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Papa Francisco: «Refugiados, punta de un iceberg de un sistema injusto»

Papa Francisco: «Refugiados, punta de un iceberg de un sistema injusto»

El Papa Francisco ha vuelto a abordar la problemática de los prófugos y refugiados que llaman a las puertas de Europa, en una entrevista a la portuguesa Radio Renascença, y ha señalado que la crisis de los refugiados es «la punta de un iceberg…, debajo de eso, está la causa, y la causa es un sistema socioeconómico y malo, injusto… y el sistema económico dominante hoy día descentró a la persona y al centro está el dios dinero, es el ídolo de moda».


Sobre las causas, Francisco explica: «Donde las causas son el hambre, poner fuentes de trabajo, inversiones. Donde la causa es la guerra, buscar la paz, el trabajo por la paz. Hoy día, el mundo está en guerra, está en guerra contra sí mismo, o sea, el mundo está en guerra —como yo digo— guerra por entregas, por pedazos, pero también está en guerra contra la tierra, porque está destruyendo la tierra, o sea nuestra casa común». Según el Pontífice, «falta la capacidad de acogida de la humanidad». Frente al fenómeno migratorio, no exclusivo hacia Europa, Francisco, que confiesa no querer reprochar nada a nadie, manifiesta que «es una realidad, y cuando hay un espacio vacío, la gente busca llenarlo. Si un país no tiene hijos, vienen migrantes a ocupar el lugar. Pienso en el nivel de nacimientos de Italia, Portugal y España. Creo que es casi el 0%. Entonces, si no hay hijos, hay espacios vacíos. O sea, ese no querer tener hijos, que, en parte —es una interpretación mía, no sé si es correcta», es un poco la cultura del bienestar, ¿no?».
El Papa argentino dice haber escuchado «dentro de mi familia mismo, acá de mis primos italianos, hace años que “no, chicos no, preferimos viajar en las vacaciones o comprar una villa, o esto o aquello”. Y entonces, los ancianos quedan solos. Creo que el gran desafío de Europa es volver a ser la madre Europa…y no a la abuela Europa».
Sobre si beneficia a Europa la oleada de refugiado, el Obispo de Roma sostiene que «puede ser. Es verdad, también quiero reconocer que las condiciones de seguridad territorial hoy día no son las mismas de otra época, porque, es verdad que tenemos a 400 kilómetros de Sicilia una guerrilla terrorista sumamente cruel, ¿no? Entonces, el peligro de la infiltración, eso es verdad, ¿no?». El Pontífice jesuita señala otro problema, y es que «Europa tiene una crisis laboral muy grande. En un país —hablo de tres países, no los voy a nombrar—, pero importantes de Europa. De 25 años para abajo, la desocupación de jóvenes de 25 para abajo es, en un país del 40%, en otro país del 47%, y en otro del 50%. Hay una crisis laboral. El joven no encuentra trabajo. O sea que se mezclan muchas cosas».

No hay soluciones simplistas

El Papa huye de las soluciones simplistas, en la acogida: «No hay que ser simplistas en esto. Evidentemente, viene un refugiado con las medidas de seguridad de todo tipo y hay que recibirlo porque es un mandamiento de la Biblia. Moisés le dice a su pueblo: “Recibí al forastero porque acordate que vos fuiste forastero en Egipto”, ¿no?». Reconoce que lo ideal es que permanezcan en sus tierras.
Acerca de su llamamiento del 6 de septiembre, Francisco explica que pidió que «cada parroquia, cada instituto religioso, cada monasterio, acoja una familia. Una familia, no una persona. Una familia da más seguridad de contención, un poco para evitar que haya infiltraciones de otro tipo».
Cuando habla de que una parroquia acoja una familia, el Papa no dice que vayan a vivir a la canónica, a la casa parroquial, sino que «toda la comunidad parroquial vea si hay un lugar, un rincón de un colegio para hacer un “apartamentito” o, en el peor de los casos, que alquile un modesto apartamento para esa familia, pero que tengan techo, que sean acogidos, y que se los integre dentro de la comunidad. Ya hubo muchas reacciones, muchas, muchas, ¿no?».
El Papa recuerda que «hay conventos que están casi vacíos». Y se muestra crítico ante la opinión de algunas comunidades religiosas que quieren aprovechar la vaciedad de los conventos para hacer negocios: «Algunas congregaciones dicen “no, ahora que está el convento vacío, vamos a hacer un hotel, un ‘albergo’, y podemos recibir gente y, bueno, y con eso nos mantenemos o ganamos dinero”. Bueno, si querés hacer eso, pagá los impuestos….si no el negocio no es muy sano».
El Papa revela que ya están ubicadas las dos familias acogidas en las dos parroquias vaticanas, en donde estarán «hasta que Dios quiera», y además ha querido decir que «Europa tomó conciencia, ¿eh? Y yo le agradezco, le agradezco a los países de Europa que hayan tomado conciencia de esto».



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