidada al detalle, con la rehabilitación del latín, sin obviar el castellano y las demás lenguas, la exaltación del sacramento de la penitencia, que administró a cuatro jóvenes, la práctica piadosa del vía crucis, la eucaristía y la adoración eucarística, en la vigilia de Cuatro Vientos, en la que el Papa, con la cabellera encrespada por la ventolera, desistió de leer la meditación que traía preparada, y la atención toda se concentró en el Santísimo expuesto en la custodia de Enrique de Arfe, llevada desde la catedral de Toledo. Reinaba un profundo silencio y el furioso temporal amainaba lentamente. Y junto al amor a Dios la atención al prójimo. Por ello, el Papa, en Madrid, no olvidó el dolor humano, y salió en El Escorial al encuentro de un adolescente con un tumor cerebral y de varios jóvenes discapacitados, acogidos en la Fundación Instituto San José, de los Hermanos de San Juan de Dios. Tuvo también un emocionado recuerdo para las víctimas del accidente aéreo de la compañía Spanair, hace tres años. Sentó a su mesa a un grupo de doce jóvenes, representativo de todos los continentes, en donde «escuchó más que habló».  Y recibió, en nunciatura, a una monja contemplativa: la cisterciense Sor Teresita Barajuén, de casi 104, quien ingresó en el monasterio de la Madre de Dios del Císter de Buenafuente del Sistal (diócesis de Sigüenza-Guadalajara) el mismo día que nacía Joseph Ratzinger, el 16 de abril de 1927 y desde entonces era su segunda salida de la clausura…, la primera fue el 1 de noviembre de 1982 para ver a Juan Pablo II en Ávila.

La JMJ de Madrid ha puesto nuevamente en evidencia que estas jornadas juveniles están también abiertas a todos los jóvenes del mundo, sin distinción de credos o de culturas, aunque la gran mayoría de ellos sean católicos. En estos encuentros multitudinarios se tienden nuevos conocimientos del otro, se superan fronteras, diferencias culturales, se fraguan nuevas amistades, nacen nuevos amores y cristalizan nuevas vocaciones a la vida religiosa y sacerdotal. De las JMJ, en suma, los jóvenes salen más persona, más creyente, reconfortados y con el pensamiento puesto en la siguiente JMJ, en este caso, en 2013 en Río de Janeiro, la segunda gran metrópoli brasileña. Del 23 al 28 de julio de 2013 será la ya XXVIII JMJ, con el lema «Id y haced discípulos a todos los pueblos» (Mt 28, 19).

He asistido personalmente, como periodista y sacerdote, a la buena parte de las JMJ, cada una de ellas con un perfil propio, dentro de la coincidencia de sus objetivos. Quizás, lo más peculiar y propio del programa de la de Madrid, al margen de su exquisita preparación y organización, hayan sido el vía crucis con la veneración de catorce misterios de la fe plasmados en quince imponentes grupos escultóricos, y la inclusión, por vez primera en las JMJ, de un encuentro del Papa con el mundo universitario (mil quinientos entusiastas profesores jóvenes), así como de otro con jóvenes religiosas (mil seiscientas cincuenta no menos entusiastas religiosas), también en El Escorial.

La Pasión en la noche madrileña… hasta la «madrugá»

El original Vía Crucis de la madrugada del viernes 19 tiñó de una profunda vivencia religiosa comunitaria un viernes de Pasión en pleno mes de agosto madrileño. Fue un escaparate ante el mundo de cómo el pueblo español vive cada año el misterio de la pasión y muerte de Cristo, en esta ocasión asociado a la Cruz de los jóvenes, que pasa de mano en mano, por todos los rincones del universo mundo.

Una muchedumbre devota se agolpaba  desde varias horas antes a lo largo del céntrico recorrido, desde Cibeles hasta Colón y Serrano. Recogimiento y silencio al paso de los catorce tronos representativos de los catorce misterios del vía crucis, más uno de la Virgen dolorosa, que portaban tallas únicas, fruto de la fe, del arte y de la entraña popular española. Destacó el Cristo de la Buena Muerte de Málaga, a hombros de los bravos legionarios españoles, y el paso con la imagen dolorosa de la Virgen de Regla, de Sevilla, que Benedicto XVI, desde el papamóvil, bendijera.         Pasadas las seis de la mañana, la imagen de la Virgen llegaba a la Puerta del Sol, en la que no faltó un grupo de los llamados «indignados» que intentó incordiar al paso de la procesión y mofarse de sus integrantes, aunque el altercado duró el tiempo que la policía tardó en sacar las porras y detener a uno de los radicales.

El vía crucis de Recoletos fue sin duda unos de los momentos más emotivos, proverbiales y prodigiosos de esta semana grande madrileña. Lo protagonizan quince tallas de la mejor imaginería religiosa de todos los tiempos, procedentes de doce ciudades españolas distintas –Murcia, Úbeda, León, Cuenca, Málaga, Valladolid, Zamora, Segovia, Orihuela, Granada, Jerez de la Frontera, Sevilla y Madrid- con bellísimas obras de Luisa RoldánGregorio Fernández, Mariano BenlluireFrancisco Salzillo… o el anónimo Jesús de Medinaceli y  el Cristo de la Legión o Cristo de Mena.

Las polémicas, vanas…

En la JMJ de Madrid cobró un protagonismo excesivo las manifestaciones de grupos minoritarios pero radicales en contra de la Jornada, o más en concreto: en contra del Papa, y ello con el argumento falaz del elevado coste para los bolsillos de un país al borde de la quiebra, debido al «boato» que rodea sus actos. Sus mejores argumentos han sido los insultos, las mofas y los empujones a grupos de jóvenes participantes en la JMJ, todo ello con la mayor impunidad.

