Diócesis Iglesia en España

Premiados del concurso de dibujos y cuentos de Cáritas Palencia

concurso-caritas

Premiados del concurso de dibujos y cuentos de Cáritas Palencia

Elegidos los premiados en los Concursos de Cáritas:

“Construyendo espacios de Esperanza”

Alumnos de los colegios Ángel Abia de Venta de Baños, Casado del Alisal de Villada y Tello Téllez, Blas Sierra, Marqués de Santillana, Santo Ángel, Nuestra Señora de la Providencia y Filipenses Blanca de Castilla de la capital palentina son los premiados en el Concurso convocado por Cáritas, en colaboración con la Delegación Diocesana de Enseñanza, con el lema: “Construyendo espacios de Esperanza”.

Desde la organización agradecen a los responsables de los centros escolares, profesores y alumnos la alta participación en esta iniciativa, encaminada a que los alumnos pudieran reflexionar en torno al lema que Cáritas nos propone. En este sentido han participado alumnos de los siguientes centros:

Pradera de la Aguilera (Villamuriel de Cerrato), Nuestra Señora de la Piedad (Herrera de Pisuerga), Carlos Casado del Alisal (Villada), Campos de Castilla (Cisneros), Nuestra Señora del Carmen (Barruelo de Santullán), San Agustín (Fuentes de Nava), Marqués de Santillana (Carrión de los Condes), Cerrato (Tariego de Cerrato), Padre Honorato del Val (Monzón de Campos), Modesto Lafuente (Cervera de Pisuerga), Ángel Abia (Venta de Baños), San Pedro (Baltanás), Alonso Berruguete (Paredes de Nava), Centro de Día de Cáritas “El Castillo” (Guardo), y de la capital palentina han concursado: el Centro de Infancia de Cáritas, Tello Téllez, Blanca de Castilla, Blas Sierra, Nuestra Señora de la Providencia, Santo Ángel, y Marqués de Santillana.

El ACTO DE ENTREGA DE LOS PREMIOS del Concurso se llevará a cabo mañana martes 17 DE JUNIO, a las 18.00, en el SALÓN DE ACTOS del Colegio Santo Ángel (Avda. Manuel Rivera, 15 – Palencia).

 

Los ganadores de los distintos concursos son:

 

CONCURSO DE DIBUJOS

Primer Ciclo

 

1er Premio: Víctor Álvarez Sánchez. C.P. Ángel Abia (Venta de Baños)

2º Premio: Paula Álvarez Madroño. C.P. Tello Téllez (Palencia)

Segundo Ciclo

 

1er Premio: Rodrigo Redondo Municio. Nuestra Señora de la Providencia (Palencia)

2º Premio: Laura Mezcua San Millán. C.P. Marqués de Santillana (Palencia)

 

Tercer Ciclo

 

1er Premio: José Carlos Escudero Castañeda. Filipenses Blanca de Castilla (Palencia)

2º Premio: Alfonso Aguayo Román. C.E.I.P. Blas Sierra

 

 

CONCURSO DE CUENTOS

Primer Ciclo

1er Premio: “LOS NIÑOS POBRES Y LA NIÑA BUENA”. Sandra Campuzano Maestro. C.P. Ángel Abia (Venta de Baños)

2º Premio: “EN BUSCA DE AYUDA”. Manuel Calvo Reguero. C.P. Tello Téllez (Palencia)

 

Segundo Ciclo: DECLARADO DESIERTO

Tercer Ciclo

 

1er Premio: “VIVIR DE FORMA SENCILLA”. Yaiza Serrano Infante. Casado del Alisal (Villada)

2º Premio: “CONSTRUIR UN MUNDO MEJOR”. Hernán García Gómez. Filipenses Blanca de Castilla.

 

CONCURSO DE VÍDEOS Y POWER POINTS

 

1er Premio: “JÓVENES QUE SUEÑAN CON UN MUNDO MEJOR”. Ana García Franco y Mar Hernández Lozano. Santo Ángel (Palencia)

 

2º Premio: “CONSTRUYENDO ESPACIOS DE ESPERANZA”. Alberto Gutiérrez Morejón. Nuestra Señora de la Providencia (Palencia)

 

 

 

Oficina de Comunicación de la Diócesis

16 de junio de 2014

 

CUENTOS

 

 

LOS NIÑOS POBRES Y LA NIÑA BUENA

 

Sandra Campuzano. Ángel Abia (Venta de Baños)

 

Érase una vez, en una gran ciudad costera, llamada Playilandia, vivía una amable y guapa niña, a la que todo el mundo la llamaba Luz, aunque su nombre es Lucía.

