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Espíritu Santo - Pentecostés
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Rincón Litúrgico

Semana de Pentecostés: los dones del Espíritu Santo: don de Ciencia, por Ángel Moreno de Buenafuente

Semana de Pentecostés: los dones del Espíritu Santo: don de Ciencia, por Ángel Moreno de Buenafuente

Cuando contemplo el cielo, obra de tus manos; 

la luna y las estrellas que has creado, 

¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él? 

¿el ser humano, para darle poder?

Lo hiciste poco inferior a los ángeles,

lo coronaste de gloria y dignidad,

le diste el mando sobre las obras de tus manos,

todo lo sometiste bajo sus pies (Sal 8).

ESPÍRITU SANTO REAVIVA EN NOSOTROS EN DON DE CIENCIA

“Damos gracias a Dios Padre,

que nos ha hecho capaces de compartir la herencia del pueblo santo en la luz.

Él es imagen de Dios invisible,

primogénito de toda criatura;

porque por medio de él fueron creadas todas las cosas:

celestes y terrestres, Tronos Dominaciones, principados, Potestades;

todo fue creado por él y para él” (Col 1, 12-20).

ORACIÓN

Espíritu Santo, luz de nuestro ojos, que concedes valorar la realidad de la materia como expresión sagrada de la generosidad divina y como manifestación del poder creador, revelado en la multitud de seres que pueblan la tierra. ¡Ven, Espíritu divino, y no permitas que nos ofusquemos en nuestra limitada comprensión de lo visible, sino que alcancemos a ver las huellas del Creador en todo lo que existe!

Espíritu Santo, que habitas en el corazón de tus fieles, y consagras a cada ser humano con tu aliento de vida divina. Concédenos saber mirar a nuestros semejantes según Dios, que no perezcamos en nuestras fobias ni en las filias, en nuestros egoísmos e inconsciencias. ¡Ven, Espíritu Santo, y danos ojos para valorar la sacramentalidad de cada persona!

Espíritu Santo, si todo lo creado es vestigio elocuente de Dios Creador, y las criaturas son un signo visible de Dios invisible, no permitas que nos quedemos sumergidos en la realidad material, ni en las relaciones inmediatas, sino que en todo y sobre todo, sepamos ver a Dios. Déjanos gustar el sabor del conocimiento sapiencial, orante, el que Tú concedes gratuitamente, para que siempre descubramos las huellas del Creador. ¡Ven, Espíritu Santo, derrama en nuestros corazones el don de Ciencia, capacidad de conocer como Tú nos conoces!

“¡Ven, Espíritu Santo,

Reparte tus siete dones,

según la fe de tus siervos!” (Secuencia).



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