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México: “¡Construyamos la paz!”, a un año de la desaparición de los 43 estudiantes en Iguala (Estado de Guerrero)

México: “¡Construyamos la paz!”, a un año de la desaparición de los 43 estudiantes en Iguala (Estado de Guerrero)

A través de un comunicado, el Obispo de Chilapa-Chilpancingo llama a no utilizar el dolor de los familiares de los estudiantes desaparecidos para intereses particulares.Al cumplirse este sábado un año de la tragedia de Iguala, Guerrero, en la que 6 personas fueron asesinadas, 25 resultaron heridas y 43 estudiantes de la Escuela Normal Superior Isidro Burgos fueron desaparecidos, la Conferencia del Episcopado Mexicano emitió un comunicado para dar a conocer el mensaje de monseñor Salvador Rangel Mendoza, Obispo de Chilapa-Chilpancingo, respecto a la situación que priva actualmente en torno al tema.

En su mensaje, denominado “¡Construyamos la paz!”, monseñor Rangel Mendoza señaló que los terribles hechos ocurridos en Iguala el 26 de septiembre de 2014 no pueden dejar indiferente a nadie. Señala que la conciencia de la grandeza y dignidad de toda persona nos debe llevar a amar, respetar, promover y defender la vida en cualquiera de sus expresiones y momentos, y nunca tolerar o fomentar la cultura de la muerte.

“Nos duele el sufrimiento, la rabia, la desesperación y la desconfianza de los familiares de estos 43 jóvenes, y de las familias de los miles de desaparecidos en todo el país. Ante esta dramática situación, no bastan discursos; se requiere un cabal esfuerzo de las autoridades responsables para esclarecer los hechos y llegar, junto con la sociedad, empezando por las familias de todos los desaparecidos, a la verdad sin adjetivos. Sin embargo, el sufrimiento y la pobreza de los padres, hermanos y parientes de los desaparecidos no debe ser usado por personas y grupos sin escrúpulos que persiguen sus propios intereses, entre los que no faltan los que sacan ‘raja política’, posesionándose del tema.

Monseñor Salvador Rangel asegura que para encontrar la salida debemos comenzar por examinarnos delante de Dios y ante nuestra conciencia ciudadana, y preguntarnos qué ha originado estos reprobables acontecimientos, ya que sólo así nos daremos cuenta que la causa de fondo es el olvido de la dignidad y derechos de toda persona.

“Con esta convicción, me permito recomendar a todos dos cosas: oración y trabajo. Pidamos a Dios el don de la paz y trabajemos por ella mediante actos concretos en favor del diálogo, la verdad, la justicia, la reconciliación y el respeto a la vida, dignidad y derechos de todos. Cada uno podemos y debemos poner nuestro granito de arena”, dijo.

El Obispo dejó en claro en su mensaje que el anarquismo, la violencia y la intransigencia sólo provocan confusión, desorden, destrucción, y lo que es más triste, pérdida de vidas. “La violencia no es el camino para la justicia ¡Al contrario! Aumenta la injusticia y el dolor. No demos cabida al desorden y a la anarquía ¡Unámonos como sociedad! En el Estado de Guerrero existe gente buena y positiva ¡Construyamos juntos la paz! Que Santa María de Guadalupe interceda por nosotros para que tengamos la sabiduría y la valentía de asumir este compromiso”, dijo finalmente el obispo de Chilapa-Chilpancingo.

Fuente: Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México

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