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Perú se merece una paz sustentable y duradera, afirman los obispos

Perú se merece una paz sustentable y duradera, afirman los obispos

La 105ª Asamblea Plenaria de los Obispos del Perú concluyó este viernes, 23 de enero de 2015. con un conjunto de reflexiones pastorales que denuncian el elevado clima de inseguridad, corrupción y violencia que afecta a todo el país.

«Observamos con enorme preocupación cómo se incrementa la violencia: robos, asaltos y asesinatos que llenan de dolor y desconcierto a las familias y a la sociedad en su conjunto», afirman  indicando que la cárcel como respuesta a la criminalidad no logra la solución esperada debido los niveles de hacinamiento en los centros de reclusión peruanos.

Los obispos indican el pandillaje y sicariato como males de cada día que remecen diversos lugares del país y para los que se captan adolescentes y jóvenes desde muy temprana edad. También subrayan el maltrato cotidiano a la mujer, el desprecio a la dignidad de la vida humana desde su concepción hasta la muerte natural, la falta de respeto a las comunidades indígenas, el uso irracional de los recursos naturales, la explotación infantil y la trata de personas.

Lamentan además que haya autoridades de todo nivel con prisión preventiva, requisitoriados o en proceso de investigación de sus respectivas gestiones administrativo-financieras.»La conjunción entre corrupción, narcotráfico e inseguridad ciudadana genera un círculo vicioso que aniquila personas, violenta los derechos humanos, destruye la naturaleza, debilita nuestras frágiles instituciones sociales y políticas, y frena el desarrollo integral de un país que desea pertenecer al grupo de naciones que se distinguen por la calidad de vida que ofrecen a la sociedad», afirman en su mensaje.

Frente a estas señales de grave deterioro moral, los pastores del pueblo indican que «trabajar por la paz significa luchar contra la corrupción en todas sus formas». En este sentido, la Iglesia quiere ser “una escuela de verdad y de justicia, de perdón y reconciliación para construir una paz auténtica” (n° 542) expresan citando el documento de Aparecida.

«Todos estamos llamados a construir la paz en los diferentes ámbitos de nuestra vida: familia, trabajo, centro de estudios, barrio, ciudad, instancias sociales, culturales, políticas y religiosas en las que participamos. No habrá paz duradera y sostenida si no hay en cada uno de nosotros la firme decisión de construir la paz. ¡No seamos indiferentes a todo signo de violencia verbal o física, de corrupción y deshonestidad!», precisan.

Los obispos se refieren también a los jóvenes como actores fundamentales en la construcción de la paz, indicando que sus derechos, también los laborales, deben ser respetados a fin de que se pueda garantizar su adecuada inserción en el desarrollo integral del país. Mas adelante se ocupan de los medios de comunicación social indicando que juegan un rol clave en la generación de una cultura de paz.

Por último, piden a las autoridades cumplir un rol activo y eficaz especialmente frente a la delincuencia y sus redes, y de protección a las iniciativas por la paz y seguridad de la ciudadanía, dentro de un marco jurídico coherente y de respeto a los derechos de las personas. Y convocan a los cristianos auténticos y a todas las personas de buena voluntad a comprometerse políticamente para una urgente reforma del Estado y una participación ética de la ciudadanía. «El Perú se merece una paz sustentable y duradera, basada en la dignidad de la persona humana y en la práctica transparente de la función pública», expresan.

Es una información de María Elena Rojas Orellana

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