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Rincón Litúrgico

San José. Música: «Caminaré en presencia del Señor», de J. A. Espinosa

SAN JOSÉ. Música: «Caminaré en presencia del Señor», de J. A. Espinosa          Caminaré en presencia del Señor. / Caminaré en presencia del Señor.

 

  1. Oigo_a Gabriel (1), mensajero de Dios, que me dice: / «Tú no temas llevarte_a María, / ¡que_es Madre del buen Dios!».

 

  1. Gozo_en mi Dios, porque_ha puesto_en su siervo sus ojos: / por esposa me_ha dado_a su Madre, / ¡su Socia generosa!

 

  1. Veo_a mi lado_al que_anhela morir por los hombres, / y la_entrega_en su Madre la_admiro: / ¡abismos de virtudes!

 

  1. Cómo vivir ante tanta_humildad y dulzura; / solo_anhelo a ellos servir: / ¡mil vidas entregarles!

 

  1. Oh mi Señor, mi Señora, pues voy ya_a morir, / no podré_a vuestra_ofrenda_asistir, / ¡Jesús, Jesús, María!

 

  1. ¡Cuánto la Madre y_el Hijo procuran viváis! / Sin medida también yo os amo. / ¡Oh cuánto_a mí me_apremian!

 

 

NOTA 1

Si Gabriel anuncia a Zacarías el nacimiento del precursor de Cristo (cf Lc 1, 19), y a María el nacimiento del mismo Cristo (cf Lc 1, 26), es de suponer que haya sido también Gabriel quien se lo anuncia a José. Si san Lucas lo hubiera referido, no parece hubiera omitido el nombre del ángel; pero a san Mateo le bastó decir que fue «un ángel del Señor» (Mt 1, 20).

San Juan Pablo II, Audiencia general 14-1-1987: «Por tradición eran siempre los padres quienes ponían el nombre a sus hijos. Sin embargo, en el caso de Jesús, Hijo de María, el nombre fue escogido y asignado desde lo alto, ya antes de su nacimiento, según la indicación del ángel a María en la Anunciación (Lc 1, 31) y a José en sueños (Mt 1, 21)».

Homilía 19-3-1988: «Conocemos bien el texto de la Anunciación de María en el Evangelio de Lucas. Allí se dice que la Virgen de Nazaret se turbó; aquí (en el Evangelio de Mateo) se habla de que se turbó José. Allí María manifiesta su emoción ante el mensajero celeste. Aquí el ángel, en cierto sentido, prevé la pregunta de José y responde a su inquietud. Allí María responde: “Hágase en mí según tu palabra” (Lc 1, 58); aquí José “hizo lo que le había mandado el ángel del Señor” (cf Mt 1, 24)… No hay ninguna “diferencia” en lo sustancial del mensaje. No hay disparidad entre lo que María primero y José después oyen de boca del mensajero: Es el anuncio de que el Hijo de Dios se hará hombre al nacer de la Virgen».

Citamos algunas de las liras que Carmen Teresa del Niño Jesús de Praga (22-8-1898 / 6-4-1978), carmelita descalza que fue de Plasencia, dedica en sus Poesías (pp. 164-165) al arcángel san Gabriel:

5.ª Se mostró a Zacarías, / del Altar del Incienso a la derecha, / y le dijo que Elías, / cuando él no lo sospecha, / vendrá en el Precursor, de su cosecha.

6.ª Y más tarde a María, / la Virgen que es más pura que azucena: / ¡Alégrate –decía–, / de gracia toda llena, / el Señor es contigo; no hayas pena!

8.ª También se le aparece / en sueños a José, a quien decía / que el Hijo que le ofrece / en su esposa María / del Espíritu Santo provenía.

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