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ECCLESIA 4.097

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Descripción

Esta semana nuestra revista se centra en la V Jornada Mundial de los Pobres que celebraremos el domingo 14 de noviembre. Por eso, nuestro colaborador Carlos González da voz a un sacerdote de Madrid que viven con varios inmigrantes; un fraile agustino que vive en Minas Gerais (Brasil), una voluntaria de Cáritas Málaga, el director de la Subcomisión de Acción Caritativa y Social de la CEE; y la coordinadora de Pastoral Social de una parroquia de Costa Rica. Ellos ponen voz a tantos que son descartados en nuestra sociedad… tantos que la Iglesia acoge y alienta.

Además:

  • Volare, por Cristina Inogés
  • Cambio climático y hambre, por Fernando Chica
  • Los mártires capuchinos de Manresa ya son beatos
  • La CEE pide la ampliación «razonable» de Religión
  • Asamblea General de CONFER
  • Entrevista a Jesús Díaz Sariego OP, presidente de CONFER: «La esperanza de lo nuevo va emergiendo con más fuerza en la vida consagrada», por Silvia Rozas FI
  • Documentación
  • Claves vaticanas, por Ángeles Conde
  • Los obispos franceses, tras la Plenaria: «Una liberación para todos», por José Ignacio Rivarés
  • Encubrimiento de abusos en México
  • Y más…

Somos hermanos. Pero… ¿prestamos atención a nuestro hermano que sufre junto a nosotros? ¿O hemos apartado los ojos para no tomar conciencia de la realidad que vive cada persona en situación de pobreza, exclusión y necesidad? Nuestra #PortadaECCLESIA nos recuerda que en este momento sinodal en el que la Iglesia abre un tiempo de discernimiento y revisión, tenemos una nueva oportunidad para reflexionar sobre cómo caminamos juntos, como Pueblo de Dios. Asumamos este papel fundamental para generar esperanza y procurar espacios de acogida y encuentro. El Papa nos advierte en esta Jornada Mundial de los Pobres que «no podemos esperar a que llamen a nuestra puerta». Por eso, es urgente que vayamos en busca de nuestros hermanos, porque también nosotros somos pobres. Dejémonos evangelizar por ellos, solo así lograremos reconocerlos realmente y caminar juntos en fraternidad.

Cada semana, en tu casa