 

Un día viendo la televisión se enteró del hambre que tenía el país de al lado, Montañilandia, Lucía no sabía que la gente pudiera pasar hambre, ella no conocía a nadie que lo pasara, al revés conocía a muchos amigos y amigas que no querían comerse el almuerzo o la merienda o que daban mucha guerra para comer al mediodía. No lo entendía, no podía ser así, quizás se habrían equivocado.

 

Decidió hablar con sus padres a los que quería más que a nadie en el mundo y sabía que no la iban a engañar, a veces la tele no dice verdades, cuenta cuentos, mentiras…

 

Cuando les contó lo que había visto sobre los niños y niñas que pasaban tanto hambre, vio que sus padres la miraban con lástima, y la explicaban que el mundo era así, que existía mucha gente que pasaba mucha hambre, que siendo muy injusto, la vida era muy dura para estas personas. Ellos lo sentían mucho también.

 

Lucía se enfadó mucho y estuvo toda la semana sin hablar apenas con sus padres, no quería hablar con nadie, la daba mucha pena. No entendía por qué sus papás no hacían nada, ellos tenían mucha comida, bueno, mucho de todo.

 

Sus padres hablaron con ella pues la vieron muy triste y. después de largo rato escuchándola se sintieron muy mal, pues ellos sabían que era cierto lo que su pequeña hija les contaba, no hacían nada para cambiar esta injusticia, era muy triste.

 

Entonces Luz le dijo que no podían estar tristes, que podían hacer muchas cosas, que podían ir a Montañilandia y repartir comida y ropa, juguetes y lo más importante jugar con esos niños que estaban muy tristes, si algo se le daba bien a Luz era jugar y pasárselo bien con otros niños y niñas.

 

Sus padres después de mucho discutir, lo pensaron mucho, le dieron muchas vueltas y decidieron hacer un viaje, Luz estará encantada y nosotros también… Al día siguiente pidieron un camión a su tío Pepe, que era ganadero, ya estaba decidido iban a llenar el camión de ropa, juguetes y comida para estos niños.

 

Comenzaron el día llamando a todas las casas de los vecinos y amigos, eran tantas cosas las que les dieron que en menos de un día el camión se llenó, estaban muy contentos, Luz tenía muchísimas ganas de comenzar el viaje. Amaneció, tenían que salir muy pronto, porque estaba un poco lejos, no se conocían el camino muy bien. Cantando y cantando se les pasó el tiempo. A mediodía llegaron a Montañilandia.

 

Nada más entrar un montón de niños y niñas salieron de sus casas a ver aquel camión. Era la primera vez que veían un camión tan grande, cuando abrieron y lo vieron lleno de tantas cosas, comenzaron a gritar de alegría, Luz y sus padres empezaron el reparto en seguida, las sonrisas de los niños eran muy bonitas, estaban muy contentos.

 

Se pasaron la tarde repartiendo tanto que no se acordaron ni de comer, cuando acabaron Luz llena de alegría se abrazó a sus padres, entonces se dieron cuenta de que no habían comido, sus tripas rugían, se echaron a reír.

 

Los padres de aquellos niños llenos de agradecimiento los invitaron a comer, los trataron como a reyes, desde aquel día serían sus mejores amigos. Tanto es así que desde entonces todos los años hacen un viaje con su camión lleno de cosas.

 

Este cuento aquí se acaba, aquellos niños más felices y Luz y sus padres mucho más también.

 

 

EN BUSCA DE AYUDA

 

Manuel Calvo Reguero. Tello Téllez (Palencia)

 

Érase una vez una familia no muy rica. Todos los habitantes del pueblo en el que vivían les querían mucho ya que les ayudaban siempre que lo necesitaban. Pero un día se quedaron sin nada y algunas personas dejaron de quererles. Se quedaron sin dinero, sin trabajo, sin comida, sin casa…

 

Fueron recorriendo el mundo en busca de alguien que les ayudara, hasta que un día encontraron Cáritas que les ayudó a comer, les dieron ropa, les ayudaron a buscar trabajo…

 

Así fueron recuperando su hogar y sus cosas, viviendo de forma sencilla y ayudando a los demás. Y cada vez que se encontraban con gente les contaban lo que Cáritas les había ayudado y les dijeron que llevasen ropa y comida para las personas que estaban en Cáritas, ya que si todos ayudaban un poquito se conseguía mucho.

 

 

VIVIR DE FORMA SENCILLA

 

Yaiza Serrano Infante. Carlos Casado del Alisal (Villada)

 

Había una vez un niño que tenía muchas cosas y no las valoraba. Un día llegó a su ciudad una familia africana que no tenía de nada. Los niños se hicieron amigos jugaban y se divertían sin que se notara que uno tenía mucho y los otros nada. El que tenía mucho empezó a compartir con los niños africanos primero la merienda, luego juguetes y por último ropa, se sentía feliz porque veía contentos a los otros niños que como no tenían nada eran felices con cualquier cosa, aunque fueran viejas y algunas estuviesen un poco usadas.

