Iglesia en España Nacional

Resumen de la tercera conferencia de IV Jornadas de Pastoral en Toledo

Ante más de 300 personas

Nicolás Jouvé: “Aunque tengamos que nadar contracorriente es necesario pasar a la acción y para ello necesitamos oración y formación”

 “Los cristianos tenemos que dar siempre la cara y defender nuestros principios”, ha señalado hoy en Toledo el consultor del Pontificio Consejo para la Familia, en la última de las conferencias de las IV Jornadas de Pastoral.

El consultor del Pontificio Consejo para la Familia y miembro del Comité de bioética, Nicolás Jouvé, ha sido el encargado de ofrecer la tercera de las conferencias de las IV Jornadas de Pastoral, que hoy ha tenido lugar en el Santuario de los Sagrados Corazones de Toledo. La conferencia de Jouvé ha versado sobre “La familia y la defensa de la vida como campos de compromiso social”, dando así respuesta a una necesidad urgente en la actualidad dentro de la misión evangelizadora de los cristianos.

Ante más de 300 personas el conferenciante ha dicho a todos los presentes que “nos tenemos que plantear una línea de compromiso social a la luz del Magisterio de la Iglesia. Es tiempo de compromiso social, no podemos quedarnos quietos ya que estamos inmersos en una crisis y formamos parte de ella”, y “aunque –ha comentado- tengamos que nadar contra corriente es necesario pasar a la acción y para ello necesitamos la oración y la formación”, añadiendo que “como cristianos tenemos que dar siempre la cara, defendiendo nuestros principios”.

“La oración es la principal arma del cristiano, porque Dios nos responde siempre. Él quiere nuestro bien”, ha afirmado, añadiendo que “tenemos una obligación que es la de formarnos”, pues necesitamos “un rearme cultural e intelectual para combatir en el terreno de las ideas frente a las que engañosamente nos presentan los defensores de las corrientes ideológicas que afectan al auténtico significado de la familia, el matrimonio y la vida”.

En relación a la familia Nicolás Jouvé ha manifestado que “la crisis de la familia es consecuencia de una crisis de la persona”. En este sentido ha comentado que “en contra de las tendencias actuales debemos tener claro: que la persona es una unidad de cuerpo y alma; que el ser humano no es un ser cualquiera de la naturaleza, sino algo muy singular que se caracteriza por vivir su vida de forma consciente y ser dueño de sus actos”. También ha expresado que “un individuo no es persona porque se manifiesten sus capacidades, sino al contrario, éstas se manifiestan porque es persona, ya que el obrar sigue al ser; que reconocer la dignidad de cada ser humano es reconocer en los demás que todos somos iguales porque somos hijos de Dios”.

El consultor del Pontificio Consejo para la Familia ha afirmado que “reconocer la dignidad significa contribuir a que los demás se realicen como personas; que es en definitiva la manifestación del amor cristiano: buscar el bien de los demás”.

La verdad en relación con la forma de vivir en familia –ha explicado el conferenciante- viene determinada por cuatro ejes fundamentales: En primer lugar, somos por naturaleza “seres sexuados”, pues cada ser humano existe como hombre o como mujer y no podemos eludir esta naturaleza real biológica, física y psíquica de cada uno. En segundo lugar, somos por naturaleza “seres familiares” y la familia es la estructura natural y básica de la sociedad, a la que se debe nuestro éxito biológico, evolutivo y cultural. En tercer lugar, somos por naturaleza “seres sociales”, porque en la evolución biológica y cultural de la especie humana, la sociedad basada en la familia ha sido un factor decisivo para la humanización; y en cuarto lugar, somos “seres creados para amar”, pues “lo inherente al hombre, y que alcanza su máxima expresión en el matrimonio y en la familia natural, es el amor”.

Para Jouvé “estos cuatro ejes constituyen nuestra identidad como seres humanos, y la familia, como institución natural, cultural y afectiva, debe considerarse inherente a nuestra condición humana como lo que es, ”patrimonio natural de la humanidad”.

 

Defensa de la vida

En relación a la defensa de la vida, Jouvé ha comentado que “la defensa de la vida nos implica a todos”, y ha señalado que un punto especial de nuestro compromiso social en relación con la defensa de la vida desde la concepción implica un conocimiento adecuado de lo que suponen las técnicas de reproducción humana asistida y “debemos tener claro que un hijo es un don, no un derecho”. Por lo que, según Jouvé, “es preciso procurarse una formación en este campo que requiere una respuesta actual acorde a la Doctrina Social de la Iglesia. Frente a los usos y tendencias actuales hay siempre una respuesta adecuada de la que los católicos debemos estar convencidos y utilizarla en los debates y situaciones en las que se nos enfrente con esa realidad”.

Posteriormente han tenido lugar los Círculos de Reflexión en las Jornadas de Pastoral que tienen como finalidad analizar en grupo cómo interpelan a nuestra vivencia personal de la fe y a nuestra pastoral comunitaria las ideas que nos han transmitido los ponentes; e igualmente, cómo valoramos para la aplicación práctica en nuestras comunidades y realidades eclesiales las experiencias pastorales que se han presentado.

Las IV Jornadas de Pastoral han finalizado con la celebración de la Santa Misa en la Catedral Primada, presidida por el arzobispo de Toledo, don Braulio Rodríguez.

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