Las manifestaciones «anti-Papa» de los «indignados» de Madrid tuvieron un sello propio, una carga ideológica específica, fruto, en buena medida, no sólo del mal gusto y la falta de la más mínima noción de convivencia civilizada sino del ancestral y rancio anticlericalismo español, de la intolerancia frente al que no piensa como ellos. Por supuesto, estas manifestaciones han hecho un flaco favor al auténtico sentido de la laicidad.

Sobre estos temas, el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, habló tanto en Roma, en las vísperas del viaje papal, y también ya en Madrid. El padre Lombardi minimizó la importancia de estas actitudes, calificándolas de «marginales» y recordando que también se habían dado en anteriores visitas apostólicas en otros países. Lombardi insistió en que la Santa Sede no estaba preocupada por ello.

El cardenal Antonio María Rouco Varela, arzobispo de Madrid y pieza clave de esta JMJ y de su gran éxito, se refirió veladamente a estas manifestaciones con estas palabras de obvia conclusión: «El comportamiento y testimonio de los jóvenes  fue siempre admirable, incluso «cuando se han metido con ellos», algo que, según  indicó, no había pasado en ninguna JMJ anterior o en casi ninguna «Ni con esas», remarcó el cardenal, que ha subrayado que, ante todo, la respuesta de los jóvenes ha sido “«la de siempre, la del testimonio de la alegría y del amor cristiano».

Por otro lado, el portavoz vaticano insistió en varias ocasiones en que el Papa se encontraba «encantado e impresionado» por la tan calurosa y multitudinaria acogida en Madrid. Asimismo, el jesuita director de la Sala de Prensa de la Santa Sede puso en su lugar a algunas informaciones periodísticas surgidas tras el encuentro del Papa con el todavía presidente del Gobierno español en la tarde del viernes 19 de agosto. Estas informaciones aseguraban la receptividad de la Santa Sede a proyectos gubernamentales sobre el proyecto del Valle de los Caídos. En realidad, la Santa Sede, en las personas del secretario de Estado y del sustituto de la Secretaría de Estado no hicieron más que escuchar a sus interlocutores y posponer cualquier toma en consideración del tema.

De lo que sí hablaron el Papa y el todavía presidente del Gobierno español fue de política internacional, en especial de la situación del Cuerno de África, Libia, Siria, Palestina, Noruega…

Un negocio para todos

Y es que además, según las últimas estimaciones oficiales, los ingresos que los cientos de miles de jóvenes participantes han dejado en Madrid (al margen de los otros lugares de España por los que han pasado) superan con creces unos gastos estimados en 50 millones de euros. La Cámara de Comercio de Madrid ha informado que la JMJ ha supuesto para su Comunidad (hoteles, restaurantes y transportes) unos ingresos próximos a los 200 millones de euros.

Por otro lado, los gastos, en su mayor parte, han sido sufragados por los propios jóvenes, así como por particulares ( un ejemplo: un particular sufragó los miles de rosas blancas y amarillas del altar en Cuatro Vientos, llevadas desde Ecuador), instituciones y empresas patrocinadoras, que han compensado su aportación con la publicidad de la propia JMJ. Y ello sin olvidar la aportación de 30.000 voluntarios de todo el mundo, que han colaborado gratuitamente en el evento. Aparte de ello, no es de recibo protestar por los gastos en seguridad que corren por cuenta del gobierno de cada país al recibir a los Jefes de Estado (y el Papa lo es del Estado Vaticano) Y España no iba a ser menos. Aparte de ello, la Iglesia pone a disposición de los jóvenes su amplia infraestructura en colegios, asilos, centros parroquiales, y realiza colectas en las parroquias para que puedan acudir a las JMJ jóvenes con escasos recursos económicos, especialmente los llegados de África, Asia o América del Sur.

¿Más datos?: El portavoz de la Santa Sede, estimó que en la misa de clausura de la XXVI JMJ celebrada en Madrid del 16 al 21 de agosto asistieron entre millón y medio y dos millones de personas. Y el Papa, en la catequesis de la audiencia general del miércoles 24 de agosto, en Castelgandolfo, habló de cerca de dos millones de participantes. Los datos, las imágenes y los hechos hablan por sí solos, pues, de la magnitud de esta JMJ para la historia.

El discurso de El Escorial

Los anales del pontificado de Benedicto XVI registran ya entre sus mejores y más memorables páginas sus discursos con telón de fondo cultural y social en la búsqueda del diálogo fe y razón, sociedad e iglesia. Al respecto, todo el mundo sabe ya a que nos referimos si hablamos del Discurso de Ratisbona, del Discurso de La Sapienza, del Discurso de los Bernardinos de París o del Discurso de Westminster de Londres. Pues a ellos se suma ya el Discurso de El Escorial…

Por vez primera, unas JMJ incluyen un encuentro del Papa con docentes universitarios, en este caso en un país en el que como España y otros de Occidente, la universidad estatal hace aguas en cuanto a tolerancia y foro abierto a todas las creencias, en especial el catolicismo. Todos recordamos, a este respecto, el desaire de la universidad romana de La Sapienza (otrora la universidad del Papa), cuando un grupo de 60 profesores intransigentes (de un total de 4.500 que constituyen el claustro universitario) se opuso a la intervención pública de Benedicto XVI, el 17 de enero de 2008, «en nombre de la laicidad y de la ciencia», consiguiendo sus propósitos.

El encuentro celebrado en la basílica de San Lorenzo del monasterio de El Escorial, el viernes 19, ante mil quinientos profesores jóvenes, entre ellos el ministro de Educación, ha significado un acto de desagravio a un hombre que dedicó gran parte de su vida a la docencia en varias universidades alemanas. El profesor Ratzinger ha alertado a los profesores sobre los peligros de una educación meramente utilitarista y pragmática, orientada exclusivamente a las necesidades del mercado, y semilla para abusos que pueden ir «desde una ciencia sin límites hasta el totalitarismo político», y ha vuelto a insistir sobre la meta que siempre ha debido caracterizar a la universidad: la formación de jóvenes no sólo en contenidos sino en la búsqueda de la verdad, búsqueda propia de la persona humana, unida al bien, asociada indisolublemente a la humildad («no podemos poseer la verdad del todo») y también a la libertad, como señaló el Papa, respondiendo a una pregunta que se le formuló durante el vuelo Roma-Madrid, el día anterior.