 

Un día observó, antes de dormir, en su habitación las estanterías llenas de juguetes de las últimas Navidades, pensó que demasiados para él solo y no jugaba con ellos, ahora prefería estar más tiempo con los amigos, se divertía más.

 

También se dio cuenta que los armarios estaban llenos de ropa que mucha de ella no se la ponía, eran caprichos de él o de sus padres. ¿Cómo podía él tener tantas cosas y otros no tener nada?

 

Por la mañana cuando se levantó y desayunó ya lo tenía todo muy pensado, iba a vivir de forma más sencilla para que otros pudiera sencillamente vivir.

 

Se lo comentó a su madre:

 

– A partir de hoy voy a comer lo necesario prescindiendo de chucherías para que otros puedan saciar sus necesidades, voy a jugar sólo con lo que me gusta y los demás juguetes se los daré a los que no tienen dinero para comprarlos, voy a vestir de forma sencilla no acumulando mucha ropa pensando en los que lo necesitan y donaré parte de mi ropa a mis amigos africanos que apenas tienen o la tienen muy deteriorada.

 

La madre le contesta:

 

– Muy bien, me parece una decisión muy buena, espero la cumplas y compartas todo lo que tú tienes en abundancia.

 

Además le propone otras ideas como no malgastar el agua, reciclar las cosas y cuidar el planeta, pues aunque es grande también es frágil y entre todos debemos protegerlo para que esos recursos lleguen a todo el mundo y podamos vivir mejor.

 

El niño pensó esto y a partir de ese día vivió de manera sencilla para que otros pudieran sencillamente vivir.

 

 

CONSTRUIR UN MUNDO MEJOR

 

Hernán García Gómez. Filipenses Blanca de Castilla

 

Me llamo Daniel, soy un chico de 6º de primaria, tengo muchos amigos, con los que comparto clase, juegos y risas. En general como todos los chicos de mi edad.

 

Mi mejor amigo, se llama Sergio, más conocido como el Árbol, porque es muy alto. Jugamos juntos en el mismo equipo de futbol.

 

Aquella, mañana en clase la profesora nos había hablado del día del hambre, de los niños que no tienen nada, incluso había puesto un power point de una aldea de trabajo de unos padres misioneros, que hacían su trabajo en Etiopia un país pobre y con otros muchos problemas de educación, sanidad… en el fondo era más de lo mismo y aquello quedaba demasiado lejos. Entregamos los sobres que nos habían dado el día anterior para colaborar con las misiones, sobres que nos había costado poco en llenar, ya que nos lo habían dado nuestros padres y no descontaba de propina.

 

Aquella tarde yo estaba muy contento puesto que iba a ir con mi madre a comprarme unas nuevas zapatillas, que se me habían antojado, unas de la marca Converse. Al final mi madre no puedo ir a comprarlas y yo estaba muy enfadado, así que me metí en mi habitación, y me puse a buscar en Internet lo de siempre noticias sobre el Real Madrid, sobre jugadores y de repente, no sé cómo creí ver un anuncio que decía: “la tierra es como un zapato atado en el que todo el mundo es cerrado y no sabe compartir las cosas con los demás”. Me hizo pensar y busque Etiopia y leyendo artículos de personas que habían ido a esos países a ayudar a los demás, me llamo la atención que casi todos decían que les habían dado más de lo que ellos habían dado, que disfrutaban de las cosas sencillas y que con poco se conformaban.

 

Esto me hizo pensar en lo privilegiado que era tenía todo lo que quería y me preocupaban cosas sin importancia. Hoy mismo me había enfadado con mi madre por unas zapatillas que no necesitaba.

 

Pero lo seguía viendo lejos, seguí buscando en internet, como se podía ayudar a los demás aquí en nuestra ciudad, y me di cuenta que hay mucha gente que se dedica al voluntariado y que no solo es cosa de ayudar aquellos que pasan hambre.

 

Hay grupos de personas que se organizan en parroquias u otras asociaciones y ayudan a los demás, como repartiendo bocadillos y comida entre los que viven en la calle, haciendo compañía a ancianos que se encuentran solos, colaborando en los comedores sociales, paseando con gente que no puede caminar sola…

 

Pensé que cuando fuera mayor ayudaría, ahora no podía era demasiado pequeño, pero podía colaborar no siendo tan caprichoso, como lo solía ser, ayudando en mi propia ciudad dando dinero en la iglesia o en el Domund o algo tan sencillo como entender a los demás, ponerme en su lugar, y pensar que mañana puedo ser yo quien necesite ayuda.

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
Print Friendly, PDF & Email