Iglesia en España

Palabras en la toma de posesión del nuevo deán de la catedral de Toledo, Juan Miguel Ferrer Grenesche

Palabras en la toma de posesión del nuevo deán de la catedral de Toledo, Juan Miguel Ferrer Grenesche

En la mañana de este miércoles, 30 de noviembre, festividad de San Andrés Apóstol, Mons. Juan Miguel Ferrer Grenesche ha tomado posesión de su nuevo cargo como Deán de la Catedral Primada de Toledo. Recordamos que fue el pasado 5 de noviembre cuando se hacía público este nombramiento.

El acto era presidido por el arzobispo D. Braulio Rodríguez Plaza con la asistencia de los canónigos del templo. También estaban en el acto el Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, el Delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, la Alcaldesa de Toledo, el Presidente de la Diputación y otras autoridades autonómicas y municipales, civiles y militares. También numerosos sacerdotes, religiosos y fieles.

A las 10 de la mañana, en la Sala Capitular, se procedía a la lectura del nombramiento de Mons. Juan Miguel Ferrer, éste hacía profesión de fe y juraba su cargo. A continuación, los Señores Capitulares acompañados por el Sr. Arzobispo y el Sr. Obispo Auxiliar se trasladaban al Coro Mayor donde el nuevo Deán ocupaba su sitial.

Él primero en tomar la palabra era D. Juan Sánchez Rodríguez, deán saliente, luego era el deán entrante, D. Juan Miguel Ferrer y por último el arzobispo D. Braulio Rodríguez. Adjuntamos las palabras que pronunciaron.

El Sr. Arzobispo comunicaba que concedía el cargo de Arcediano a Mons. Juan Sánchez Rodríguez.

El acto concluía ante la Virgen del Sagrario cantando la antífona mariana: “monstra te esse Matrem”

TOMA DE POSESIÓN DE D. JUAN MIGUEL FERRER GRENESCHE

COMO NUEVO DEÁN DE LA CATEDRAL

Coro de la Catedral Primada

30 de noviembre de 2016

PALABRAS DE MONS. JUAN SÁNCHEZ RODRÍGUEZ

Muy querido D. Braulio, Arzobispo de Toledo y Primado de España.

Querido D. Ángel, Obispo Auxiliar.

Queridos Sr. Deán y Hermanos del Excmo. Cabildo Primado.

Señor Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

Señor Delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha.

Señora Alcaldesa de Toledo.

Señor Presidente de la Diputación.

Autoridades autonómicas y municipales, civiles y militares.

Hermanos sacerdotes.

Auxiliares Parroquiales y trabajadores de la Catedral.

Amigos todos.

Este mes de noviembre me trae muchos recuerdos, en relación con nuestra Diócesis y Catedral: El 4 de noviembre, tomé posesión como Ecónomo Diocesano. Y el 21 de este mismo mes, como Canónigo de esta Santa Iglesia Catedral Primada.

Sin olvidar mi dedicación como Coadjutor, Capellán, Profesor de institutos y de colegios privados de la Iglesia, Párroco y Delegado Episcopal de Caritas, así como Ecónomo de la Diócesis, me fijo más en estos casi diez años de Deán de este Cabildo Primado. Son muchas las satisfacciones que a lo largo de todo este tiempo he tenido y puedo decir que escasas las contrariedades. Esta Catedral, tan llena de historia, vivencia litúrgica y cultural, le inspira a uno mismo en ideas y en proyectos, que continúan ennobleciendo esta Casa.

Bien es verdad que con el respaldo del Sr. Arzobispo y sus iniciativas, lo mismo que con la ayuda de este grupo de capitulares, no es difícil haber podido conseguir los proyectos que hemos ¡do programando, y gracias a Dios, todos han salido exitosos.

La forma de gobernar la Catedral es colegial, y todo se somete al conocimiento y aprobación del Cabildo. Por eso, si hoy podemos alegrarnos de tantas cosas buenas, queridos hermanos y amigos Canónigos, es gracias a vuestra gran colaboración e iniciativas, sin olvidar nunca a las personas que han trabajado y colaborado con nosotros en grandes proyectos. Por eso desde aquí, unas muy merecidas gracias a todos vosotros.

Nuestra entrega, una vez que entramos a formar parte del servicio pastoral, que se nos confía al hacernos canónigos, es muy gratificante, porque, en la Catedral, Iglesia Madre de la Diócesis y Cátedra del Obispo, podemos desarrollar nuestra actividad sacerdotal en tan diversos y distintos campos litúrgicos, pastorales y culturales que, a cualquier miembro del Cabildo, le resulta fácil llevar a cabo algo que le agrada y, al mismo tiempo, realiza con ilusión, lo que la obediencia le ha confiado.

