Cultura

Publicación El Palacio del Vacío de Thomas Merton

 Sal Terrae publica la esencia del mensaje de Thomas Merton con motivo del centenario de su nacimiento (1915-1968)  

El sello recupera El Palacio del Vacío de Thomas Merton, de James Finley, que ahonda en la espiritualidad de su maestro inspirada en un “verdadero yo uno con Dios”.

El 31 enero de 2015 se cumple el centenario del nacimiento del religioso Thomas Merton (1915-1968) y el sello editorial Sal Terrae, del Grupo de Comunicación Loyola, quiere recordar su obra, su esencia, su compromiso y su vida interior con la publicación del libro El Palacio del Vacío de Thomas Merton: despertar al verdadero yo, escrito por James Finley, discípulo del religioso durante su vida monástica. Publicado por primera vez en 1978, el libro desarrolla la intensa espiritualidad de su maestro: «Esta puerta es la entrada al Palacio del Vacío. Es la puerta de Dios. Es nuestro mismo yo, el yo verdadero llamado por Dios a una unión perfecta con Él. Y cruzamos secretamente esta puerta al responder a la llamada de salvación: “Ven conmigo al Palacio del Vacío donde la miríada de cosas son una”».

Merton dedicó su existencia a encontrar el “yo verdadero, que es uno con Dios” y a descubrir esas manifestaciones que transmiten lo que “Dios incesantemente nos está comunicando”. En la introducción de la obra de Finley, escrita por el experto en su figura, Fernando Beltrán Llavador, se desarrolla su biografía interior, su proceso religioso que años después de su muerte fue recogida en unos 40 libros suyos en prosa, 11 en poesía, cerca de 500 artículos. Su prosa emerge de un fructífero voto de silencio: “La paradoja de Merton, y la del solitario solidario, consiste en que al retirarse del mundo, redescubre el corazón del mundo”, reconoce Beltrán.

En estas contradicciones habitó Merton, un monje cisterciense que se encaminó más que a la soledad, hacia un “monacato universal”. Su compromiso con la sociedad de su tiempo queda patente en sus escritos. Desde su recinto claustral supo romper barreras temporales, geográficas y disciplinares y hoy su reconocimiento procede tanto del ecumenismo, como del diálogo interreligioso y del encuentro de la fe con la ciencia, la cultura y el humanismo. Desde una profunda experiencia de la trascendencia apuntó los problemas sociales -leyes laborales injustas, distribución desigual de vivienda y alimentos, conflictos raciales, dificultades económicas en el tercer mundo, tensión e incomunicación entre las naciones más poderosas, materialismo y consumismo desorbitados, brutalidades, abusos y asimetrías en el ejercicio del poder, la carrera armamentista, el deterioro medioambiental-. Y ante ellos propuso soluciones: humanización de la sociedad, incluida la transformación de los espacios colectivos, la restauración de la verdadera comunicación humana más allá de la uniformización y superficialidad de los medios de difusión de masas; derivada de la anterior, el fomento de un auténtico diálogo de culturas, así como una apertura ecuménica tanto más necesaria cuanto más aguda se hace la crisis de estructuras y mayor alcance tiene la situación de diáspora del cristianismo. Y finalmente, la extensión de la paz mediante el ejercicio de una auténtica no-violencia.

Thomas Merton despertó a la propia naturaleza esencial. Su júbilo fue acompañado de un deseo sincero de compartir ese descubrimiento con los otros. A raíz de este despertar, ya no otros, sino nos/otros, «nuestros otros», miembros de un mismo Cuerpo:

«No hay manera de hacer ver a los humanos que todos ellos deambulan por el mundo brillando como un sol…; cuando estoy solo, ellos no son “ellos” sino mi propio yo… Es como si, de pronto, me hubiera percatado de la secreta belleza y la profundidad de sus corazones…: el corazón mismo de su realidad, la persona que cada cual es a los ojos de Dios. ¡Si pudieran verse a sí mismos tal como realmente son! ¡Si pudiéramos vernos siempre así unos a otros! No habría entonces más guerra, ni más odio, ni más crueldad, ni más codicia».

 

THOMAS MERTON, EN EL GRUPO DE COMUNICACIÓN LOYOLA

 SAL TERRAE

El Palacio del Vacío de Thomas Merton. Encontrar a Dios: despertar al verdadero yo. James Finley  (2014)

Tiempos de celebración (2013)

Escritos desde la prisión. Introducción de Thomas Merton, de Alfred Delp, SJ. (2012)

Conjeturas de un espectador culpable (2011)

El Libro de las Horas (2009)

Escritos esenciales de Thomas Merton. Introducción y edición de Francisco R. de Pascual, OCSO (2006 y 2ª ed. 2007)

Un año con Thomas Merton. Meditaciones de sus «Diarios» , Jonathan Montaldo. (2006)

Vida y santidad (2006 1.ª ed., 3.ª reimpresión 2014).

Diálogos con el Silencio (2005  y 2ª ed. 2009)

Incursiones en lo Indecible (2004)

Nuevas semillas de contemplación (2003  y 3ª ed. 2008).

MENSAJERO 

 Diarios (1939-1968) (2014)

Print Friendly, PDF & Email

Añadir comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.