Y hablando de ciencia teológica, la teología española está de enhorabuena, tras el anuncio, en la catedral de la Almudena, de la próxima declaración de San Juan de Ávila como doctor de la Iglesia universal, anuncio presentado los cinco mil seminaristas que asistieron a la misa que el Papa ofició en la catedral madrileña.

Jornada Mundial de la Juventud

JMJ Río 2013 y el envío

Al final de la misa concelebrada el domingo 21, en Cuatro Vientos, ante casi dos millones de personas, el Papa anunció la celebración de la próxima JMJ en Río de Janeiro.

«Me complace anunciar –manifestó el Papa– que la sede de la próxima JMJ en 2013 será en Río de Janeiro. Pidamos al Señor, ya desde este instante, que asista con su fuerza a cuantos han de ponerla en marcha y allane el camino a los jóvenes de todo el mundo para que puedan reunirse de nuevo con el Papa en esa bella ciudad brasileña». El anuncio fue aclamado por todos aunque llenó de alborozo especialmente a los 16.000 peregrinos brasileños desplazados a Madrid, que lo celebraron con zambas, cánticos acompañados de tambores y diversos instrumentos de percusión, y gritos tales como «El papa es carioca», o «Sí, sí, si, el Papa va a Brasil». El anuncio no por esperado fue menos emocionante. La sorpresa fue la elección del año. No será dentro de tres, sino de dos, ya que Brasil acogerá en 2014 el Campeonato Mundial de Fútbol y Río será la sede de los Juegos Olímpicos de 2016.

Momentos antes, durante la misa de clausura, el Obispo de Roma invitó a los jóvenes a ser capaces de «comunicar a los demás la alegría de vuestra fe» y a testimoniarla «en los más diversos ambientes, también allí donde hay rechazo e indiferencia». Junto a la satisfacción, el único lamento de no haber podido distribuir la comunión a los participantes, debido a que la tromba de agua del sábado noche echó a perder las formas eucarísticas preparadas para la misa del domingo.

Para el 2013, Benedicto XVI tendrá 86 años. No por ello le faltan ganas de estar en Río. Antes de despedirse, el obispo de Roma confió a los cientos de miles de jóvenes presentes en Cuatro Vientos el cometido de «llevar el conocimiento y el amor de Cristo por todo el mundo. El quiere que seáis sus apóstoles enel siglo XXI y los mensajeros de su alegría. ¡No lo defraudéis!».

La JMJ de Madrid ha reunido en la capital de España a unos dos millones de personas de 193 países, según estimaciones de los organizadores, a quienes no amilanó ni el calor ni el ventisquero de la noche del sábado., aliviados con los gorros, los botellines de agua y las mangueras de varios vehículos del servicio de bomberos. El equipo del Samur-Protección Civil atendió a 615 peregrinos durante la vigilia del sábado al domingo, en la larga espera en Cuatro Vientos. Mientras tanto, los servicios sanitarios de Madrid realizaron un total de 1.585 asistencias a peregrinos, la mayoría en Cuatro Vientos, a lo largo del sábado, y debido a las altas temperaturas reinantes, aunque no revistieron mayor gravedad.

El Papa dejó España contento y agradecido y dijo adiós a Madrid, cansado pero sonriente y satisfecho de la acogida tanto de los jóvenes como de las autoridades, en especial los Reyes de España. Para sus adentros, quizás repitiera lo que su predecesor, el beato Juan Pablo II decía de los jóvenes: «es mucho más lo que ellos me dan».

El balance: El milagro de las JMJ, también -¡y en qué medida!- en Madrid

En la mañana del martes 23 de agosto tuvo lugar la última rueda de prensa de la JMJ 2011 Madrid. Comparecieron el cardenal Antonio María Rouco, arzobispo de Madrid; Yago de la Cierva, director ejecutivo de esta Jornada; y la directora de la Oficina de Prensa de la misma, Marieta Jaureguízar. Era la hora del balance, al menos del primer y tan satisfactorio y alentador balance.

«Lo que más me ha preocupado nada más concluir la JMJ –afirmó el cardenal Rouco– es que todos los jóvenes llegasen bien a sus casas. Y así ha sido. Apenas cuatro heridos leves tras la tormenta de Cuatro Vientos, y un quinto enfermo hospitalizado, un joven con cáncer de huesos, que, con todo, quiso venir a la Jornada y ahora ha de permanecer unos días ingresado». Y es que, de nuevo con palabras más o menos literales del purpurado, «en Madrid se ha vuelto a reproducir –¡y en qué medida!– el gran milagro de las JMJ».

Monseñor Rouco Varela calificó la JMJ Madrid 2011 como una fiesta de la fe, del alma, de la alegría, de la Iglesia y de la sociedad. Destacó el gran ejemplo y testimonio aportado por le Papa, su alegría su emoción durante todas las etapas de estos días, no solo en los actos propios de la JMJ, sino también en la intensidad y participación de los madrileños por la calle de la capital. Quizás lo que más conmovió al Papa –señaló el cardenal– fue la vigilia de Cuatro Vientos.

El arzobispo de Madrid y presidente de la CEE eludió entrar en comparaciones con otras JMJ, señalando que «no existe una liga pastoral». Con todo, consideró que lo vivido estos días ha supuesto un testimonio sin precedentes en la historia de Madrid y de la Iglesia en España.

Ni un solo caso de intoxicación etílica entre los jóvenes de la JMJ

Yago de la Cierva comentó la sorpresa de los responsables del SAMUR por el hecho de que después de una semana y con más de un millón de jóvenes por las calles de Madrid no hubiera habido ni una sola intoxicación etílica de los mismo. El SAMUR hubo de atender a más de 2.500 personas, la mayoría de ellos en Cuatro Vientos –a casi 40º a la sombra…–, sin apenas cuadros médicos complicados. Pero el mismo SAMUR afirmó su sorpresa por el hecho de que fueran tan pocos casos habida cuenta de la duración y la intensidad de la JMJ.

El cardenal Rouco calculó en 40.000 las personas que acudieron a confesarse en la Fiesta del Perdón, en El Retiro. A este número hay que añadir otros miles de confesiones en iglesias y otros lugares.

Marieta Jaureguízar señaló que el número de periodistas acreditados se situó en el umbral de los 5.000, de los cuales, 2.900 eran españoles. Solo por lo que respecta a la difusión de la JMJ en las televisiones españolas –seis cadenas–, la jornada fue seguida por quince millones de espectadores, lo que supone el 34% de la población española.

Un punto final que es un punto de partida

Yago de la Cierva, en su intervención introductoria, desarrolló su discurso en cuatro grandes apartados y una conclusión. En primer lugar fue el turno de un largo capítulo de agradecimientos: el Papa, los voluntarios, las autoridades, los medios de comunicación, los profesionales y sobre todo a los jóvenes, «que dieron un extraordinario ejemplo de civismo, capacidad de resistencia y sufrimiento y de alegría expansiva… han conquistado Madrid y España», apostilló.

En segundo lugar pidió disculpas por las posibles molestias ocasionadas e indicó algunas deficiencias –por otro lado inevitables– en la organización. «¿Y ahora qué hacemos?», se preguntó por último. Ahora es el tiempo de recoger, de evaluar, de planificar y de colaborar con la JMJ 2013 Río de Janeiro. Es además muy importante no perder el tráfico generado de la JMJ 2011 Madrid y los contactos y relaciones en las redes sociales, que han sido uno de los grandes éxitos y motores de esta Jornada. Por todo ello, la conclusión de la Cierva resultaba evidente: «La JMJ 2011 Madrid ha de ser el punto de partida de la renovación y revitalización de la pastoral juvenil».

DeD, Cultura, Música, Solidaridad, Vocaciones

Más allá de la rueda de prensa y como breves apuntes finales de esta crónica de balance, todo este gran éxito de la JMJ ha sido posible gracias a muchos factores y personas. Sin duda que uno de ellos ha sido la implicación de todas las diócesis españolas.

Una muestra de ello fue el desarrollo del programa pastoral denominado «Días en las Diócesis» (DeD). Cerca de 140.000 jóvenes de un centenar de países participaron en esta iniciativa, que se desarrolló desde el día 10 al 15 de agosto. Imposible reseñar ni tan siquiera los principales acontecimientos y el enorme gozo suscitado y vivido en los DeD.  Pongamos solamente algunos ejemplos. Por novena vez en su más que milenaria historia el «Lingus crucis» del monasterio de Santo Toribio de Liébana salió de su monasterio en el corazón de los Picos de Europa para presidir la misa del envío de los jóvenes a la JMJ en la diócesis cántabra.

¿Más ejemplos? Los principales y más pequeños santuarios marianos de nuestra iglesia se vieron desbordados en aquellos días por los peregrinos. La archidiócesis de Valencia acogió a 15.000 jóvenes. Y en Barcelona, los días 13 y 14 de agosto se congregaron 40.000 jóvenes acogidos en las diócesis catalanas y en otras limítrofes. En la noche del jueves 18 de agosto en el Palacio de Deportes se quedó pequeño para congregar el Macrofestival de la Vida Consagrada organizado por la CONFER y la Comisión Episcopal por la Vida Consagrada. Por cierto, que todos los institutos y congregaciones religiosas echaron también la casa por la ventana por la JMJ.

La programación cultura de la JMJ ya en Madrid contó con más de 300 convocatorias, una tarde entera dedicada al cine y los principales museos de la ciudad con exposiciones extraordinarias.

En medio centenar de iglesias madrileñas hubo adoración eucarística permanente, y la JMJ legó dos proyectos solidarios, en colaboración con Cáritas de la JMJ Madrid (con destino a Madrid, y el otro significativamente, con destino en Río de Janeiro). La JMJ 2011 Madrid fue también la JMJ de más 4.000 discapacitados y Feria de carismas y de vocaciones, también en El Retiro y antes del espacio que ocupaban los confesionarios de la Fiesta del Perdón. ¿Y qué decir de los musicales de numerosos grupos de toda España y de tantas otras iniciativas que hicieron inmensa esta gran fiesta de la JMJ, una Jornada hasta ecológica y cero en emisiones…?

Y hasta un partido de fútbol con el que la Organización quiso decir adiós y gracias. Fue en la noche del 21 de agosto en el Estadio Vicente Calderón de Madrid. Jugaron un combinado de futbolistas españoles con otros del resto del mundo. ¿Quién ganó?. Da igual. Ganó el tan asolado Cuerno de África, adonde fue la recaudación del partido en el que… se impuso el combinado internacional.

Los primeros frutos

Desde la JMJ 1989 Santiago de Compostela, el Camino Neocatecumenal organiza al día siguiente de la clausura de las Jornadas un encuentro vocacional. En él, Kiko Argüello, iniciador del Camino, invita a los jóvenes que se sientan llamados a ponerse en pie.

En la tarde del lunes 22 de agosto, tuvo lugar este encuentro en su edición madrileña. Presidió el cardenal Rouco, acompañado de otros siete purpurados y 70 obispos. Asistieron más de 150.000 jóvenes de un centenar de países distintos. Cinco mil jóvenes se levantaron como candidatos al sacerdocio y otras 3.200 chicas lo hicieron como aspirantes a la vida consagrada.

El impacto mediático de la JMJ de Madrid

Con 54.000 noticias en 108 países, su impacto fue cinco veces superior al del último atentado de ETA en Madrid, 3,3 veces mayor que la visita papal a Barcelona y 1,3 veces superior a la beatificación de Juan Pablo II.

Según un estudio elaborado por la Universidad de Navarra, el viaje pastoral de Benedicto XVI a España generó 54.000 noticias en todo el mundo, lo que provocó que durante una semana todas las miradas  estuvieran puestas en Madrid gracias a la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). De ellas, 30.000 fueron publicadas por medios españoles y 12.600 por prensa del resto de Europa. Asimismo, 6.200 noticias procedieron de América Latina; 2.000 de Estados Unidos y Canadá; 400 de Oceanía; y 200 de países de África.

En total, el informe identificó noticias sobre la JMJ en 108 países, algunas desde lugares remotos como Fiyi (dos artículos) o Sierra Leona (otros dos) o países con obstáculos a la libertad religiosa, como Sudán (un artículo), Arabia Saudita (cuatro) o Cuba (42).

El estudio destaca que el seguimiento de la JMJ por los medios de comunicación fue masivo, en contraste con otros eventos recientes asociados a Madrid. En este sentido, las noticias relacionadas con la JMJ tuvieron un impacto mediático cinco veces superior al último atentado de ETA en el Campo de las Naciones o trece veces más que la no selección de Madrid como organizadora de los Juegos Olímpicos.

Si se compara la última estancia del Papa en España (en noviembre de 2010 en Santiago de Compostela y en Barcelona) con otros acontecimientos de carácter religioso, el impacto de la JMJ ha sido 3,3 veces superior al que tuvo la visita a Barcelona para inaugurar la Sagrada Familia, y 1,3 veces superior a la beatificación de Juan Pablo II.

Los datos acerca de la cobertura mediática del encuentro del Papa con los jóvenes constituyen un adelanto del informe que está elaborando el grupo de Medios, Reputación e Intangibles de la Universidad de Navarra sobre el impacto de la JMJ en la imagen de marca de Madrid.

Como apunta Francesc Pujol, autor principal del estudio, «la JMJ ha sido un excelente embajador de la marca Madrid, ya que ha reforzado su credibilidad para poder albergar otros grandes eventos mundiales en el futuro». Una repercusión que afecta también a la proyección internacional del país organizador. «La JMJ ha contribuido a restablecer en parte la deteriorada imagen económica de España en el exterior», señaló el profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales.

Y también el impacto económico

El 30 de noviembre de 2011 fue presentado un estudio sobre el impacto económico de la JMJ 2011 Madrid, realizado por la empresa de auditorías PwC. Según dicho informe, la JMJ generó un movimiento económico de 354,3 millones de euros en todo el país. Los sectores más beneficiados fueron la hostelería, el comercio minorista y el transporte terrestre. La JMJ se cierra con una valoración positiva por parte de todos los sectores implicados. El informe concluye también que los participantes extranjeros han dejado en el país más de 147 millones de euros por los gastos generados durante su estancia esa semana.

En sus momentos más multitudinarios, la JMJ de Madrid congregó entre 1,3 y 1,5 millones de personas, según fuentes oficiales. De ellos algo más de 470.000 personas provenían de 189 países. También participaron 840 obispos y cardenales, y se acreditaron 4.935 periodistas para el evento.

De los 354,3 millones de euros que ha percibido el total del país como consecuencia de la actividad de la JMJ y del programa previo de los Días en las Diócesis, en el que participaron en torno a 120.000 jóvenes en más de 70 ciudades españolas, la Comunidad de Madrid fue la más beneficiada con un impacto económico de 231,5 millones de euros, lo que supone el 90% del total.

La actividad de la organización tuvo un impacto directo de más de 50 millones de euros, cifra del gasto realizado para hacer de la JMJ de Madrid una realidad. El sector más beneficiado fue el de la hostelería –con más de 25 millones de euros-, la construcción -10 millones-, material electrónico -5 millones- y los de confección e imprentas –5 millones de euros-.

Dada la actividad económica generada el cálculo más conservador estima que, sólo en concepto de IVA, el Estado ingresó al menos 28,3 millones de euros. Los sectores más beneficiados por el aumento de la actividad económica en torno a la JMJ fueron la hostelería, el comercio minorista y el transporte terrestre. En dichos sectores también creció el empleo. La JMJ ha permitido la generación de 4.589 empleos, 2.894 de ellos en la Comunidad de Madrid.

El sector hotelero también incrementó su actividad. La ocupación hotelera creció en 12,1 puntos porcentuales en la Comunidad de Madrid y en 2,8 en el conjunto de España. Las pernoctaciones aumentaron en un 29% en Madrid y en un 6,2% en el conjunto de España debido a los asistentes a la JMJ que se alojaron en establecimientos hoteleros.

El estudio de PwC ha basado sus cálculos en el gasto directo realizado por la organización de la JMJ así como en cifras provenientes de la contabilidad autonómica y nacional a través del Instituto de Estadística de la Comunidad de Madrid y el Instituto Nacional de Estadística (INE).

PwC, firma líder de servicios profesionales en el mundo, tiene gran experiencia en estudios de impacto económico. Entre otros muchos, realizó el estudio de impacto económico de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, del AVE Madrid- Valencia, de la privatización de la gestión de los aeropuertos, o la implantación de sistemas de derechos de emisión de CO2.

Los efectos de la JMJ también se notarán a medio y a largo plazo en España como una experiencia “muy positiva”, para más del 90% de los participantes. El 78,2% de los peregrinos extranjeros nunca habían visitado España antes de la JMJ. Tras su participación en este evento el 89,6% ha manifestado su intención de volver en el futuro.

Todas las administraciones públicas –Gobierno, Comunidad de Madrid, Ayuntamiento de la capital y consistorios municipales de la región- han manifestado su satisfacción por el éxito de la Jornada Mundial de la Juventud. Y en especial por “la capacidad organizativa del país en seguridad, atención sanitaria, logística, transporte, etc.; para la colaboración entre las diferentes administraciones públicas y con el sector privado; y para nuestra proyección internacional”.

Otros elementos que avalan el éxito de la JMJ de Madrid han sido el récord en inscripciones (480.000), en número de países participantes (189), y por haber cerrado el balance en equilibrio.

Los proveedores han alabado las condiciones de prestación de servicios, el proceso de cobro de facturas y la facilidad de trato con la organización.

Por su parte los delegados internacionales de la JMJ –organizadores locales en cada país- han valorado positivamente la página web, el programa cultural y el proceso de atención a los obispos.

¡Ah!… ¿y cómo vio el Papa la JMJ 2011 Madrid?

Fue el mismo Benedicto XVI quien lo dijo el miércoles 24 de agosto en la catequesis de la audiencia general de los miércoles, ya en Castelgandolfo. Estas fueron sus palabras descriptivas al respecto en cinco frases:

1.- «Extraordinarios días transcurridos en Madrid para la XXVI Jornada Mundial de la Juventud.

2.- Ha sido un evento eclesial emocionante, cerca de dos millones de jóvenes de todos los Continentes han vivido, con alegría, una formidable experiencia de fraternidad, de encuentro con el Señor, de compartir y de crecimiento en la fe: una verdadera cascada de luz.

3.-El encuentro de Madrid fue una estupenda manifestación de fe para España y para el mundo.

4.- Para la multitud de jóvenes, provenientes de todos los rincones de la tierra, fue una ocasión especial para reflexionar, dialogar, intercambiar experiencias positivas y, sobre todo, rezar juntos y renovar su compromiso de arraigar su propia vida en Cristo, Amigo fiel.

5.- Estoy seguro de que han regresado a sus hogares con el firme propósito de ser levadura en la masa, llevando la esperanza que nace de la fe. De mi parte, sigo acompañándolos con la oración, para que permanezcan fieles a los compromisos asumidos. A la maternal intercesión de María, encomiendo los frutos de esta Jornada».

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Nada más añadir. Con la JMJ 2011 Madrid, queda claro, el Señor ha estado grande, muy grande, y estamos contentos, muy contentos. Y agradecidos y esperanzados, muy agradecidos y esperanzados. Y es que además las JMJ son ya como un rio brioso, impetuoso, fecundador y fecundador que recorre los caminos, los mares y las tierras de la entera humanidad.

 

Jesús de las Heras Muela

Director del semanario ECCLESIA y de ECCLESIA DIGITAL

 


 

DECÁLOGO DE CONCLUSIONES

1.- A modo de definición de las JMJ: La Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) puede definirse como un acontecimiento eclesial, destinado y protagonizado por los jóvenes, en el que se expresa de un modo extraordinario la fe en Jesucristo y se traduce en fiesta, en testimonio e impulso misionero.

Es signo de la comunión eclesial donde jóvenes de todo el mundo, asociaciones, comunidades, grupos y movimientos diversos se reúnen en torno al Papa y los obispos, unidos por el mismo amor a Cristo y a la Iglesia y por su misión en el mundo. En la JMJ la comunión eclesial se expresa y se fortalece. Es, por tanto, anuncio claro, directo, entusiasta, de la fe de la Iglesia en Jesucristo. La JMJ es, pues, misión, está destinada a la misión. La JMJ es también una inequívoca y hermosísima expresión de catolicidad.

2.- Sus  grandes objetivos generales: Los objetivos de las JMJ son favorecer el encuentro personal con Cristo, que cambia la vida; vivir la experiencia de ser Iglesia católica, como misterio y comunión; tomar conciencia más clara de la vocación de todo bautizado, llamado a convertirse en misionero; y redescubrir los sacramentos de la Reconciliación y la Eucaristía, que fortalecen la vida cristiana.

3.- La génesis de las JMJ: Las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) se gestaron en Roma el día 15 de abril de 1984, Domingo de Ramos en el contexto del el Año Santo de la Redención. El Papa Juan Pablo II había convocado para aquel día el jubileo de los jóvenes. Una semana después, el 22 de abril, Domingo de Pascua, el Papa Wojtyla haría entrega a los jóvenes que habían participado en la Semana Santa romana de aquel Año jubilar de la cruz de los jóvenes. Al año siguiente, de nuevo, en Domingo de Ramos y de nuevo en Roma, habría una celebración de los jóvenes.

Con este motivo el Papa escribió una carta apostólica a los jóvenes, con fecha 31 de marzo de 1985. Nueve meses después, el 20 de diciembre de 1985, Juan Pablo II anuncia la institución de las JMJ, que se establecieron definitivamente al año siguiente, con alternancia entre Roma -jornada de celebración diocesana- y otra ciudad del mundo  para la celebración de la Jornada de carácter internacional.

4.- Breve recorrido histórico: Desde entonces, desde 1985, se han celebrado ya veintisiete JMJ, once de carácter internacional y el resto de carácter diocesano romano. La de Madrid 2011 fue la vigésimo sexta en general y la undécima internacional. El pasado domingo de Ramos, 1 de abril, fue, en Roma y en las diócesis, la XXVII JMJ, bajo el lema “Alegraos siempre en el Señor” (Fil 4, 4) y del 23 al 28 de julio de 2013 en Río de Janeiro (Brasil) con el lema ‘¡Id, pues, y hace discípulos a los todos los pueblos!” (Mt 28,19) será la  XXVIII y la duodécima de carácter internacional.

A lo largo de este cuarto de siglo ya largo, los escenarios de la JMJ, descontadas las ediciones diocesanos de Roma, han sido diez grandes ciudades de nueve países. Así, España ha albergado dos: en 1989, Santiago de Compostela, y en 2011, Madrid, ambas auspiciadas por monseñor Antonio María Rouco Varela; y también dos ediciones en Italia, los dos de carácter internacional en Roma: en 1986 y en 2000 con ocasión del Gran Jubileo del Año 2000. Precisamente las dos JMJ más numerosas fueron una de España: Madrid 2011, y otra de Italia, Roma 2000, con unos dos millones de participantes, sin contar Manila en 1995 que pudo congregar a unos cuatro millones de peregrinos.

Los otros siete países que han organizado JMJ de carácter internacional son Polonia  (Czestochowa, 1991), Estados Unidos de América (Dénver, 1993), Filipinas (Manila, 1995), Francia (París 1997), Canadá (Toronto, 2002), Alemania (Colonia, 2005) y Australia (Sídney 2008). En 2013 corresponderá a Brasil, con la ciudad de Río de Janeiro; y para 2015 ó 2016 se postula ya Cracovia en Polonia.

5.- La importancia de la preparación desde el mismo anuncio de la sede de la JMJ: “Los frutos de cada JMJ en la vida de los jóvenes dependen de la calidad de la preparación y también de la calidad del seguimiento que se les da en la pastoral juvenil ordinaria en sus respectivas diócesis tras el evento. Sin estos elementos, se corre el riesgo de que la JMJ conmueva los ánimos de los jóvenes, suscite fuertes emociones, pero después no cambie nada, tornando al gris cotidiano y a los hábitos de siempre”

Elementos claves para la preparación son el recorrido de la Cruz y del Icono de las JMJ por el país correspondiente; la elección del lema y su desarrollo catequético, pastoral, comunicativo y publicitario; la identificación y el entusiasmo de la Iglesia local y nacional con la convocatoria; y la mejor y más generosa preparación logística y material, amén, por supuesto, de la preparación espiritual a través de la oración, de las celebraciones y de la praxis sacramental.

6.- La integración de la JMJ en la pastoral ordinaria: También resulta de capital importancia la integración del proyecto de la JMJ en la pastoral juvenil ordinaria y en la toda la acción pastoral en general.

El Santo Padre Benedicto XVI insiste en que cada JMJ debe marcar un nuevo inicio para la pastoral juvenil. Y afortunadamente esta conciencia madura cada vez más en la vida de muchas iglesias locales. Las JMJ se han convertido ya en parte integrante de la pastoral de las nuevas generaciones.

En la preparación y convocatoria de la JMJ se ha de trabajar asimismo desde la idea y desde la concreción de que se trata de una iniciativa abierta, para todos (incluso, los no practicantes, los alejados, los no creyentes) y, por supuesto, no puede limitarse solamente a los que pueden permitirse viajes que a veces son lejanos y costosos. Al efecto, desde el comienzo de las JMJ se creó un Fondo de Solidaridad, que permite tasas según necesidades. Igualmente es preciso desechar la idea de que las JMJ son una ocasión de turismo. El turismo es importante y bueno, pero una experiencia como la JMJ no se puede limitar a ello.

7.- Los días de las JMJ, catarata de luz y de esperanza: Desde la edición de París –todo un reto para un país muy secularizado y que, sin embargo, resultó todo un éxito-, a la dinámica propia de los días celebrativos de la JMJ se integró, como preparación última de la misma y ya su mismo inicio, los llamados Días en las Diócesis (los DeD). Los DeD son pregón, extensión y amplificación. Los DeD son misión, son fiesta, son expresión de universalidad, son acogida, son familia,  son poder vivir el gozo y el don de la JMJ “en cercanía”: desde la propia casa a la misma parroquia, desde la diócesis a la Iglesia universal.

Concluidos los DeD, comienza la JMJ con la fiesta de la acogida que organiza la diócesis que acoge la JMJ. Comienzan a llegar los peregrinos. La JMJ se desarrollará ya a través de cuatro grandes ejes: la convivencia, las catequesis, las celebraciones y las ofertas complementarias, que en la JMJ 2011 Madrid fueron tan variadas y amplias.

La llegada del Papa a la ciudad que acoge la JMJ es otro momento capital en su desarrollo, que culmina con la vigilia y la misa de clausura y de envío de la JMJ, a la vez, anuncio de la siguiente JMJ.

8.- Las JMJ de Benedicto XVI antes de la de Madrid: La JMJ 2005 Colonia “ha quedado grabada como un gran don en la memoria de todos los que estuvieron presentes. Más de un millón de jóvenes se reunieron en la ciudad de Colonia, situada junto al río Rhin, y en las ciudades vecinas, para escuchar juntos la palabra de Dios, para orar juntos, para recibir los sacramentos de la Reconciliación y la Eucaristía, para cantar y festejar juntos, para gozar de la existencia, y para adorar y recibir al Señor eucarístico en los grandes encuentros del sábado por la noche y el domingo. Durante todos esos días reinó sencillamente la alegría”

Del 17 al 20 de julio de 2008 tuvo lugar en la cosmopolita ciudad australiana de Sídney la segunda JMJ de Benedicto XVI. He aquí algunas pinceladas de evaluación del Papa tras la Jornada en su discurso prenavideño a la Curia Romana del 22 de diciembre de 2008:

1.- El mayor acontecimiento de la historia de Australia.

2.- Una verdadera fiesta para todos.

3.- ¿Pero una fiesta más, eso sí con el Papa como estrella

4.- Las JMJ, mucho más que una semana.

5.- El camino sucesivo que se abre después de cada JMJ.

 

9.- ¿Cómo vio el Papa Benedicto XVI la JMJ 2011 Madrid?   El mismo Santo Padre lo dijo en los dos solemnes y públicas ocasiones.

La primera de ellas, recién acaba la edición de Madrid, el miércoles 24 de agosto en la catequesis de la audiencia general de los miércoles, ya en Castelgandolfo. Estas fueron sus palabras descriptivas al respecto en cinco frases: “extraordinarios días transcurridos en Madrid para la XXVI Jornada Mundial de la Juventud; ha sido un evento eclesial emocionante, cerca de dos millones de jóvenes de todos los continentes han vivido, con alegría, una formidable experiencia de fraternidad, de encuentro con el Señor, de compartir y de crecimiento en la fe: una verdadera cascada de luz; el encuentro de Madrid fue una estupenda manifestación de fe para España y para el mundo; para la multitud de jóvenes, provenientes de todos los rincones de la tierra, fue una ocasión especial para reflexionar, dialogar, intercambiar experiencias positivas y, sobre todo, rezar juntos y renovar su compromiso de arraigar su propia vida en Cristo, Amigo fiel; y, por ello, estoy seguro de que han regresado a sus hogares con el firme propósito de ser levadura en la masa, llevando la esperanza que nace de la fe. De mi parte, sigo acompañándolos con la oración, para que permanezcan fieles a los compromisos asumidos. A la maternal intercesión de María, encomiendo los frutos de esta Jornada”.

Y la JMJ tampoco faltó en el correspondiente discurso del Papa Benedicto XVI a la Curia Romana en las vísperas de la Navidad y como evaluación del año eclesial 2011. La referencia a la JMJ no solo no faltó, sino que constituye las dos terceras partes de su discurso, pronunciado el 22 de diciembre de 2011. Estas fueron las palabras del Papa, bien agrupadas en cinco puntos y bien elocuentes:

1. Primero, hay una nueva experiencia de la catolicidad, la universalidad de la Iglesia.

2. De aquí nace después un modo nuevo de vivir el ser hombres, el ser cristianos. Y al respecto, cito como ejemplo a los veinte mil voluntarios de la JMJ 2011 Madrid.

3. Un tercer elemento, que de manera cada vez más natural y central forma parte de las JMJ y de la espiritualidad que proviene de ellas, es la adoración eucarística.

4. Otro elemento importante de las Jornadas Mundiales de la Juventud es la presencia del Sacramento de la Penitencia que, de modo cada vez más natural, forma parte del conjunto.

Y ya antes, en la habitual entrevista en el avión que llevaba en la mañana del jueves 18 de agosto de 2011 al Papa Benedicto XVI desde Roma a Madrid, el Santo Padre volvió a reflexionar sobre lo qué es una JMJ. Estas fueron las ideas principales de sus palabras:

1.- Una gran intuición pastoral:

2.- Ayudan visibilizar, fortalecer y testimoniar la fe

3.- Posibilitan una red universal de amistad

4.-Son un camino y  un ”río”.

5.- La gran siembra de las JMJ, siembra de amistades, siembra de amistad con Dios.

10.- Si las JMJ no existieran, habría que inventarlas: Desde estas premisas y una vez celebradas las JMJ, lo cierto es que la pastoral juvenil ya no se concebiría son las JMJ y que de no existir, habría que inventarlas. En estos ya veintisiete años de historia, las JMJ han demostrado ser instrumentos de evangelización del mundo juvenil dotados de una extraordinaria eficacia, de la cual los principales protagonistas son – justamente – los jóvenes mismos.

El Beato Juan Pablo II amaba llamarlas “laboratorios de la fe joven”. Imaginemos cuantos jóvenes han vivido las JMJ como momentos de cambio decisivo en su vida gracias al encuentro con Cristo, de decisiones vocacionales importantes a favor del sacerdocio, de la vida consagrada, o a favor del matrimonio cristiano, del apostolado y la misma presencia de la Iglesia en la vida pública.

En el libro-entrevista con el periodista alemán Peter Seewald, el Papa Benedicto XVI respondió también acerca de las Jornadas Mundiales de la Juventud, a las que definió como “un auténtico regalo. Cuando pienso cuántos jóvenes encuentran en tales jornadas un nuevo punto de partida y viven después espiritualmente a partir de él, cuánta alegría queda después del evento, pero también cuánto recogimiento hay justamente en la inmediatez de la Jornada Mundial de la Juventud, tengo que decir que allí sucede algo que no lo hacemos nosotros mismos”. Toda JMJ tiene una fuerte dimensión profética para la Iglesia y para el mundo de hoy del cual los jóvenes son protagonistas.

Las JMJ son un gigantesco momento de siembra evangélica. Y por ello es un kairós especial, es decir, un tiempo de gracia en el que el Señor pasa. Y siempre que el Señor deja su huella.

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Todo sobre lo que son las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ), por Jesús de las Heras Muela, 8.9 out of 10 based on 14 ratings
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Jesús de las Heras Muela

Jesús de las Heras Muela nació en Sigüenza el 17 de Diciembre de 1958. Es licenciado en Estudios Eclesiásticos (Facultad de Teología de Burgos, 1982), Ciencias de la Información (Universidad Complutense de Madrid, 1992) e Historia de la Iglesia (Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, 1992), habiendo realizado los cursos de doctorado de estas dos últimas disciplinas.

4 comentarios

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  • Jesús:

    Excelente publicación. Ha sido un instrumento muy valioso para mi trabajo de grado de la licenciatura de Teología, mención Espiritualidad, que estoy haciendo.

    Tengo una diferencia en los números que me gustaría validar: Si el artículo se publicó en agosto 2012, no se había realizado la JMJ no. XXVIII en Rio de Janeiro y considerando la primera JMJ internacional (II) de Río de Janeiro; entonces, el total de las JMJ es solo diez, no once (ref. tercer párrafo del punto “El nacimiento de las JMJ”).

    Muchas gracias por tan valioso aporte.

    Abrazos fuertes y bendiciones.

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  • Corrigiendo:

    La primera JMJ internacional (II) en Buenos Aires, Argentina (1987).

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    • Quizás no cuenta usted la de Roma del año 2000 (año Jubilar). Las JMJ, edición internacional, son:

      1.- Buenos Aires 1987.
      2.- Santiago de Compostela 1989
      3.- Chestochowa 1991
      4.-Denver 1993
      5.-Manila 1995
      6.-París 1997
      7.-Roma 2000
      8.-Toronto 2002
      9.-Colonia 2005
      10.-Sídney 2008
      11.-Madrid 2011
      12.-Río de Janeiro 2013

      GRACIAS POR SUS PALABRAS

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      • Exactamente.

        Entendía que por ser en Roma se consideraba de carácter diocesano romano y no internacional. Lección aprendida.

        Muchiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisimas gracias.

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