No me queda otra palabra que la de dar gracias a Dios, dador de todo bien, a mis padres, que me enseñaron el camino del Evangelio, a los Señores Arzobispos, desde el Cardenal Pla y Deniel hasta el Arzobispo actual, D. Braulio, con los cuales he servido a la Iglesia en Toledo, en las distintas tareas que me han confiado. E igualmente, a todos los que estáis aquí presentes, os debo una palabra de gratitud, porque me habéis aceptado como soy y habéis querido siempre corresponder con vuestra ayuda e iniciativas a que nuestras tareas fueran siempre del agrado de Dios y de los hombres.

PALABRAS DE SALUDO DEL NUEVO DEÁN

D. JUAN MIGUEL FERRER GRENESCHE

Sr. Arzobispo Primado,

Sr. Obispo Auxiliar,

querido don Juan,

Excmo. Cabildo Primado,

hermanos sacerdotes, queridos representantes de Institutos de Vida Consagrada,

muy respetadas Autoridades civiles, militares y académicas que nos honráis con vuestra presencia,

religiosas y empleados de la Catedral,

amigos todos que nos alegráis con vuestra presencia:

Asumo este servicio eclesial que el Señor Arzobispo me ha confiado con alegría, responsabilidad y gran ilusión, consciente también de su complejidad y de lo incierto del tiempo que vivimos.

Agradezco de corazón esta prueba de confianza de nuestro Prelado don Braulio al confiarme el oficio de Deán, así como tantos otros gestos de su delicadeza para conmigo antes y tras mi regreso de Roma, después de servir por cinco años a la Santa Sede.

Mi agradecimiento se extiende también a mis hermanos del Cabildo Primado que me acogieron con afecto en mi retorno a Toledo y me han manifestado también ahora su confianza.

Espero, y en ello pondré todo mi empeño, ser un instrumento de comunión dentro del Cabildo que presidiré y de cara al conjunto de nuestra amada Archidiócesis de Toledo, siempre al servicio de la misión que la iglesia catedral ha de tener en la Iglesia Diocesana.

Confío saber, también me aplicaré en ello, continuar la tarea de impulsar la adecuación de la Catedral y sus diversas actividades propias a los tiempos presentes, con el Cabildo, las Auxiliares Parroquiales y los empleados de este templo primado, en la línea de mis estimados y valiosos inmediatos predecesores: don Juan, don Santiago, don Evencio y don Rafael Palmero.

La Catedral es emblema de Toledo, depositaría de su historia milenaria y reflejo, en buena medida, de su identidad cultural y espiritual. Una de las imágenes más conocidas de Toledo en el mundo. Lo acreditan sus tesoros de arte, como su Custodia, de cultura, como la Biblia de san Luis o de fe, como el Venerable Rito Hispano-Mozárabe. Todo esto, gracias al cuidado de nuestro Arzobispos, Primados de España, a las tareas de generaciones de capitulares y al concurso de muchas Instituciones y multitud de buenas personas, es hoy una realidad viva, siempre hermosa e impresionante.

Nos toca ahora seguir poniéndola en valor como eminente foco de evangelización, lugar para la mejor alabanza a Dios, remanso de acogida y operosa caridad y reserva y fuente de cultura. Es más, incluso empresa irradiadora de riqueza con amplio alcance social. Para todo ello hemos de aportar todos, según nuestras responsabilidades, la oportuna colaboración, yo os aseguro la mía y cuento con la vuestra.

Pero la Catedral de Toledo no se entendería, pese a todo lo antes dicho, si no reconociéramos que ha sido, desde su origen, un Santuario Mariano. Es Casa escogida por María para estar entre nosotros. Ella es con su Hijo el tesoro y sagrario de Toledo. Por eso os ruego que al concluir este acto andemos a los pies de su preciosa imagen del Sagrario y cantemos suplicantes una vez más, llenos de fe, «monstra te esse Matrem «, muestra que eres Madre.

GRACIAS.

INTERVENCIÓN DEL SR. ARZOBISPO DE TOLEDO

MONS. DON BRAULIO RODRÍGUEZ PLAZA

Este Colegio de sacerdotes, que es el Excmo. Cabildo de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana de Toledo recibe hoy un nuevo Deán, tras los años que el M. I. Sr. don Juan Sánchez Rodríguez ha estado al frente del Cabildo Primado. A este Colegio de sacerdotes le corresponde ordenar y celebrar las funciones litúrgicas, solemnes y ordinarias tanto en Rito Romano, como en Rito Hispano-Mozárabe.

