Revista Ecclesia » Monseñor Carlos Osoro desea inicar la causa de beatificación de monseñor Olaechea, “Salesiano ejemplar”
marcelino-olaechea
Iglesia en España

Monseñor Carlos Osoro desea inicar la causa de beatificación de monseñor Olaechea, “Salesiano ejemplar”

  Por Antonio DIAZ TORTAJADA, sacerdote-Periodista

El arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, ha anunciado su intención de abrir la causa de canonización del que fuera arzobispo de Valencia de 1946 a 1966, monseñor Marcelino Olaechea Loizaga.

Monseñor Carlos Osoro expresó, al clausurar la jornada dedicada a monseñor Olaechea,en el 40 aniversario de su muerte, organizada por el Arzobispado de Valencia, la Universidad CEU Cardenal Herrera, y la Asociación Católica Nacional de Propagandistas que, la apertura de la causa de canonización de monseñor Marcelino Olaechea Loizaga “es algo que ya pensaba desde que llegué a la archidiócesis de Valencia, cada vez que conocía y veía tantas realidades que promovió don Marcelino, y otras muchas que ya sabía de antes”.

El Arzobispo calificó a monseñor Olaechea como “hombre de un corazón excepcional, que no vivió para sí mismo sino para los demás” y que ejerció su labor pastoral “de forma admirable, en especial para aquellos que más sufrían, haciendo que las personas pudiesen vivir la dignidad que merecen como hijos de Dios”.

Según el arzobispo valenciano “estamos ante una figura capital, como se puede comprobar sólo con ver el barrio de san Marcelino de Valencia o lo que fue su labor como obispo de Pamplona, de 1935 a 1946, cuando salvó la vida a tantas personas acogiéndoles en su casa o en otro lugares e intercediendo por tantos condenados”.

Además, monseñor Carlos Osoro también expresó su alegría, como antiguo alumno de los salesianos, de poder abrir la causa de canonización de este “salesiano ejemplar”, en alusión a la congregación religiosa a la que pertenecía el prelado vasco.

Marcelino Olaechea Loizaga  nació en Baracaldo (Vizcaya) el 9 de enero de 1889. Ordenado sacerdote en 1912 los superiores le confiaron la dirección de importantes colegios. Amplió estudios de sociología en Lieja (Bélgica) y después fue elegido provincial de Cataluña, Valencia y Madrid. La Santa Sede lo nombró el 23 de agosto de 1935 obispo de Pamplona. El Papa Pío XII lo nombro arzobispo de Valencia en 1946.

La renovación espiritual y material de la diócesis de Valencia estuvo caracterizada, entre tantas otras cosas, por grandes manifestaciones e importantes concentraciones. La imagen de la Virgen de los Desamparados que, como peregrina, recorrió las calles de Valencia, las Misiones Populares de 1949 y 1955 en la Ciudad de Valencia, los Congresos Eucarísticos Regionales, el Cuarto Congreso Nacional Catequístico, el Año Santo de 1950 y el Año Mariano de 1954, las Misiones Populares en casi todos los pueblos de la Diócesis con la multitudinaria participación de los fieles, mostraron en aquellos tiempos la vitalidad de la Iglesia con su capacidad de convocatoria.

Al cumplir los 75 años de edad, según las normas del Concilio Vaticano II, que exhortaba a los obispos a presentar la renuncia de sus diócesis, lo hizo, aceptándosela el papa Pablo VI en noviembre de 1966.

Marcelino Olaechea se retiraba después de veinte años de trabajos e ilusiones, de iniciativas y realizaciones en favor de Valencia, con una intensidad sin precedentes. Falleció en Valencia el 21 de octubre de 1972. Sus restos mortales descansan en la capilla de Santo Tomás de Villanueva de la Iglesia Catedral.

 



O si lo prefieres, regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

HAZME DE ECCLESIA

Cada semana, en tu casa