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The New York Times resalta el trabajo del padre Nelson Sandoval en la Sierra de Perijá

The New York Times publica artículo sobre fraile zuliano. El diario estadounidense resalta el trabajo del padre Nelson Sandoval en la Sierra de Perijá y las críticas de algunos indígenas

Julio Gutiérrez/ La Verdad | 7 enero, 2020

El diario estadounidense The New York Times publicó un artículo en el que destaca la labor misionera del fraile capuchino Nelson Sandoval en la Sierra de Perijá, y las severas críticas de algunos indígenas que recibe por su posición adversa al gobierno de Nicolás Maduro. La reseña sobre el sacerdote zuliano, nacido hace 49 años en San José de Perijá, se tituló Do-gooder or ‘Devil’? A Friar’s Work Divides a Venezuelan Village (¿Bienhechor o ‘diablo’? El trabajo de un fraile divide una aldea venezolana).

En su sumario, la nota señala: “El Gobierno de Venezuela se opone al reverendo Nelson Sandoval y algunos en su abandonada aldea indígena lo ven como un sabelotodo, pero para muchos, es un salvavidas”.

“Durante los últimos 15 años, el padre Sandoval ha estado trabajando para brindar educación y atención médica a la aldea zuliana”, indica el trabajo firmado por Anatoly Kurmanaev.

Lo presenta como un “capuchino bueno”, según expresó una de sus habitantes, que camina por el pueblo contiguo a la misión, “vestido con un grueso hábito marrón, su pelo rizado blanco, corona calva y bolsa moderada”, que le hacen “parecer un fraile común en una adaptación de ‘Robin Hood’”.

Añade: “Sus aliados dicen que esto lo ha convertido en el principal salvavidas que mantiene a flote a El Tukuko en medio de la crisis económica sin precedentes de Venezuela”.

Un segundo padre

Hace referencia el artículo de The New York Times a que el centro misional construido por frailes españoles en 1945 dirige una escuela para 716 niños indígenas, “proporcionándoles almuerzos diarios nutritivos, una rareza en el empobrecido sistema educativo de Venezuela”.

Allí se atienden también unos 30 estudiantes de comunidades remotas u hogares con problemas, entre ellos varios huérfanos, adiciona.

El padre Sandoval “es como un segundo padre para mí”, dijo a The New York Times Marvillo Sevogira, indígena barí de 23 años, estudiante de Ingeniería por una beca universitaria del fraile.

En ese sentido, Mileidi Martínez, una de las jefas yucpas de El Tukuko, puntualizó: “El fraile Nelson trabaja para el bienestar de esta comunidad. Esta es su casa”, haciendo referencia a los 3.500 residentes del pueblo.

“Es gracias a ellos (los misioneros capuchinos) que podemos leer, escribir, seguir estudiando después de la escuela”, aseguró.

“Es el diablo”

Sin embargo, The New York Time resalta también las críticas que recibe el presbítero perijanero, sobre todo por sus fuertes acusaciones contra el Gobierno nacional por las condiciones en la que viven los indígenas en la aldea.

“Son una maldición que nos ha sucedido’, dijo, sobre el régimen de Nicolás Maduro. ‘Viven como reyes mientras la gente come basura. Como cristiano, no puedo aceptar esta inconsistencia”, adiciona.

Las “incesantes y apocalípticas denuncias del padre Sandoval sobre Maduro le han valido algunas críticas agudas entre los locales”.

Señala la reseña que para algunos residentes, Sandoval “es el diablo”. “Sus detractores, sin embargo, ‘me dicen que iré al infierno’, afirmó el padre Sandoval (…) ‘Les digo que ya estoy viviendo en el infierno”.

“Algunos jefes yucpas resienten su interferencia en lo que ven como asuntos indígenas; otros creen que su politización de los problemas del pueblo daña sus posibilidades de obtener recursos públicos”, publica The New York Times.

También presenta la publicación las disputas verbales que ha tenido el fraile con integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN), de Colombia.

“Un cristiano consagrado”

En comunicación vía WhatsApp con La Verdad, el padre Sandoval comenzó advirtiendo: “No soy ningún súper héroe, ni un superdotado ni una estrella de la farándula”.

“Tampoco estoy haciéndome propaganda, como podría pensar la gente. La intención es dar a conocer en los medios el trabajo de la Iglesia en estos lugares difíciles, pero cada periodista lo hace a su estilo y el de The New York Times lo centró en mi persona”, aclaró.

“Soy un cristiano consagrado que lo que busco es ayudar al prójimo y más nada”, aseveró.

“Todo lo que hago es porque pertenezco a una orden religiosa que me da las posibilidades de poder trabajar por el prójimo y, por supuesto, mi consagración como sacerdote que me obliga como cristiano a trabajar por el prójimo”, prosiguió el presbítero perijanero.

Además, dijo,  que “con la ayuda de Cáritas y de la Asociación Venezolana de Educación Católica (Avec), instituciones de la Iglesia, que facilitan mucho el trabajo. Y hay gente que conoce la obra y a uno que puntualmente también ayuda para muchas cosas”.

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