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«Vamos a continuar por la defensa de los derechos de los pueblos»

Se trataba del último briefing del Sínodo. Había expectación. Fue ayer. Y en ECCLESIA no nos lo hemos querido perder. Comparecían los últimos cinco testimonios. La religiosa laurita Inés Azucena Zambrano, hermana Misionera de María Inmaculada y de Santa Catalina de Siena (Colombia), centró las miradas de los periodistas porque contagió su fuerza en las palabras: «Yo hablo con ojos de mujer. En este Sínodo se vivió un ambiente de familia, un ambiente de sinodalidad y un ambiente testimonial. Podemos decir que las mujeres que estamos ahí nos sentimos Madres sinodales. Nuestra participación fue muy activa y vivimos con pasión este Sínodo porque nos duele lo que están viviendo los pueblos». Lo que se lleva de esta experiencia es «un compromiso de construir una Iglesia de rostro amazónico, con liturgia propia, por ejemplo. Necesitamos seguir profundizando la Teología india, seguir compartiendo la teología espiritual de los pueblos, en sus ritos, en toda su cosmovisión. Por eso es tan importante el aprendizaje del idioma: el lenguaje de los pueblos y el lenguaje del corazón». Con gran fuerza y con el testimonio que le avala como superiora general de la congregación, la religiosa laurita aseguró que «cuando se mira desde lejos el fruto de los pueblos se critica pero porque no se conoce. Vamos a continuar por la defensa de los derechos de pueblos».

Por su parte, el presidente de Adveniat (Alemania), el padre Miguel Heinz, SVD, denunció que «la ecología integral tiene mucho que ver con nuestro estilo de vida. Y no todo va bien. Si todos vivieran como vivimos nosotros los europeos entonces no existiría nuestro planeta». Además, destacó que la idea de la ecología integral quiere decir también que es necesario apoyar a las comunidades pequeñas.

El briefing de ayer contó con la presencia de Nicolau Nascimento de Paiva, coordinador CAIC, Iglesia Evangélica de la Confesión Luterana en Brasil (Brasil). «El Papa Francisco nos habló de la acción del Espíritu Santo, la misión que es de Dios, y que Dios utiliza a las personas. El CAIC forma parte de este movimiento y para nosotros es una alegría muy grande y una gran alegría. