Diócesis Iglesia en España

Monitores de la Colonia Diocesana de Albacete del Sahúco: “Nuestra recompensa es la sonrisa de los niños”

Monitores de la Colonia Diocesana de Albacete del Sahúco: “Nuestra recompensa es la sonrisa de los niños”

La Colonia del Sahúco es un clásico del verano. Por sus instalaciones pasan un millar de niños y jóvenes que participan en sus actividades y campamentos. Entre los grupos que este año han realizado sus campamentos en esta casa diocesana de la Colonia del Sahúco tenemos: Montañeros del Santo Ángel, Colegio Vedrunas de Madrid, Arciprestazgo de Peñas de San Pedro, la parroquia San Blas de Villarrobledo, parroquias de Tobarra, Parroquia Espíritu Santo y San Pablo de la capital y, el campamento interparroquial del Sahúco con el que se cierra una intensa actividad juvenil veraniega.

Un campamento lleva muchas horas de preparación. Todo un curso de reuniones, ideas, planificación y elaboración de actividades. Una preparación que en los días previos es intensa. Un Campamento se realiza gracias a los monitores. Sin ellos es imposible sacar unos días de convivencia adelante. Son ellos los que acompañan, organizan, y sacan adelante las actividades y toda la logística que puede llevar convivir cientos de niños y jóvenes. Su trabajo es desde la gratuidad absoluta e incluso colaboran pagando también por darse sin descanso durante estos días y así hacer el campamento menos gravoso económicamente para los niños y las parroquias. Su mayor recompensa es la sonrisa de los niños. Daniela es catequista en el Espíritu Santo y está en el coro parroquial, para ella lo mejor es “la entrega y las ganas porque todo salga bien, a pesar de ser tanta gente. Por las risas y el buen ambiente, y con la ilusión y la sonrisa de los niños”.

 

Luis y Antonio Pastrana son hermanos y catequistas en S. Pablo. El pequeño de los hermanos, Luis, resume la experiencia del campamento con una palabra que repite una y otra vez “espectacular”. Luis comenta que lleva “cuatro años conviviendo con gente espectacular en este campamento y tengo la sensación de que soy capaz de darlo todo por ellos. He visto a muchos niños crecer y ahora trabajan a mi lado. He visto madurar a muchos de ellos y estoy orgulloso de como el campamento ha influido en su vida personal. Estoy orgulloso de todo el equipo”. Su hermano Antonio estudia en la universidad  y es uno de los monitores más veteranos. Destaca “el ambiente que se respira allí, las ganas de dar todo para que los chavales se lo pasen en grande, la gente que hace lo posible para que siete días corrientes se transformen en siete días espectaculares y yo me quedaría con la perseverancia de todo el mundo porque a pesar de las condiciones climatológicas, de los malos momentos, todos hemos dado un paso adelante para que todo saliera de una manera brillante”. Y es que un campamento aunque sea en verano y se tenga todo planificado en cualquier momento puede venir un imprevisto como la lluvia o la tormenta y tener que cambiarlo todo.

 

Por la Colonia del Sahúco han pasado también nuestros seminaristas Alejandro de Villarrobledo, Antonio de Chinchilla y Saúl de Riópar. Para Saúl las gracias hay que darlas a Dios por “haberme permitido disfrutar de mi primer campamento en el Sahúco. Lo mejor que me llevo sin duda son los nuevos amigos y el buen ambiente que se ha formado tanto entre los monitores como entre los chavales, y también ese sentimiento de familia a la que espero pertenecer muchos años más”.

 

Los campamentos del Sahuco siguen un espíritu concreto. Este es un lugar ideal para encontrar los valores que intentan transmitir las parroquias. Son días estupendos para convivir con los amigos y amigas, completar el año de catequesis, vivir la libertad y la responsabilidad, avanzar en la amistad con Jesucristo, compartir lo que somos y tenemos, desarrollar las cualidades de cada uno, hacer deporte y descansar, y sobre todo para aumentar la alegría y la ilusión.

 

Para ello, se realizarán diversas y divertidas actividades: marchas y excursiones, veladas de campamento, aventuras e historias inolvidables, baño y deporte, cantos y escenificaciones, talleres, juegos y gimkanas, actividades de orientación y rastreo.

 

Cuando escuchamos a los monitores hablar de la experiencia del Sahúco lo común es oír hablar de familia. Como es el caso de Patri, catequista del Espíritu Santo y perteneciente al grupo juvenil Pavonianos. Ella nos comenta que “del campamento me quedo con la sonrisa de cada niño, la ilusión que había día tras día, y sobretodo el sentimiento de familia que se ha creado aun siendo tanta gente”. Y es que a cada campamento asiste mucha gente quedando en ocasiones lista de espera. Y a pesar de eso, se crea un espíritu de familia que marca a todos. En el centro de esta familia está Dios como nos lo recuerda Estrella, animadora juvenil de Cristo Joven en S. Pablo, con la canción que durante el campamento ha hecho furor: “el amor del Señor es tan maravilloso” que se respira en cada rincón y actividad del campamento. No hay nada mejor que ver felices a los chavales y disfrutar y formar parte de esa felicidad. En el campamento todos ponemos de nuestra parte, como una gran familia, para que todo salga bien”.

La Colonia se encuentra en un paraje de sierra en la aldea del El Sahúco, junto a la parroquia y Santuario del Cristo. Situada a 15 kilómetros de Peñas de San Pedro y a 47 de Albacete ciudad.

La Colonia acoge a todos los grupos que buscan los valores de la oración, la amistad, la alegría, la naturaleza… Un campamento cristiano se diferencia de otros en la planificación. El objetivo que se marcan es intentar trabajar cada día un valor humano y cristiano por medio del ocio y del tiempo libre. Otra de las características es que dentro de lo lúdico y festivo de todas las actividades hay tiempo para la oración, la reflexión y el trabajo catequético.

La Colonia está en un magnífico enclave paisajístico que ofrece a todos sus visitantes la belleza de sus parajes y un ambiente de tranquilidad y sosiego. Uno de los lugares típicos de la aldea del Sahúco es su fuente, con sus generosos caños con el agua procedente de un manantial que, curiosamente, fluye por debajo del Santuario del Cristo. Después de una amplia reforma, la Colonia dispone de dormitorios de literas y camas individuales, salas de reuniones amplias, comedores, cocina, pista deportiva, parque, piscina en el verano… y es asequible a cualquier bolsillo.-

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
Print Friendly, PDF & Email