Archbishop Angelo Becciu, left, substitute secretary for general affairs in the Vatican Secretariat of State, is pictured at the Vatican in this March 22 photo. (CNS photo/Alessia Giuliani, Catholic Press Photo) (April 30, 2013) See CURIA-BECCIU April 30, 2013.
Internacional

Monseñor Angelo Becciu deplora las palabras de un locutor en Radio María acerca del terremoto en Italia

Monseñor Angelo Becciu deplora las palabras de un locutor en Radio María acerca del terremoto en Italia

Afirmaciones ofensivas-El sustituto de la Secretaría de Estado deplora las palabras de Radio María sobre el terremoto

«Quien evoca el castigo divino a los micrófonos de Radio María ofende el nombre de la Virgen que es vista por los creyentes como la Madre misericordiosa que se inclina sobre sus hijos desconsolados y enjuga sus lágrimas, sobre todo en momentos terribles como los del terremoto». No se ha andado con rodeos el arzobispo Angelo Becciu, sustituto de la Secretaría de Estado, para responder a los comentarios de un presentador de la emisora radiofónica que el 30 de octubre había hablado del devastador seísmo del centro de Italia como de un «castigo divino» por «acciones cometidas hoy en nuestra sociedad» entre las cuales se encontraban las uniones civiles.

«Son afirmaciones ofensivas para los creyentes y escandalosas para quien no cree» ha afirmado el arzobispo Becciu, interpelado por la agencia Ansa. Para el sustituto de la Secretaría de Estado son palabras «fechadas en el periodo precristiano que no corresponden a la teología de la Iglesia porque son contrarias a la visión de Dios ofrecida por Cristo». Jesús, efectivamente «nos reveló el rostro de Dios amor, no de un Dios caprichoso y vengativo» que por el contrario pertenece a «una visión pagana, no cristiana». Y dirigiéndose directamente a las personas que están viviendo en sus propias carnes las consecuencias del sisma, el arzobispo Becciu pidió «perdón», asegurándoles «la solidaridad del Papa»: «No podeos no pedir perdón –afirmó – a nuestros hermanos golpeados por la trajedia del terremoto por haber sido señalados como víctimas de la ira de Dios; sabemos, sin embargo, que cuentan con la simpatía, la solidaridad y el apoyo del Papa, de la Iglesia, de quien tiene una pizca de corazón». Por lo demás, de estos sentimientos el Pontífice ha dado testimonio personalmente con la visita a Amatrice, Accumoli y Arquata del Tronto, el 4 de octubre, fiesta de san Francisco, patrón de Italia.

A los responsables de Radio María el sustituto de la Secretaría de Estado ha pedido expresamente «que se corrijan los tonos de su lenguaje y atenerse más al Evangelio y al mensaje de la misericordia y de solidaridad propugnado con pasión por el Papa Francisco, especialmente durante el año jubilar».

Sugerencia recibida por la emisora, que ha hecho saber que considera «inaeptable la postura» de su colaborador «respecto al terremoto», suspendiéndole «con efecto inmediato de su transmisión mensual». Esas expresiones, confirman en Radio María, no están «en línea con el anuncio de la misericordia que es la esencia del cristianismo y de la acción pastoral del Papa Fancisco». La dirección «se disculpa si tales expresiones pueden haber ofendido la sensibilidad de los hermanos víctimas del terremoto y expresa su plena solidaridad y cercanía con la oración». Perseverando en la aseguración, «como en pasado, de los canales de oración con las zonas golpeadas por el terremoto para hacerles sentir la cercanía de toda la Iglesia».

Un estilo de «cercanía» que forma parte de la misión misma de la Iglesia: lo ha confirmado el cardenal Secretario de Estado, Pietro Parolín, en el marco de un convenio que tuvo lugar en Bolonia el viernes 4. Según la información de Radio Vaticana, se trata de aplicar, explicó, «lo que el Papa dice siempre: la Iglesia de la proximidad, la Iglesia que se hace cercana al hombre que sufre. En este momento, estos hermanos nuestros y estas hermanas nuestras están sufriendo mucho. Es una situación verdaderamente dramática: la Iglesia está ahí compartiendo antes de nada, y luego, naturalmente, ayudando, con sus obras, sus iniciativas, y dando una palabra de esperanza. En este momento también es necesario tener un poco de esperanza, de mirar al futuro».

«He escuchado decir que existe la voluntad de reconstruir todas las iglesias – concluyó el cardenal – y creo que esto signifique también una dimensión simbólica, porque reconstruir la iglesia quiere decir también reconstruir la comunidad, reconstruir un tejido que se ha perdido con el terremoto y que necesita ser recompuesto para dar vida y esperanza a estas poblaciones».

L’Osservatore Romano (5-11-2016)

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