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Papa Francisco: el legado de Juan XXIII, la alegría de evangelizar

Papa Francisco: el legado de Juan XXIII, la alegría de evangelizar

El legado de Juan XXIII, inspiración para la alegría de evangelizar de la Iglesia

Mensaje del Papa Francisco a los bergamascos con ocasión de la canonización del Beato Juan XXIII (25-4-2014)

Queridos amigos bergamascos:

Al acercarse el día de la canonización del Beato Juan XXIII, he sentido el deseo de enviar el presente saludo a vuestro obispo Francesco, a los sacerdotes, a los religiosos y a las religiosas, a los fieles laicos de la diócesis de Bérgamo, pero también a quienes no pertenecen a la Iglesia y a toda la comunidad civil bergamasca.

Sé cuánto amáis al Papa Juan y cuánto amaba él a su tierra. Desde el día de su elección al Pontificado, los nombres de Bérgamo y de Sotto il Monte se volvieron familiares en el mundo entero, y todavía hoy, más de cincuenta años después, siguen asociados a su rostro sonriente y a su ternura paternal.

Os invito a dar gracias al Señor por el gran regalo que su santidad fue para la Iglesia universal, y os animo a custodiar la memoria del terreno en el que germinó: un terreno hecho de fe profunda vivida en el día a día; de familias pobres, pero unidas por el amor del Señor; de comunidades capaces de compartir con sencillez.

Ciertamente, el mundo ha cambiado desde entonces, y nuevos son también los desafíos a la misión de la comunidad cristiana. Sin embargo, aquel legado puede inspirar hoy también a una Iglesia llamada a vivir la alegría dulce y consoladora de evangelizar; llamada a ser compañera del camino de todo hombre, «fuente del pueblo» en la que todos pueden beber el agua fresca del Evangelio.

La renovación querida por el Concilio Ecuménico Vaticano II abrió camino, y es motivo de especial alegría que la canonización del Papa Roncalli se celebre junto con la del Beato Juan Pablo II, que llevó adelante dicha renovación durante su largo pontificado.

Estoy seguro de que también la sociedad civil podrá inspirarse siempre en la vida del Papa bergamasco y en el ambiente que lo engendró, buscando modalidades nuevas y adecuadas a los tiempos para edificar una convivencia basada en los valores perennes de la fraternidad y de la solidaridad.

Queridos hermanos y hermanas: Encomiendo este mensaje mío al «Eco di Bergamo», del que el joven sacerdote Don Angelo Roncalli fue apreciado colaborador. Cuando, más tarde, su ministerio lo llevó lejos de allí, él recibió siempre, a través de las páginas del «Eco», la voz y el reclamo de su tierra.

Os ruego que recéis por mí, al tiempo que aseguro mi recuerdo y mi oración por todos vosotros, especialmente por cuantos sufren, por los enfermos –recordando el hospital de vuestra ciudad, que habéis querido dedicar al Papa Juan– y por el Seminario Diocesano, tan querido de él. Y a todos os envío, en estas fiestas pascuales, la bendición apostólica.

FRANCISCUS

(Original italiano procedente del archivo informático de la Santa Sede; traducción de ECCLESIA)



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