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Susana Pradera: «Para generar el buen trato tenemos que saber los factores de los abusos»
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Susana Pradera: «Para generar el buen trato tenemos que saber los factores de los abusos»

Susana Pradera, responsable del Entorno Seguro de la Compañía de Jesús, ha asegurado en una extensa entrevista para la revista ECCLESIA que «para generar el buen trato tenemos que saber los factores de los abusos».

«Sentimos el dolor de las víctimas provocado por algunos compañeros… Sentimos las ocasiones en que no se escuchó a quien quería respuestas… Nos duele por las personas que han sufrido abusos y por lo difícil que es acompañarlas… Lamentamos las ocasiones en que la respuesta fue insuficiente y las medidas equivocadas». Son palabras del Informe sobre los abusos cometidos por religiosos jesuitas en España, desde finales de 1920 hasta la actualidad. Son palabras que salen de dentro, desde el dolor, la vergüenza y la intención de acoger y acompañar a las víctimas de una u otra manera.

Se ha impuesto abrir los ojos y hacerse cargo de las consecuencias. Han sido diferentes pasos, todos importantes, y colaborando con otras instituciones religiosas (Maristas, Agustinos Recoletos, Salesianos…), la Conferencia Episcopal Española, CONFER, Escuelas Católicas y otras entidades (Save the Children, Fundación Vicki Bernadet, Espirales, el Sindic de Cataluña…).

Como indicaba el secretario de Comunicación de la Compañía, José María Rodríguez Olaizola, «no somos los primeros, no somos los únicos, y no somos los que mejor estamos haciendo esta investigación en la Iglesia. Otras congregaciones han hecho enormes esfuerzos por clarificar, reparar y afrontar también su propia historia. En las diócesis también se van dando diferentes pasos (aquí mismo en Madrid el programa «Repara» está tratando de afrontar también la realidad de los abusos y la protección de menores).

Relación con los menores en un Entorno Seguro

La Compañía de Jesús, desde el año 2013, va dando pasos adoptando medidas de protección y cuidado de menores y personas vulnerables. Desde la elaboración del Código de Conducta, el Modo de proceder en relación con los menores a efectos de evitar conductas impropias, hasta el envío de un grupo de trabajadores a formarse durante dos años en la Pontificia Universidad Gregoriana, dentro de la formación que imparte el Centre for Child Protection (2017). En el año 2018 se crearon comisiones de Escucha a las Víctimas y una Comisión de protección y cuidado. Al año siguiente, apareció la figura de responsable de Entorno Seguro para toda España. Y la persona elegida es la psicóloga Susana Pradera, con más de 18 años trabajando en temas de violencia de género y de abusos. Esta profesional, laica (junto a su esposo es la coordinadora mundial de Encuentro Matrimonial), habla de empoderamiento, porque es necesario establecer relaciones de «buen trato», reconocer qué cosas podemos consentir y qué cosas no, cómo empatizar con el dolor de otra persona… «son cosas muy básicas que están enraizadas en el Evangelio». ECCLESIA ha podido dialogar con ella y descubrir su empeño y fortaleza para asumir temas tan dolorosos en nuestra Iglesia.

—¡Qué dolor descubrir que en la institución que es Madre se han cometido abusos!
—Es un dolor pero para mí es muy importante no poner el foco solo en los temas de abuso, que eso es una actitud muy reactiva. Es necesario ir más allá, aprovechar este dolor y convertirlo en algo positivo. Suscribo las palabras de Martín Descalzo, porque la uva ha caído de la cepa, ya no podemos hacer nada. Pero lo que sí podemos es decidir si hacemos vinagre o vino oloroso. Que ese dolor que han sufrido las víctimas sirva para algo, para poner delante los valores evangélicos que defendemos: el amor y el buen trato.

—Realmente el buen trato debería estar cada día en cada una de nuestras relaciones. ¿Cómo se aprende? ¿Cómo se concreta en el día a día ese entorno seguro?
—Tiene mucho que ver con la prevención. Para saber qué fallos hemos tenido, tenemos que saber identificar cuáles son las conductas que han generado dolor. Se ha empezado por el tema de los abusos sexuales a menores porque es el tema más visible, es la punta del iceberg, pero realmente, incluso antes del motu propio del Papa, sabíamos que era necesario ir a todo tipo de abusos, porque están en la base, en muchos casos, de ese otro abuso. Si queremos generar culturas del buen trato, tenemos que mirar el dolor y saber cuáles son los factores del abuso. Entonces es cuando podemos proponer comportamientos alternativos. Nosotros los tenemos clarísimos en el Evangelio. En la Compañía de Jesús nos gustaría ofrecer formación trasversal que prepare a las personas para recuperar la humanidad.

—Algo que va a contracorriente con lo que rige en la sociedad…
—Es verdad… El sistema social en que vivimos está tan obsesionado con el consumo y la producción que se nos olvida lo que es la relación. Es tan necesario tener presente la dignidad de la otra persona en nuestras relaciones, en todos los ambientes, y a partir de ahí ayudar a corregir conductas que no sabemos que son abusivas.

—En el informe se habla de la etapa de la sensibilización… quiero creer que esa etapa ya la hemos pasado…
—Date cuenta de que la sensibilización es mucho más que te cuenten casos. Hasta que tú no escuches testimonios de la forma en que hay que escucharlos (no centrarte en lo que te provoca a ti, sino salir de ti para ir al otro), no hay sensibilización. Esa escucha es la que va a hacer que te trasformes. Y hasta que no se dé esa transformación, no de un miembro, sino de todos, no vamos a lograr el objetivo y siempre va a haber algo ahí contaminado. Eso es una transformación muy profunda, que nos va a costar mucho tiempo, muchos años, pero como nos costó visibilizar la violencia de género.

Para seguir leyendo esta entrevista visita el número 4.062



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