Iglesia en España Internacional

Satisfacción en OMP España por el misionero Ángel López García-Nieto

Satisfacción en OMP España por el misionero Ángel López García-Nieto

Tras varios días sin noticias del misionero español en Tanna (Vanuatu), después de que el ciclón Pam arrasara el país el pasado fin de semana, ayer se confirmó su supervivencia. Anastasio Gil, director de Obras Misionales Pontificias España (OMP), expresa su alegría por la buena noticia, a pesar de no poder establecer contacto por el momento con el misionero; y constata que allí donde hay conflictos o catástrofes, están los misioneros. OMP rescata el testimonio que López envió con motivo de la última Jornada del Domund, en el que expresaba su alegría de servir a los más jóvenes a pesar de todas las dificultades.

Comunicado de Anastasio Gil, director de Obras Misionales Pontificias España

“Las tristes noticias sobre catástrofes naturales o confrontaciones humanas que generan dolor, pobreza, hambre o muerte, suelen venir acompañadas de la confirmación de que allí hay misioneros o misioneras. Así ha sucedido estos días por las tristes noticias llegadas de Nigeria, Pakistán o Vanuatu. Obras Misionales Pontificias sigue con especial atención la situación de los misioneros españoles que están en estos países, siempre en contacto con sus familias y las instituciones eclesiales que les han enviado.

Sabíamos que en una de las islas de Vanuatu, Tanna, está trabajando el Hno. corazonista Antonio López. Con esperanza cristiana y la confianza en Dios nos hemos unido a la oración de sus familia de sangre y religiosa, además de los contactos personales. Por eso, al conocer la buena noticia de que está vivo, nuestra oración es de gratitud a Dios y de felicitación a su congregación y a su familia.

El Hno. Antonio López colaboró con su presencia testimonial en la Jornada de Infancia Misionera del año 2013. Desde entonces hemos tenido con él una fluida comunicación. Al saber que Antonio se encuentra bien, nos ha parecido oportuno reproducir este testimonio enviado para el Domund 2014 “Renace la alegría”, en el que queda patente la entrega alegre y generosa de su vida misionera, a la vez que fortalecemos nuestra solidaridad con aquel pueblo sufriente por las consecuencias devastadoras de este tifón que ha asolado el país”

Anastasio Gil García

Director de Obras Misionales Pontificias

 

Testimonio del hermano Antonio López García-Nieto, con motivo del Domund 2014:

Antonio López García-Nieto pertenece a los Hermanos del Sagrado Corazón. Licenciado en Ciencias Religiosas por la Universidad Pontificia de Salamanca y en Filología francesa por la Universidad de Zaragoza, llegó con 18 años al Pacífico, en 1977. Ha ejercido su apostolado con los niños y jóvenes en las islas de Nueva Caledonia y Uvea. Actualmente trabaja en el Colegio Técnico y Liceo de la misión católica de Lowanatom, situada en la isla de Tanna, al sur del archipiélago de Vanuatu (Oceanía).

“Renace la alegría en las islas lejanas, en los confines del mundo, en las tierras de Oceanía. Soy misionero en la República de Vanuatu, en plena Melanesia. Llegué a estas islas cuando tenía 18 años, como joven religioso Hermano del Sagrado Corazón. Hoy tengo 56 años y estoy ejerciendo mi apostolado en la misión católica de Lowanatom que se encuentra en la isla de Tanna. Mi misión es anunciar el Evangelio especialmente entre los jóvenes por medio de la educación. Soy profesor de lengua francesa, historia y religión, además de realizar otros servicios en el colegio (subdirector, responsable de pastoral, enfermero, responsable de proyectos.).

Mi vida está marcada por los jóvenes a los que quiero con locura y a los que me entrego sin reparar en fatigas. Esta misma semana, en el estudio de la noche que es cuando me dedico a curar heridas y atender a los enfermos, una de mis alumnas me preguntaba: “¿Hermano, no está cansado de todo el trabajo de este día? ¿Por qué, además, tiene ánimo para venir a curarnos?” Yo le respondí muy sonriente: “Esto no tiene misterio, es porque os quiero. Vosotros sois la razón de mi vida.” A lo cual, ella me respondió muy sonriente: “Nosotros también te queremos mucho. Muchas gracias”.

La alegría del Evangelio, según mi experiencia, no consiste en pasar la vida sin tener problemas, sin tener que superar dificultades. La alegría del Evangelio consiste en hacer todo con mucho amor. Es poner el corazón en todo, hasta en las cosas más pequeñas. La alegría del Evangelio consiste en sonreír aunque a veces se llore en el alma, aunque la fatiga y el cansancio hagan acto de presencia. Como misionero educador, he tenido y tengo que pasar por muchas dificultades tantas veces debidas a la diferencia de cultura y de mentalidad de la sociedad melanesia en la que vivo, a la pobreza y falta de medios para realizar mi labor, a la incomprensión y a veces incluso al rechazo. El secreto de vivir feliz y alegre es sentirme muy unido a Jesucristo que es el motor de mi vida, es meditar y saborear cada día el Evangelio, es vivir en fidelidad mi consagración al Señor, es abrir mi corazón de par en par a los jóvenes a quienes he sido enviado.

El Señor colma cada día mi vida. ¡Cuántas veces me sorprendo a mí mismo con una oración espontánea que brota de mi corazón alabando a Dios por todo lo que hace en mí y a través de mí cada día, por la dicha de haber sido llamado a la vida consagrada al servicio de los jóvenes, por haberme dado la vocación misionera, por haberme enviado a estas islas perdidas en medio del océano Pacífico! ¡Me siento un privilegiado! ¡Cada día renace en mí la alegría y la gratitud!”

Para más información:

http://fundacioncorazonistas.org/noticias/225-primeras-noticias-del-hermano-antonio-en-vanuatu

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