Revista Ecclesia » Myanmar: Cuatro muertos en el bombardeo de una iglesia por el ejército
Myanmar: Cuatro muertos en el bombardeo de una iglesia por el ejército
La iglesia de Kayan Tharyar, en el estado birmano de Kayah, fue bombardeada en la tarde del domingo 23 de mayo.
Internacional Última hora

Myanmar: Cuatro muertos en el bombardeo de una iglesia por el ejército

El ejército birmano no repara en nada a la hora de matar. El pasado domingo, 23 de mayo, bombardeó una iglesia, matando al menos a cuatro personas, dos de ellas mujeres, e hiriendo a otras más, informa Radio Veritas Asia. Las víctimas se habían refugiado allí huyendo de los combates de los soldados con los grupos armados locales. Los hechos sucedieron en la aldea de Kayan Tharyar, a unos siete kilómetros de Loikaw, la capital del estado de Kayah. El ataque fue perpetrado con granadas de mortero. Otro templo, la catedral del Sagrado Corazón de Pekjon (a unos quince kilómetros de Loikaw), también resultó dañado por fuego de artillería. Los jesuitas han condenado estos «crímenes atroces» y exigido el cese inmediato de los ataques contra los civiles y las iglesias.

El Estado de Kayah, de unos 355.000 habitantes, fronterizo con Tailandia, es el de mayor presencia cristiana de todo el país, con unos 90.000 católicos. El 75% de su población pertenece a minorías étnicas.

Lejos de remitir, la violencia y la inestabilidad parecen haberse instalado definitivamente en Myanmar, donde la situación, según advierten algunos analistas, podría degenerar en una guerra civil. Desde el pasado 1 de febrero, día del golpe de Estado, hasta el 23 de mayo, han muerto 818 personas, según el recuento de la Asociación de Asistencia a Presos Birmanos.

El pueblo no acepta el gobierno militar, pero el general Min Aung Hlaing, jefe de la junta castrense, no está dispuesto a dar marcha atrás. La represión es brutal. Prosiguen los asesinatos, las detenciones y las condenas, así como un uso desproporcionado de la fuerza, por parte de la policía y el ejército, que alimenta la violencia. En las principales ciudades está vigente un toque de queda que se extiende desde las ocho de la tarde hasta las cuatro de la madrugada. En Yangon, capital económica, y Mandalay, epicentro de la rebelión, la prohibición de salir a la calle empieza antes, a las seis.

 

Rueda de prensa el 24 de mayo en Naypyidó de los abogados de Aung San Suu Kyi / EFE.

Aung San Suu Kyi, ante el juez

Ayer lunes, 24 de mayo, reapareció en público Aung San Suu Kyi, de la que no se tenían noticias desde su arresto en febrero. La líder de la Liga Nacional para la Democracia, el partido que arrasó en las últimas elecciones y que ahora acaba de ser disuelto por los militares, compareció ante un juzgado de Naypyidó, capital del país, para hacer frente a los cargos que pesan en su contra, entre ellos el de violación de secretos de Estado.

A Aung le permitieron reunirse físicamente con su abogado y luego compareció ante el juez en una vista que duró media hora y que ha sido aplazada hasta el 7 de junio. El letrado dijo que la premio Nobel de le Paz 1991, de 75 años, goza de «buena salud» y está animada. Sobre la disolución de la Liga, la hija del héroe de la independencia birmana ha dicho: «Fue formada por la gente y existirá mientras la gente exista».

Los militares han arrestado a unas 4.300 personas por oponerse al golpe. La Federación de Maestros ha informado de que más de 125.000 docentes —un tercio del total— han sido suspendidos de sus funciones por haberse unido al movimiento de desobediencia civil.



O si lo prefieres, regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

HAZME DE ECCLESIA

Cada semana, en tu casa