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Opinión

Política y cultura en España

La política democrática es el gobierno representativo del pueblo que como tal debe ser un servicio al mismo que  proporcione salud, justicia, paz, educación, bienestar y orden a sus ciudadanos y resuelva sus necesidades e intereses materiales, intelectuales, jurídicos,  morales y religiosos.

Sin embargo, en España observamos que la política democrática es una lucha entre partidos políticos para conquistar el poder del Estado, de las Autonomías y de los Municipios valiéndose de ideologías, nacionalistas, socialistas, liberales, conservadoras y comunistas y de este modo obtener determinadas ventajas y beneficios económicos y sociales para sus dirigentes, militantes y amigos.

Cultura es conjunto de conocimientos, creencias, sentimientos y aptitudes que tiene un pueblo o una nación para que sus ciudadanos vivan, crean, sientan, quieran, obren y se relacionen. Es esencialmente un excelente medio e instrumento antropológico y social para moderar y evitar la lucha ideológica y estéril de los partidos haciéndolos verdaderos servidores de la política democrática de los pueblos y de los territorios de España.

En este sentido, la UNESCO declara: La cultura da la capacidad de reflexionar sobre sí mismo, es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales y éticamente comprometidos, a través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones, el hombre se expresa,  toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones y crea obras que lo trasciendan”.

España, por razones históricas, políticas y culturales de lengua y de costumbres, se halla configurada territorialmente por la actual Constitución de 1978 como un Estado Central y Autonómico, en el que cómo Estado Central con su sede en Madrid tiene competencias exclusivas de poder y de servicios, y cómo Estado  Autonómico tiene competencias cedidas a las diecisiete Autonomías con su sede en la capital de las mismas.

Con frecuencia entre el Estado y las Autonomías hay diversos conflictos políticos y jurídicos debido a la aplicación, extensión e interpretación de dichas competencias cedidas y a su doble o triple duplicidad de funciones innecesarias y costosas debido a las políticas separatistas, federalistas y unitarias de los partidos

Pues bien, esta situación lastimosa y costosa se puede remediar o al menos aminorar mediante un proyecto cultural nacional español que proporcionen al Estado y a las Autonomías lugares de encuentro y de entendimiento y de ilusión que integre las diversas culturas de las Comunidades Autonomías en el citado proyecto.

José Barros Guede

A Coruña, a 17 de junio del 2013

 

 



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