Oración para el Jueves Santo

Oración para el Jueves Santo, por el sacerdote Javier Leoz

Pan de misericordia

En el pan, para calmar nuestra hambre espiritual

que tu, misericordia, hace posible

que haya para todos los que con fe se hacen comensales

Y, cuando te vemos partir y repartir así la hogaza,

vemos que nos amas hasta el extremo

que tu Cuerpo, se desangra y se derrama en sangre,

para que, nosotros tus amigos,

tengamos asegurado alimento en nuestro caminar.

TE QUEDAS, SEÑOR

Y, al quedarte entre nosotros,

lo haces como el que siempre sirve y se da

Como el que, arrodillándose o inclinándose

nos indica que el camino de la humildad

es el secreto para llegarnos hasta Dios

y para mitigar penas y sufrimientos.

Hoy, tus rodillas, son indicación firme y segura:

¿Me amáis? ¡Amaos de esta forma!

TE QUEDAS, SEÑOR

Con un amor tremendamente asombroso

nos enseñas el valor de la fraternidad

la clave para vivir contigo y por Ti

es la viga que sostiene nuestra Iglesia, el amor,

frente al odio que la destruye desde dentro o desde fuera.

TE QUEDAS, SEÑOR

Para que, sin verte, pero porque la fe asiente

te adoremos en tu Cuerpo  y en tu Sangre

Para que, al llevar el pan hasta tu altar,

nos acordemos que es signo de tu presencia

Para que, al repartirlo entre los necesitados,

comprendamos que es sacramento de tu presencia

Que tu misericordia, en carta abierta y con sello del cielo,

se envía a través del esfuerzo de cada uno denosotros

TE QUEDAS, SEÑOR

Y nos dejas un mandamiento: ¡Amaos!

Y nos sugieres un camino: ¡El servicio!

Y te quedas para siempre: ¡La Eucaristía!

Y eres, sacerdote que ofrece, se eleva y eleva

muere y, en su muerte, vence a la muerte

por toda la humanidad

Gracias, Señor

Javier Leoz

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