Pero también desempeñan estos sacerdotes los oficios que el Derecho o el Arzobispo les encomiendan, así como desempeñar otras muchas actividades propias, no sólo pastorales sino también culturales que estén al servicio del Pueblo cristiano y la misma sociedad. Sabemos cuánta atracción suscita en la ciudad de Toledo y fuera de ella cuanto aquí se hace, se vive o se celebra.

Quisiera sobre todo recordar cómo la Iglesia Particular o Diócesis nace en torno al Obispo que representa para ella el don de Cristo y la comunión con la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica (cfr. LG, 23). Por eso, cuando la comunidad cristiana diocesana se reúne en torno al Obispo para celebrar los Misterios del Señor, proclamando la Buena Noticia de la salvación, esta Iglesia de Toledo se hace signo visible del mismo misterio de Cristo ante sus fieles y aun ante aquellos de la contemplan. Así lo recordaba el n. 40 de las Constituciones del XXV Sínodo Diocesano, clausurado hace 25 años en 1991: «La liturgia de la Catedral adquiere su más alto significado en la celebración de la Eucaristía presidida por el Arzobispo (…), desde su cátedra«. Pues bien: en el ámbito de la llamada Iglesia Madre, el Cabildo de la Catedral Primada sin duda juega un papel primordial.

Ha de haber, por ello, entre los canónigos uno que presida el Cabildo y que lleve a cabo con sus hermanos sacerdotes los fines y las competencias del mismo (Artículos 6 y 7 de los Estatutos vigentes). El Deán o Presidente del Cabildo, nombrado para un periodo de 5 años, preside, pues, el Cabildo en sus actas colegiales y celebraciones, ejecuta las decisiones capitulares; vela igualmente por el cumplimiento de los deberes de esta corporación de sacerdotes, a los que convoca periódicamente en reunión (o cabildo).

A la vez comunica a sus hermanos canónigos las disposiciones del Arzobispo y da cuenta a éste de su cumplimiento. Ni que decir tiene que esta misión del Deán supone un ejercicio de comunión singular aunque no ha de olvidarse la función de gobernar según los propios Estatutos, renovados por última vez el 1 de marzo de 2007 por el Cardenal Antonio Cañizares Llovera, Arzobispo de Toledo, Primado de España.

Llegamos así al momento de mi reconocimiento y agradecimiento a don Juan Sánchez Rodríguez, Deán en los últimos años. En ellos, el Cabildo de la Catedral, bajo su dirección, ha vivido acontecimientos singulares, acometiendo proyectos y obras necesarias, que están en nuestra memoria. La dedicación de don Juan Sánchez y su tesón han sido encomiables, pues son muchas las decisiones, muchos los problemas a resolver en el día a día de una Catedral de las características de la toledana. En estos más de siete años, desde mi toma de posesión como Arzobispo de Toledo, su cercanía, su recordatorio de tantos momentos vividos en la Catedral ha sido para mí una ayuda inestimable. Piensen ustedes en el Año del Greco y en este recién clausurado Año de la Misericordia. Pero también en aquellos inolvidable días de la Diócesis, JMJ 2011, y en la celebración de la Beatificación del Cardenal Ciriaco María Sancha o las celebradas en el X Congreso Eucarístico Nacional en 2010. Mi reconocimiento y agradecimiento personal, querido Don Juan, por estos servicios a la Catedral, en definitiva a la Iglesia de Toledo.

Don Juan Miguel Ferrer Grenesche, que hoy ha tomado posesión como Deán de esta Santa Iglesia Catedral, tiene delante de sí la tarea hermosa de seguir velando con sus hermanos canónigos, con tantas personas que aquí trabajan, con las hermanas Auxiliares Parroquiales de Cristo Sacerdote, por el buen funcionamiento de tantas cosas para que la Catedral Primada mantenga los fines y actividades para los que fue pensada desde sus inicios en el siglo XIII y en las diferentes épocas de la Iglesia toledana. Aquellos cristianos con sus obispos crearon estos espacios sagrados que muestran de modo significativo lo que es la Iglesia de Cristo.

La tuya, querido don Juan Miguel, será tarea difícil, pero igualmente fácil. Rezamos por ti y por todo el Cabildo, para que la fortaleza del Espíritu venga en vuestra ayuda. Como siempre cuenta, Sr. Deán, con mi ayuda y cercanía, a ti y a todos tus hermanos del Cabildo de esta Santa Iglesia Catedral Primada.

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