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Muere el cardenal Vela, arzobispo emérito de Quito

Luto en Ecuador por la muerte, ayer domingo, 15 de noviembre, a los 86 años de edad, del arzobispo emérito de Quito, cardenal Raúl Eduardo Vela Chirigoba. La misa de cuerpo presente tiene lugar mañana día 17, a las 10.00 horas, en la catedral metropolitana, según informa la Conferencia Episcopal.

Monseñor Vela había nacido en Riobamba el 1 de enero de 1934, en el seno de una familia de nueve hijos de la que él era el quinto de los hermanos. Tras realizar sus primeros estudios en los Salesianos, en julio de 1957 fue ordenado sacerdote por el recordado obispo de su localidad natal, Leónidas Proaño, y más tarde, en abril de 1972, consagrado obispo auxiliar de Guayaquil por el entonces cardenal de Quito, Pablo Muñoz Vega. Entre una fecha y otra ejerció, entre otros, los cargos de director de la Cáritas de Riobamba, y subsecretario (primero) y secretario general (después, entre 1972 y 1975) de la Conferencia Episcopal.

Su primera diócesis como obispo residencial, en 1975, fue la de Azogues, que pastoreó hasta 1989, año en que el Papa Juan Pablo II lo nombró Obispo Ordinario Militar. A la archidiócesis de Quito llegó en marzo de 2003, por designación del Papa Benedicto XVI. Estuvo al frente de la sede capitalina durante siete años, hasta la aceptación de su renuncia por edad en septiembre de 2010. Persona muy cercana a sus curas, en este tiempo abrió una clínica para la atención médica de los sacerdotes desamparados y un auditorio en la casa del clero. Emprendió, asimismo, un proyecto que implicaba a todas las parroquias en la educación de los jóvenes, según indica el portal Vatican News.

En la Conferencia Episcopal Ecuatoriana fue, además de secretario general a comienzos de los años setenta, presidente de las comisiones de Pastoral Social (1980-1986) y de Liturgia (1986-1995). Participó como delegado en la III Asamblea General del CELAM celebrada en Puebla (México) en 1979, formando parte de la institución continental entre 1981 y 1988, y en el Sínodo de los Obispos sobre la Vida Consagrada que tuvo lugar en Roma en 1994. Fue también Benedicto XVI quien lo creó cardenal en el consistorio del 20 de noviembre de 2010.

Entre los reconocimientos que tuvo figuran una condecoración por parte de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, y una distinción honorífica de la Pontificia Universidad Católica de Ecuador.

«Los Obispos del Ecuador lamentamos su pérdida, pero nos consuela saber que como siervo fiel, Dios lo recibirá en su Gloria. Agradecemos a Dios por su generosa entrega a la Iglesia y al pueblo ecuatoriano», dice una nota de la Secretaría General del Episcopado, que pide también a los fieles «oraciones por su eterno descanso».

 

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