Firmas

Monasterio Cisterciense Madre de Dios Buenafuente del Sistal en el mes de mayo

Monasterio Cisterciense Madre de Dios Buenafuente del Sistal en el mes de mayo

Queridos hermanos y amigos: nos ha visitado nuestra Madre, la Virgen Mari?a, en su advocacio?n de Fa?tima. Si?, acepto? la invitacio?n de nuestro capella?n, ha venido a nuestro rinco?n del Alto Tajo y ha sido nuestra hue?sped. “El Sen?or ha estado grande con nosotras y estamos alegres” (Cf Sal 125, 3). El entusiasmo y la emocio?n por la cercani?a de nuestra Madre, la Virgen, llena nuestro corazo?n y nos convence de que tanta atencio?n de nuestra Madre sera? fecunda.

Por lo pronto, una comarca envejecida se ha movilizado a recibir a la Virgen. Ha sido como una ra?faga de aire fresco que ha favorecido la convivencia, el encuentro entre los vecinos de los pueblos, los Amigos que habe?is acudido de varios puntos de la tierra espan?ola y tambie?n la Comunidad. Para nosotras ha sido una jornada de puertas abiertas, puertas abiertas al Corazo?n de Mari?a.

El di?a que la Virgen ha permanecido en Buenafuente del Sistal, ha sido para nosotras un di?a de intensa presencia de la Comunidad de hermanas del cielo. En particular de sor Teresita, especialmente

devota de la Virgen de Fa?tima. Se daba la providencia de que Luci?a, la vidente de Fa?tima y sor Teresita eran quintas, Luci?a nacio? el 22 de marzo y sor Teresita el 16 de septiembre, las dos en 1907. No sabemos si fue esta coincidencia la que aprovecho? la Virgen para acercarse a nuestra monja. Lo que si? sabemos es que en los primeros an?os de estancia de sor Teresita en el Monasterio, a la Comunidad le regalaron una imagen de la Virgen de Fa?tima, que ella venero? a lo largo de toda su vida. Esta era la imagen que teni?a en su retina cuando rezaba. En la oracio?n le confiaba todas sus inquietudes, sus penas, sus anhelos y con ella comparti?a sus alegri?as. Dialogaba con la Virgen con la misma naturalidad y confianza como lo hari?a con su madre de la tierra.

Mientras Madre Teresita vivio? entre nosotras, todas conocimos su devocio?n por la Virgen, su vivencia i?ntima. Ella siempre deci?a: “yo vivo en el corazo?n de la Virgen”. Y ella nos conto? la ayuda que la Virgen le pidio?. Estando un di?a en la sala de labor, oyo? que la Virgen le deci?a: ”Quiero mirar con tus ojos, hablar con tu boca, oi?r con tu oi?do y amar con tu corazo?n”. Y esta fue su misio?n, a la que dedico? su vida a partir de ese momento. Aunque ella continuo? con su vida igual que el resto de la Comunidad.

Disculpadnos si despue?s de cuatro an?os del fallecimiento de sor Teresita, continuamos hablando de ella, pero la Virgen de Fa?tima era su “Madrecita”, y esta visita ha sido tan extraordinaria, que no podemos desligarla de ella.

Son tiempos recios, hagamos como deci?a san Ignacio de Loyola: “En tiempos de crisis no hacer mudanza”. Por esto, imitemos a Madre Teresita y vivamos en el corazo?n de la Virgen. Seamos como las vi?rgenes prudentes del Evangelio (Mt 25, 1-13) y busquemos refugio en el corazo?n de la Madre.

Y dijo al disci?pulo: «Aqui? tienes a tu madre»(Jn 19, 27) Un fraternal abrazo desde el Corazo?n de la Virgen, vuestras hermanas de Buenafuente del Sistal

9 de mayo de 2017

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
Print Friendly, PDF & Email