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Mirad al Niño. Miradlo bien.

Esta Navidad será especial. Todos lo sabemos. Podremos quejarnos y también podremos aprovechar y corregir rumbos y prioridades. Serán unos días para replantearse cosas y cambiar algunas. Al menos intentarlo. La pandemia, como todas las crisis, nos puede hacer mejorar. En nuestra mano está.

Hoy, al entrar en una iglesia me he acercado a los primeros bancos. Todos los años por Navidad el sacerdote coloca una imagen a escala del Niño Jesús recién nacido a los pies del altar. Todos los años lo he visto y nunca me ha pasado lo que hoy he sentido. Me he sentado y arrodillado, como siempre, pero esta vez le he observado con otra mirada. Era yo, el de siempre, pero en este día, me he querido acercar más. Mirarlo más, estar más en silencio ante Él como si de un pastor se tratase en ese campo palestino hace más de veinte siglos. Hoy he querido imaginarme a mí ante José y María siendo de los primeros en adorar al recién nacido. Quizá sea la pandemia y esta situación que a todos nos está agotando lo que me ha provocado, pero he salido de la iglesia con mejor ánimo y más seguro de como entré. Quizá sean mi ganas de celebrar lo que me ha hecho querer indagar más en el misterio del nacimiento de Dios. Sea lo que fuere, ahí, en el día de hoy, me di cuenta de que los hombres y mujeres de 2021, los que estamos sufriendo juntos esta pandemia, debemos acudir al origen y a la causa de la Navidad para reforzar nuestra esperanza.

Dios se ha hecho hombre. Ha querido, sin dejar su divinidad, ser uno de nosotros. Nacer de una mujer para experimentar la vida de todos en todas las generaciones y en todos los contextos posibles. ¿No llena esto el corazón? Mirad al Niño. Miradlo bien esta Navidad. En casa, en la iglesia, en el móvil, en una banderola en un balcón, en un escaparate… Miradlo y estad en silencio por un instante, siendo conscientes de lo que supone este histórico acontecimiento que celebramos año tras año y que con esta pandemia de por medio quizá nos recuerde la importancia y la alegría que esta noticia implica en toda la Humanidad.

¡Feliz y santa Navidad! Hasta el próximo año.



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