Revista Ecclesia » Recuerdo del Papa Francisco en el ángelus del viaje apostólico por América Latina
Especiales Ecclesia

Recuerdo del Papa Francisco en el ángelus del viaje apostólico por América Latina

Recuerdo del Papa Francisco en el ángelus del viaje apostólico por América Latina

Ver, compadecerse y enseñar: los tres verbos del Pastor

  «Ángelus» del 19 de julio de 2015

Queridos hermanos y hermanas: ¡Buenos días! Veo que sois valientes, con el calor que hace en la plaza: ¡enhorabuena!

El Evangelio de hoy nos dice que los Apóstoles, tras la experiencia de la misión, vuelven contentos, pero algo cansados. Y Jesús, lleno de comprensión, les quiere proporcionar algo de alivio; los lleva, pues, a solas, a un lugar desierto para que puedan descansar un poco (cf. Mc 6, 31). «Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; […] y se les adelantaron» (v. 33). Y en ese punto el Evangelista nos presenta una imagen de Jesús de intensidad singular, «fotografiando», por así decirlo, sus ojos y captando los sentimientos de su corazón; y dice así el Evangelista: «Al desembarcar, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas» (v. 34).

Retomemos los tres verbos de tan sugestivo fotograma: ver, compadecerse, enseñar. Podemos llamarlos los verbos del Pastor. Ver, compadecerse, enseñar. El primero y el segundo, ver y compadecerse, van siempre emparejados en la actitud de Jesús: y es que su mirada no es la de un sociólogo ni la de un reportero gráfico, pues él mira siempre con «los ojos del corazón». Estos dos verbos, ver y compadecerse, configuran a Jesús como Buen Pastor. Tampoco su compasión es un mero sentimiento humano, sino que es la conmoción del Mesías, en la que se hizo carne la ternura de Dios. Y de esa compasión nace el deseo de Jesús de alimentar a la multitud con el pan de su Palabra, es decir de enseñar la Palabra de Dios a las gentes. Jesús ve, Jesús se compadece, Jesús nos enseña. ¡Qué hermoso es esto!

Y yo le pedí al Señor que el Espíritu de Jesús Buen Pastor, ese Espíritu, me guiara a lo largo del Viaje apostólico que realicé en días pasados a América Latina y que me permitió visitar Ecuador, Bolivia y Paraguay. Doy gracias a Dios de todo corazón por ese don. Agradezco a los pueblos de esos tres países su acogida afectuosa y calurosa y su entusiasmo. Reitero mi gratitud a las autoridades de esos países por su acogida y colaboración. Con gran afecto doy las gracias a mis hermanos en el episcopado, a los sacerdotes, a las personas consagradas y a toda la población, por el fervor con que participaron. Junto con esos hermanos y hermanas alabé al Señor por las maravillas que ha realizado en el Pueblo de Dios que camina por esas tierras, por la fe que ha animado y anima su vida y su cultura. Y lo alabamos también por las bellezas naturales con las que enriqueció a esos países.

El continente latinoamericano tiene grandes potencialidades humanas y espirituales; conserva valores cristianos hondamente arraigados, aunque vive también graves problemas sociales y económicos. Para contribuir a su solución, la Iglesia está comprometida en la movilización de las fuerzas espirituales y morales de sus comunidades, colaborando con todos los componentes de la sociedad. Ante los grandes retos que el anuncio del Evangelio ha de afrontar, invité a encontrar en Cristo Señor la gracia que salva y que da fuerza al compromiso del testimonio cristiano, y a aumentar la difusión de la Palabra de Dios, para que la marcada religiosidad de aquellos pueblos pueda ser siempre testimonio fiel del Evangelio.

Encomiendo los frutos de tan inolvidable viaje apostólico a la intercesión maternal de la Virgen María, a quien toda América Latina venera como patrona bajo el título de Nuestra Señora de Guadalupe.

 (Original italiano procedente del archivo informático de la Santa Sede; traducción de ECCLESIA)



O si lo prefieres, regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

HAZME DE ECCLESIA

Añadir comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Cada mes, en tu casa

Últimas entradas