Revista Ecclesia » Regina Caeli: El Papa pide el cese de la violencia en Jerusalén, Colombia y Afganistán
Regina Caeli: El Papa pide el cese de la violencia en Jerusalén, Colombia y Afganistán
Destacada Santa Sede Última hora

Regina Caeli: El Papa pide el cese de la violencia en Jerusalén, Colombia y Afganistán

El Papa Francisco ha pedido hoy domingo, 9 de mayo, el cese de la violencia en Jerusalén, Colombia y Afganistán, escenarios en las últimas horas —en el caso de Jerusalén y Afganistán— y días (Colombia) de importantes enfrentamientos y tensiones sociales con numerosos muertos o heridos. Al menos 55 —la inmensa mayoría niñas de entre 11 y 15 años— provocó, en efecto, ayer el terrible atentado terrorista cometido en Kabul contra una escuela, calificado hoy por el Papa de «acción inhumana». En Colombia, hasta el día 7, cuando la Iglesia local convocó a los cristianos a una jornada de oración por la paz en el país, la represión policial de las manifestaciones de protesta contra el gobierno había causado ya 31 muertes. «Estoy muy preocupado por las tensiones y enfrentamientos violentos. Recemos por Colombia», ha dicho el Papa.

Con respecto a Jerusalén, el Santo Padre ha instado a buscar «soluciones compartidas para que la ciudad santa sea respetada». «La violencia genera solo violencia», ha recordado. «Basta de enfrentamientos». Las tensiones y disturbios de las últimas semanas se han extendido en las últimas horas a la Explanada de las Mezquitas y las inmediaciones de la Puerta de Damasco, en donde en la madrugada del pasado viernes hubo que lamentar más de 200 heridos.

Amar como Cristo significa renunciar al dinero, el éxito y el poder

El Papa ha rezado el Regina Caeli desde la ventana de los apartamentos pontificios en una mañana soledad y ante una plaza de San Pedro cada vez más concurrida de fieles y peregrinos, muchos de los cuales lucían las banderas de sus países de procedencia. Francisco ha comentado la lectura del Evangelio de San Juan (Jn 15, 9-17) correspondiente a este sexto domingo de Pascua, en el que Jesús nos invita a «permanecer en su amor para que su alegría esté en nosotros y nuestra alegría sea plena».

El amor que Jesús nos da —ha explicado— es el mismo con el que Dios lo ama a Él: es un amor «puro, incondicionado, gratuito». Y amar como Cristo significa salir de uno mismo y decir no a otros «amores» que nos propone el mundo, como son «el amor al dinero, al éxito y al poder», que nos llevan a ser más egoístas, narcisistas y prepotentes.

La violencia machista, «un amor enfermo»

El Papa se ha referido también a un falso amor que buscar dirigir y controlar a los otros. Un «amor enfermo» que lleva a «abusar de los demás», a «hacer sufrir a la persona amada» y que «se transforma en violencia», ha dicho aludiendo expresamente a las muchas mujeres que hoy día padecen violencia machista. «Eso no es amor», ha insistido. «Amar como ama el Señor quiere decir apreciar a la persona que está a nuestro lado y respetar su libertad».

El verdadero amor es el de Cristo. Y amar como Cristo conlleva «salir de uno mismo, desprenderse de las propias seguridades humanas, de las comodidades, para abrirse a los demás, especialmente a quienes tienen más necesidad. (…) Significa amar no de palabra, sino con obras».

Francisco ha vuelto a recordar nuevamente que «la alegría es el sello distintivo del cristiano». Ha tenido unas palabras para las madres (hoy se rinde homenaje a las mamás en muchos países) y los enfermos de fibromialgia. Y ha ensalzado la figura del juez Rosario Angelo Libatino, beatificado esta mañana en la ciudad de Agrigento. Este «mártir de la justicia y de la fe» —ha recordado— fue asesinado por no dejarse corromper. «Que sea ejemplo para todos, especialmente para los magistrados, para que sean custodios de la legalidad y de la libertad».



O si lo prefieres, regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

HAZME DE ECCLESIA

Cada semana, en tu casa