Iglesia en España Nacional

Resumen de las dos conferencias con motivo de la fiesta de Dolores Sopeña, en la Fundación Oscus de Toledo

Resumen de las dos conferencias que se celebraron el 12 de enero con motivo de la fiesta de Dolores Sopeña, en la Fundación Oscus de Toledo

Actos con motivo de la Festividad del aniversario de su muerte

 

DOLORES SOPEÑA, EJEMPLO DE LA MISERICORDIA DE DIOS EN LOS MÁS POBRES

En las dos conferencias que se celebraron se puso de manifiesto como la beata fue una mujer que amó a los más pobres y luchó por su dignidad, poniendo siempre en el lugar de los que más sufren.

Casi 100 años más tarde de la muerte de la beata Dolores Sopeña el Espíritu de Dolores Sopeña sigue viveo, un espíritu que nace de las obras de misericordia y del amor a Dios; un espíritu que la llevó a luchar por mejorar la dignidad de las personas, sobre todo de los más pobres. Así se puso de manifiesto en las dos conferencias que se celebraron ayer en la Fundación Sopeña de Toledo, con motivo de la Festividad de Dolores Sopeña, coincidiendo con el aniversario de la muerte de la beata, un 10 de enero de 1918.

La Fundación Sopeña de Toledo celebró la Fiesta con una visita guiada por la mañana al Alcázar de Toledo y con una comida de hermandad, en la que participaron más de 70 personas.

Por la tarde, la sede de la Fundación Sopeña se quedó pequeña para acoger las dos conferencias que permitieron conocer la vida y la personalidad de Dolores Sopeña. En la primera de las conferencias, que trató sobre “Las injurias: reto y respuesta”, impartida por Federico Gómez de Salazar, se puso de manifiesto cómo Dolores Sopeña fue una adelantada a su tiempo, luchando por la dignidad de las personas y por la justicia social.

Gómez de Salazar presentó cómo era el Barrio de las Injurias de Madrid, en 1885, el barrio más pobre del Madrid de finales del siglo XIX, que era considerado como el “barrio de la basura humana, con todos los estigmas de la miseria”. En estas condiciones Dolores Sopeña se atrevió a “conquistar” la miseria de Madrid, ayudando y acompañando a los más pobres de Madrid, “estando con ellos, escuchándoles y poniéndose en su lugar”.

Dolores Sopeña siempre estuvo donde se le necesitaba, escuchando a los demás y esperando, receta, que según Gómez de Salazar, fue necesaria para “dar dignidad a la gente, y todo gracias al amor de Dios que dignifica a las personas”.

La segunda de las conferencias fue a cargo de la psicóloga de la Fundación Sopeña de Toledo, Isabel Nieto, que ofreció “pinceladas” de la psicología de Dolores Sopeña, una mujer que tenía una gran fe, “una gran confianza en Dios, una gran sencillez y una gran humildad”. Describiendo cinco sustantivos que definen la vida de Dolores Sopeña Isabel Nieto presentó a una mujer segura, inquieta, luchadora, libre, empática y sufridora.

Dolores Sopeña siempre buscó la justicia social, siempre cerca de los pobres, porque donde no hay justicia no puede haber amor”, afirmó Isabel Nieto, que destacó la empatía de la beata, “aquí estoy comulgando con vuestras miserias, las cojo y las quiero transformar”, citando palabras escritas en su autobiografía.

La jornada finalizó con la Eucaristía, en la Capilla de las Damas Catequistas y con un rato de fraternidad y convivencia entre la gran familia Sopeña y las Damas Catequistas.

 

Mónica Moreno –voluntaria de Comunicación de OSCUS Toledo

(Toledo)

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