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Mensaje de monseñor Carlos Osoro en la Cuaresma de 2014

Mensaje de monseñor Carlos Osoro en la Cuaresma de 2014

 Al iniciar la Cuaresma en este año 2014, monseñor Carlos Osoro Sierra, arzobispo de Valencia se ha dirigido con una carta pastoral a los sacerdotes, a los miembros de la vida consagrada y laicos cristianos, para recordarles una vez más que “Dios se ha hecho hombre y desde entonces nosotros sabemos quién es Dios y quién es el hombre”

“Es difícil, añade monseñor Osoro, y no hay inteligencia capaz de ponderar debidamente la magnitud que tiene este hecho, la profundidad a las que nos lleva a vivir y a situarnos, la carga de amor y de misericordia que tiene, las entrañas de acogida que tiene de parte de Dios a todo hombre. Dios con nosotros. Pero vino para darnos su Vida”.

En esas palabras, “el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros”, se realza la magnitud que tiene la generosidad de Dios para el hombre, añadiendo el arzobispo valenciano que como dice el apóstol Pablo, “en nada se diferencia de un esclavo el que es dueño de todo”

“En Jesucristo, dice, se dan y se tocan dos extremos: el que es dueño de todo y quien se hace esclavo de todos por amor. Se contempla de una sola vez, la máxima distancia y la máxima cercanía. Este es el estilo de Dios, no se revela mediante el poder y la riqueza, sino en la debilidad y en la pobreza. Comparte todo con nosotros y es que su amor es gracia, es generosidad, es proximidad, es donación, quita distancias, es cercanía, elimina siempre los muros que separan. Y todo para enriquecernos con la lógica de su Amor”.

En esta lógica del Amor que nos regala el Señor y que se manifiesta en su Encarnación, y también en la Cruz y en la Resurrección, subraya monseñor Osoro que “es la lógica que quiere el Señor regalarnos como gracia a todos los hombres, quiere meterla en las entrañas de nuestro corazón y en las realizaciones de todos los hombres”

A los sacerdotes diocesanos invita a acoger esta lógica, comenzando por nosotros los sacerdotes que “tenemos la misión de acompañar a nuestro pueblo con todas nuestras fuerzas”,  “Nuestra vida no es nuestra, dice después a los miembros de la vida consagrada y a los laicos conscientes del momento en que vivimos” es para los demás, nos hemos identificado con Cristo, llevamos un tesoro que debemos entregar sin regateos, sin mirar para nosotros”.

Centra posteriormente su reflexión sobre el llamado Itinerario Diocesano de Renovación subrayando que “no

es una cosa más, es la decisión de una Iglesia particular que quiere responder a la llamada que el Sucesor de Pedro, el Papa Francisco, nos ha realizado.”

“En la Palabra de Dios aparece permanentemente este dinamismo de ‘salida’ que Dios quiere provocar en los creyentes… Hoy, en este ‘id’ de Jesús están presentes los escenarios y los desafíos siempre nuevos de la misión evangelizadora de la Iglesia, y todos somos llamados a esta nueva ‘salida’ misionera”.

“El Itinerario es una Iglesia en salida que se involucra en la vida de todos los hombres dando la luz que nos llega de quien es la Luz, la Verdad y la Vida, que no es otro que el propio Jesucristo. Ningún discípulo está exento de esta tarea que además tenemos que hacer juntos, empezando los sacerdotes acompañando a nuestro pueblo. El Itinerario tiene también acciones significativas.”

“La que vamos a hacer esta Cuaresma, Misión Magníficat, nos implica a todos. Los sacerdotes ayudadme a presentar a la primer testigo del Señor, su Madre. La experiencia de indiferencia de muchos bautizados, la cultura mundana que arrincona a Dios, el olvido de nuestra historia como pueblo”

“Anunciad con valentía y con veracidad el Evangelio, hagamos germinar y crecer las semillas que el Señor pone, con nuestro ejemplo, en la cercanía a todos y comunión”, concluye manifestando monseñor Carlos Osoro.

Por Antonio DIAZ TORTAJADA, sacerdote-periodista

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