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Opinión

Nicolás Prieto: un asturiano en el Camerún, por Fidel García Martínez

Nicolás Prieto: un asturiano en el Camerún, por Fidel García Martínez

Nicolás Prieto no es un asturiano émulo de Ethó en el Camerún, ni tampoco un aventurero que busca conocer lugares exóticos, practicar safaris o ganar dinero vendiendo o comprando materias primas de gran valor, como el marfil de los elefantes.

Es un sacerdote avilesino, vicario regional del Opus Dei en ese país del que quedó prendado desde el primer día que puso allí sus pies sacerdotales para evangelizar y proclamar el Reino de Dios sirviendo a todos los cameruneses que necesiten de su gran celo misionero. Este avilesino hijo de maestros, estudió en el IES Carreño Miranda, un referente de la Enseñan Media asturiana. Cursos estudios de Filosofía y Letras en la prestigiosa universidad de Navarra del: Teología en Roma en donde se ordene sacerdote en el 2004. Después de varios años ejerciendo de profesor, educador y director en diferente colegios juveniles, sus superiores le propusieron trasladarse a Camerún para desarrollar su actividad sacerdotal, según los principios apostólicos que San José María Escrivá legó a los Miembros de la Obra, basados en la santificación del vida ordinaria y profesional. Conoce perfectamente este singular país africano que es el Camerún, pues su responsabilidad le obliga a visitar todas las regiones del mismo. Se encuentra allí después hace diez años como en su casa y sus únicas dificultades se las provocan, dice con suave ironía, los mosquitos. El gran problema de Camerún es la corrupción, contra la que trabaja duramente, para que la población se conciencie de la gran importancia del trabajo y la honradez para evitar esa lacra que afecta a casi todos los países. Su misión fundamental como sacerdote es la evangelizadora, porque es la más importante. Un hecho importante es que los sábados se pasa la mañana administrando el sacramento de la Penitencia en la catedral.

La población es mayoritariamente católica. Los enemigos de la religión en Camerún no son el laicismo y ni persecución sino la superstición, es decir una corrupción del experiencia religiosa. Nicolás Prieto conoce muy la vida política y económica de Camerún, que es una excepción en la realidad conflictiva de África: no tiene conflictos ni bélicos ni tribales: su situación económica sin ser buena, goza de un crecimiento lento, pero constante; es un país que acoge refugiados, pero también los jóvenes cameruneses emigran para buscar mejorar las oportunidades laborales y/o profesionales. Lo que más llama la atención del este sacerdote asturiano es su sencillez, sinceridad y humildad como se pudo comprobar por la conferencia que impartió hace unos día en el prestigioso club juvenil ovetense Torla, testigo del paso de muchos niños, adolescentes, jóvenes que durante años han pasados por sus instalaciones.

Nicolás Prieto es un teólogo sólido y muy buen comunicador. Siente un especial amor reverencial hacia el papa Francisco de quien admira su proximidad, cercanía, su preocupación por los más pobres y excluidos y su llamada a visitar las periferias huyendo de la comodidad. La acusación de cierta progresista transmitiendo el infundió sectario de que el Opus Dei no está a gusto con el Papa, es uno de los bulos más sectarios que propaga sin más ningún fundamento que la ignorancia y/o la mentira.

Fidel García Martínez, Catedrático Lengua Literatura. Doctor Filología Románica. (Avilés) 72760248.

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