Opinión

San Valentín: poema de Francisco Vaquerizo

San Valentín: poema de Francisco Vaquerizo titulado «Un racimo de lágrimas»

Dado que celebramos el Bicentenario del Colegio de Ursulinas y que muchas de mis exalumnas estáis en mi correo, envío hoy un poema muy romántico, muy romántico – en exceso romántico y lagrimoso, yo diría – para el san Valentín de este año. Deseo recordar aquellos “sanvalentines” en que os dedicaba un poema alusivo a los enamorados.

Aunque todos hemos superado la edad del pavo, que se decía, me hace ilusión volver a los racimos de lágrimas y otras lindezas de tal índole. Recordar la edad de los delirios, de los sueños y de los desengaños. Saludos cordiales y que san Valentín bendiga nuestros amores. Francisco.

UN RACIMO DE LÁGRIMAS

Un racimo de lágrimas

resbalando por su cara de arcángel

y un montón de suspiros

acongojando el aire,

fueron la única herencia

que me dejó al marcharse.

Yo, lo mejor que supe,

intenté consolarla, asegurándole

que su sitio en mi alma

ocuparlo jamás podría nadie.

(Uno era entonces joven

y hablaba con frecuencia de nuncas y jamases).

Ella, al oírme, levantó los ojos

silenciosa y distante,

y terminó diciendo

que todo daba igual en adelante.

Hubiera dado el mundo,

en aquellos instantes,

por una de sus lágrimas,

de tenerlo a mi alcance.

Hubiera puesto mi alma de rodillas

por poder animarla y animarme.

Lo que yo hubiera hecho,

Dios, sólo Dios, lo sabe.

Lo imposible hubiera hecho…

Porque no se imagina nadie

cuánta tristeza había

entre su corazón y el mío aquella tarde.

(De no sentirla dentro de uno mismo,

no puede imaginarse).

Hoy echo mis recuerdos a volar

y aún se me hace un nudo en la garganta.

Y alguna vez que he vuelto por el Parque,

me ha parecido verla

sentada todavía entre los árboles.

                                     fin

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