Carta del Obispo Iglesia en España

Saludo de monseñor Joan Piris Frígola en el acto de entrega de los Premios ¡BRAVO! 2012

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Hermanos Obispos, estimados galardonados, señoras y señores, amigos todos:

Deseo en primer lugar transmitirles mi saludo personal y el de todos los obispos de la Comisión de Medios de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal Española.

Ésta es la cuadragésimo primera edición de los Premios ¡Bravo! que anualmente concede nuestra Comisión Episcopal y que pretenden alcanzar a los diversos ámbitos de la comunicación. 41 años reconociendo la labor y el servicio que la comunicación presta al hombre en nuestro tiempo en sus diferentes niveles (prensa, radio, televisión, nuevas tecnologías, cine, música, publicidad, labor diocesana y ¡Bravo! Especial).

Pretendemos valorar aquel servicio comunicativo estrechamente relacionado con los valores inexcusables de la verdad y de la libertad que son los que permiten al hombre ser auténticamente tal: no hay libertad sin verdad, y la verdad nos hace libre. En un mundo en el que se comunica la verdad, gracias a personas, entidades y actividades como las que hoy aquí premiamos, se hace posible la libertad. La comunicación hace accesible, hermosa y agradable a la verdad, y la verdad es la condición necesaria de la libertad.

Esa es la misión que la sociedad les confía a ustedes los comunicadores. Por su cualificación, por su calidad, por la confianza que transmiten, por el rigor con el que trabajan reciben de la sociedad una encomienda elevada: hacernos más libres contándonos la verdad.

Y el Beato Juan Pablo II todavía concretaba más, en su Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones de 2005, animando a los comunicadores a trabajar “para descubrir, usar, dar a conocer la verdad; también la verdad sobre nuestra dignidad y sobre nuestro destino de hijos de Dios, herederos del Reino eterno”.

Estamos celebrando el 50 Aniversario del comienzo del Concilio Vaticano II. El primer documento aprobado por el gran acontecimiento eclesial del pasado siglo fue el Decreto Inter Mirifica, sobre los medios de comunicación social. Era el 4 de diciembre de 1963. Recordemos siempre que en aquella ocasión, la Iglesia llamó a los medios de comunicación: “maravillosos inventos de la técnica que, sobre todo en estos tiempo, el ingenio humano, con la ayuda de Dios, ha extraído de las cosas creadas” (Inter Mirifica, 1). Han pasado los años pero siempre y en numerosas ocasiones las palabras de los Papas y los documentos de la Iglesia han agradecido el trabajo que ustedes, los medios de comunicación prestan al bien del hombre. Así lo expresaba Pablo VI: “Gracias a estas técnicas maravillosas, la convivencia humana ha adquirido nuevas dimensiones; el tiempo y el espacio han sido superados, y el hombre se ha convertido en ciudadano del mundo, copartícipe y testigo de los acontecimientos más remotos y de las vicisitudes de toda la humanidad”.[1]

Desde aquel documento eclesial, la comunicación se ha multiplicado increíblemente y las herramientas y las técnicas que la sostienen se han ido sucediendo con una velocidad creciente. Aunque nadie soñara hace cincuenta años con la expansión de la televisión, la llegada de los vídeos domésticos, el cd, el dvd y por supuesto, más recientemente, internet y las redes sociales, los principios y motivos de agradecimiento y admiración por quienes hacéis posible estos medios, siguen vigentes.

El agradecimiento y la admiración son precisamente la clave de nuestros Premios ¡Bravo!.

El premio ¡Bravo! especial es para la labor comunicativa de Cáritas española. Esta institución de la Iglesia consigue, en medio de una grave crisis económica y moral, comunicar eficazmente el Evangelio desde la acción. Caritas no es sólo una de las manifestaciones más apreciadas de la vida de la Iglesia en nuestro tiempo, sino posiblemente una de las más cercanas al Evangelio. Sus iniciativas, actividades y proyectos, de los que se beneficia un número creciente de nuestros conciudadanos, reivindican para la acción caritativa el rango de comunicación especial y valiosa del Evangelio que tiene su raíz en el ejemplo de Jesucristo.

Otro de los premiados es Ignacio Camacho, columnista de ABC, al mismo tiempo que comentarista en algunos programas de radio de Onda Cero. El premio ¡Bravo! de prensa 2012 combina en sus artículos, una gran calidad literaria, un dominio constante del discurso escrito y de las imágenes, y un fino sentido del humor con dosis de ironía, que permite culminar su lectura pero sin desazón.

Las categorías de radio y televisión premian este año, estilos similares caracterizados por la profesionalidad, la naturalidad y el éxito comunicativo. Jordi Hurtado, premio ¡Bravo!de Televisión, confiere con su buen hacer, a su programa Saber y Ganar, de La 2 de Televisión Española, una eficacia que le ha llevado al reconocimiento de toda la profesión, en estos casi 16 años de emisión, que cumplirá el próximo 17 de febrero.

Por su parte, Javi Nieves, premio ¡Bravo! de Radio, presentador en Cadena 100 y Cadena COPE, salta cada mañana a las ondas con un estilo desenfadado y ameno, satisfaciendo a una audiencia creciente que busca cuestiones de actualidad, atención a la cultura y buen humor, y lo hace sin olvidar la coherencia y el respeto a la línea editorial del medio en que trabaja.

El premio ¡Bravo! de Música premia también una trayectoria profesional y humana. En este caso las de Mons. Valentí Miserachs y D. Pablo Colino, maestros de capilla de las basílicas de Sta. María la Mayor en Roma y de S. Pedro del Vaticano. Ambos han convertido la música en un camino para la comunicación de la vida y de la fe de la Iglesia, miles de alumnos se han beneficiado de su enseñanza y millones de personas de la belleza de sus composiciones.

Las nuevas tecnologías están siendo en los últimos tiempos el motivo de la reflexión de la Iglesia en el área de la comunicación. En esta categoría de Nuevas Tecnologías se ha premiado a CEU Media, una iniciativa audiovisual a través de internet. Endesa recibe en este año el Premio ¡Bravo! de Publicidad, por su campaña Actitud Azul. La categoría de cine premia una película española con la que hemos disfrutado, reído y meditado: Maktub, de Francisco Arango y recibe hoy el Premio ¡Bravo! de Cine. Y en la categoría de labor diocesana premiamos a la Delegación de Teruel-Albarracín por sus novedosos programas religiosos en COPE Teruel. Realizados por un grupo de chavales, aquí presentes, consiguen acercarles a la vida de la Iglesia y entrar en relación con la comunicación.

Todos ustedes, todos los premiados son el ejemplo de que hoy en día es posible una comunicación al servicio del bien del hombre. Hay quienes miran a la comunicación con sospecha, con duda, con desazón; para nosotros es el ámbito en el que, entre otras realidades, ustedes brillan con luz propia. Recuerden que cuando ustedes se asoman a la comunicación nosotros esperamos que nos muestren un mundo más humano, más hermoso, más verdadero. En ustedes tenemos puesta nuestra confianza y por eso les premiamos esta mañana. Que estos premios les recuerden nuestro afecto y nuestra esperanza.

Para todos ustedes, nuestra felicitación más sincera.

Muchas gracias.

Mons. Joan Piris Frígola

Obispo de Lleida y Presidente de la CEMCS

 

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