Internacional

Sor Hilda, Hija de la Caridad cubana celebra 70 años de vida religiosa

Sor Hilda, Hija de la Caridad cubana celebra 70 años de vida religiosa

En la arquidiócesis de La Habana, este 10 de junio, Sor Hilda Alonso Llevada, Hija de la Caridad de San Vicente de Paúl, ha celebrado sus 70 años de vida religiosa.

Nació el 21 de enero de 1921 en San Juan y Martínez, en la vega de tabacos “La Perla del Rosario”, Pinar del Río, en el extremo occidental de Cuba. Hija de una familia cristiana, sus padres Ramón y Catalina, tuvo dos hermanos, Alicia y Riselo.

Estudió en el Colegio La Inmaculada y en 1946 obtuvo un doctorado en Educación en la Universidad de La Habana.

Ingresó en la Compañía de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl el 25 de mayo de 1946, en La Habana, haciendo sus primeros votos en 1951.

A partir de ese año hasta 1959, se desempeñó como directora del Colegio La Inmaculada, luego Directora y Superiora del Colegio de Belén, en Santiago de Cuba, Oriente. Trabajó con gran entusiasmo por la niñez y la juventud cubanas.

Salió de Cuba en 1961 y se convirtió en Principal del Colegio La Milagrosa en Ponce, Puerto Rico, y Superiora de la Casa de estudio, una residencia para jóvenes universitarias.

Llegó a Miami en 1971 para trabajar en la parroquia del Gesu con los cubanos recién llegados, pero en 1972 regresa a Puerto Rico después de ser nombrada Provincial de las Hijas de la Caridad, en esta demarcación. También fundó la misión de las Hijas de la Caridad en Haití.

Desde su regreso a Miami en 1981, Sor Hilda trabajó como Directora del programa de educación religiosa en la Parroquia San Vicente de Paúl en Miami. Durante muchos años ha trabajado para la misiones de Haití y Cuba, enviando grandes donaciones.

También se ha ocupado de la dirección espiritual de la Asociación de Antiguas Alumnas de las escuelas de las Hijas de la Caridad de Cuba.

El ocho de octubre de 2008, después de sufrir Cuba dos fuertes huracanes en menos de una semana, monseñor Juan de la Caridad García Rodríguez, actual arzobispo de La Habana, entonces arzobispo de Camagüey y Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, le escribe estas palabras a Sor Hilda en nombre de los obispos cubanos:

“¡Qué ilusión nos ha dado! ¡Qué caridad nos han manifestado! ¡Qué esperanza han suscitado! ¡Qué paz conocer que el amor vive y es capaz de auxiliar a pesar de tantas dificultades! ¡Qué alegría saber que las Hijas de la Caridad crecen en amor y hacen que la misericordia crezca en otras personas!”

La carta fue leída y entregada personalmente por monseñor Juan de Dios Hernández Ruiz, obispo auxiliar de La Habana.

En la celebración de sus 70 años de vida consagrada en la Compañía de las Hijas de la Caridad agradece al Señor por permitirle servirle cada día.

Fuente: Conferencia de Obispos Católicos de Cuba

 

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