El secretariado de la Comisión Episcopal de Migraciones, a través de la sección de Trata de Personas, promueve la exposición itinerante de fotografías «Punto y Seguimos. La vida puede más». El objetivo, visibilizar y sensibilizar sobre la situación de abuso y explotación de personas.

El material fotográfico, firmado por Fernando Mármol Hueso, se pone a disposición de las diócesis para que programen la fecha y los lugares para la muestra. La primera parada fue en Madrid, la catedral de La Almudena y Torremocha del Jarama. Ya están en calendario Jaén (octubre); Valladolid (octubre-noviembre); Cádiz (noviembre); y San Sebastián (diciembre). Para el próximo año, Burgos (enero); Pamplona (febrero); Getafe (marzo); Toledo (abril); Cartagena (mayo); Logroñó (junio); y Vitoria (Julio 2020).

Sobre la exposición

Este proyecto comenzó con un acercamiento a las personas e instituciones involucradas en acciones contra la trata y a proyectos de atención social y pastoral a las víctimas. Después se ha construido un relato en imágenes, haciéndoles partícipes y protagonistas a las víctimas a través de las imágenes y de sus propias palabras, plasmadas en las frases que acompañan a las fotografías.

Y esto es lo que ahora se ofrece en «Punto y Seguimos. La vida puede más». La exposición se enfoca en torno a tres líneas argumentales: el drama vivido por las personas que han sufrido situación de trata; la indiferencia; y la esperanza de una vida libre de la explotación, con la implicación de la Iglesia y de la sociedad en general.

En la presentación de la muestra se destaca que la Trata de Personas «es una realidad invisibilizada para la ciudadanía». «En la mayoría de los casos -lamentan- no se detectan ni identifican situaciones de trata, siendo difícil por lo tanto combatirlo si no se conoce». «Es necesario -puntualizan- conocer para poder mirar y mostrar».