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Polémica en Alemania por la nueva norma bávara que impone crucifijos

Polémica en Alemania por la nueva norma bávara que impone crucifijos

El Gobierno de la CSU decreta cruces en los edificios de la Administración regional

La idoneidad de la presencia de símbolos religiosos en instituciones públicas saltó ayer al debate en Alemania, al trascender una nueva norma del Gobierno conservador de Baviera. A partir del próximo 1 de junio, todos los edificios de la Administración regional bávara deberán tener un crucifijo en lugar visible en el vestíbulo. Lo anunció el martes el presidente de Baviera, el socialcristiano Markus Söder, en una rueda de prensa en la Cancillería de Munich, donde él mismo colgó una cruz en una pared de la entrada al edificio. Según el presidente bávaro, “la cruz no es un símbolo religioso; la cruz es el símbolo fundamental de la identidad cultural del carácter cristiano-occidental”. Por ello, sostuvo Söder, la medida adoptada por su Ejecutivo “no viola el principio de neutralidad”.

Baviera celebra elecciones el próximo otoño –el domingo 14 de octubre–, y aunque faltan cinco meses y medio, la normativa sobre el crucifijo despide un considerable aroma electoral. En los comicios generales de septiembre del 2017, la socialcristiana CSU –aliada histórica de la democristiana CDU de la canciller Angela Merkel– perdió votos a manos de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). La AfD explotó el malestar de parte de la ciudadanía por la llegada al país, por decisión de Merkel, de un millón de refugiados desde el verano del 2015. La mayoría entró por Baviera.

La CSU busca atajar otra sangría de votos en octubre. La AfD, que insiste en su discurso contra inmigración e islam, cargó ayer contra la nueva norma. “La cruz cristiana es convertida así en un accesorio electoral, mientras los conservadores rechazan proteger nuestros valores básicos con acciones reales”, dijo en un comunicado Alice Weidel, cojefa del grupo parlamentario de la AfD en el Bundestag (cámara baja).

Sobre la medida han llovido críticas de electoralismo, pues Baviera celebra comicios en octubre

Markus Söder, de 51 años, que será candidato en los comicios de otoño, se convirtió en presidente de Baviera en marzo, en sustitución de Horst Seehofer, nombrado ministro del Interior del nuevo Gobierno de gran coalición de conservadores y socialdemócratas. “Queremos enviar una señal clara de que la gente desea subrayar su identidad”, dijo Söder, luterano practicante, tras colgar la cruz en la Cancillería. Se trata de una cruz regalada en su día por el cardenal Friedrich Wetter, arzobispo emérito de Munich, y bendecida por la Iglesia evangélica, que hasta el 2008 ornaba la sala del Consejo de Ministros del land.

El Gobierno bávaro prescribe el crucifijo en escuelas públicas y salas de juicios, lo cual ha ocasionado tensiones en el pasado. Así, en 1985 un padre protestó por las cruces en el colegio de sus hijos, y diez años después, el Tribunal Constitucional le dio la razón; falló que el crucifijo en escuelas públicas es inconstitucional. Según recordaba el diario Die Zeit, unos 25.000 católicos se manifestaron contra la sentencia, y el Gobierno bávaro respondió con la llamada cláusula de objeción, es decir, si algún padre se oponía con “razones serias” a una cruz en un escuela, esa cruz debía ser retirada.

En el 2016, de los 12,8 millones de habitantes de Baviera casi 9 millones eran miembros de una iglesia, una proporción más alta que en otros länder. Según datos del 2011 de la web Statista , los católicos son el 55% de la población bávara, los protestantes el 21%, los musulmanes el 4%, y el resto es de otros credos o no tiene afiliación religiosa.

La nueva norma afecta a las instalaciones de la Administración regional, pero no a los ayuntamientos ni a los edificios federales, sobre los que el Ejecutivo bávaro no tiene competencias. En muchos edificios regionales ya había cruces, a elección de la autoridad de cada oficina; desde el 1 de junio será obligatorio.

Más políticos criticaron la medida. “El modo en que Söder y la CSU instrumentalizan las religiones para su política de partido me recuerda a la política del presidente turco Erdogan”, tuiteó Christian Lindner, líder del FDP (liberales). “En vez de colgar crucifijos en los edificios del land, haría más justicia a la responsabilidad cristiana vivir la caridad y el afecto al prójimo en la vida política cotidiana”, declaró Sisi Hagl, líder de los Verdes bávaros.

Fuente: La Vanguardia

Foto: Markus Söder, presidente de Baviera, el martes con la cruz que colgó él mismo en la entrada de la Cancillería regional, en Munich (Peter Kneffel / AFP)

María-Paz López, Berlín. Corresponsal, 24-4-2018

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