Padre Fermín González, capellán y delegado de Pastoral Penitenciaria de Burgos
Nacional Última hora

En el día de la Merced, la Pastoral Penitenciaria de Burgos: «Aislar en prisión no soluciona las cosas»

Hoy, 24 de septiembre, es la Virgen de la Merced, patrona de Instituciones Penitenciarias, madre de los cautivos y reina de la misericordia. Hoy es día grande para los 55.000 presos que purgan sus penas en las 82 prisiones que hay en España. Coincidiendo con la festividad, el capellán y delegado de Pastoral Penitenciaria de la archidiócesis de Burgos, Fermín González, ha expresado en un comunicado su «cercanía y cariño» a los aproximadamente 500 internos que, «por la razones que sean», cumplen condena en ese centro. Lo cual —refiere «alto y claro»— no quiere decir que no se esté «al lado de las víctimas» que han causado, compartiendo su dolor, «a veces irreparable».

El equipo de la Pastoral Penitenciaria de Burgos recuerda que «una persona presa no pierde su dignidad, ni parte de sus derechos, ni su condición humana», y pide alternativas que no sean tan violentas y humillantes como «mantener aislados durante años a tantas personas entre rejas».

«Cuando entramos en la cárcel —dice la nota— comprobamos que aislar en prisión no arregla las cosas, no soluciona los problemas. Los problemas que tenemos entre nosotros los tenemos que afrontar entre nosotros. No sirve apartar o arrinconar. Ni se cambian las personas con más años de aislamiento. No se puede pretender que una persona aprenda a nadar encerrado en un armario. Hay que acercarle al agua, despacio, pero ese es el elemento en que debe manejarse». Y prosigue: «Tenemos que buscar modos de poner distancia, proteger, dar tiempo para revisar, reflexionar, corregir, pedir perdón, cambiar o reaccionar que no sean tan violentos, humillantes, inhumanos y paralizantes como es mantener aislados».

La declaración constata que este año más que nunca, a causa del confinamiento vivido, todo podemos entender mejor lo que supone alejarse de la familia, los amigos, los lugares que amas, perder tus señas de identidad y al grupo humano que te apoya y aúpa.

«La Palabra de Jesús y su Espíritu —recuerda— nos lleva a acercarnos con todo el amor de Dios a estas personas para acompañarlas en su camino de vuelta».

Regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

REGISTRARME