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Suspensión durante diez años del ministerio al sacerdote José Manuel Ramos Gordón, de la diócesis de Astorga

El sacerdote Ramos Gordón suspendido durante diez años por abusos sexuales

Durante este periodo de suspensión, el sacerdote deberá residir en un monasterio o convento fuera de la diócesis de Astorga, y pasado ese tiempo podrá vivir en la Casa Sacerdotal y celebrar la Eucaristía con autorización expresa

El Vaticano, a través de la Congregación de la Doctrina de la Fe, ha ordenado la suspensión durante diez años de su ministerio al sacerdote José Manuel Ramos Gordón, de la diócesis de Astorga, acusado de abusos sexuales cometidos hace 35 años en el Colegio Juan XXIII de Puebla de Sanabria (Zamora).

Durante este periodo de suspensión, el sacerdote deberá residir en un monasterio o convento fuera de la Diócesis de Astorga, y pasado ese tiempo podrá vivir en la Casa Sacerdotal y celebrar la Eucaristía con autorización expresa, según ha explicado en rueda de prensa el obispo de Astorga (León), Juan Antonio Menéndez.

Los hechos, que la diócesis considerado probados, fueron cometidos entre1981 y 1984 y habían prescrito tanto civil como canónicamente. Sin embargo, según Menéndez, ordenó personalmente una investigación «exhaustiva» y dio cuenta de ello a la Santa Sede.

La investigación previa concluyó en junio del pasado año, y sus conclusiones y actas fueron enviadas entonces a la Congregación para la Doctrina de la Fe, que es el organismo competente para juzgar estos casos.

Este organismo encomendó al obispo abrir un proceso administrativo penal y, una vez finalizado, declara probados los hechos denunciados y, por tanto, la comisión de «un delito grave de abusos sexuales a menores».

La sentencia, según ha manifestado el obispo de Astorga, ya le ha sido comunicada tanto al sacerdote como a la víctima, a quien también le expresó su dolor por lo sucedido y le pidió perdón en nombre de toda la comunidad diocesana.

«Me he puesto a su disposición para acompañarle espiritual y humanamente en aquello que legítimamente pueda hacer», ha agregado el prelado.

Firme condena de los hechos

Además, Menéndez ha reiterado su firme condena y repulsa de hechos «execrables y vergonzosos» y ha reafirmado su decisión de luchar contra estos delitos por todos los medios legítimos.

Al respecto, ha hecho suyas las palabra del Papa en su reciente carta al Pueblo de Dios en las que Francisco sostiene que «mirando hacia el pasado nunca será suficiente lo que se haga para pedir perdón y reparar el daño causado».

El obispo ha pedido a los fieles de la diócesis de Astorga, sacerdotes, consagrados y laicos que «acompañen el dolor de las víctimas y pidan una verdadera conversión para el sacerdote que cometió los delitos».

«A los cristianos y a la sociedad reclamo que hagan todo lo posible para que en adelante se garantice y se proteja la integridad de los niños y de adultos en estado de vulnerabilidad, así como la implementación de la tolerancia cero a la que alude al Papa», ha zanjado.

EFE/Alfa y Omega
17 de Septiembre de 2018



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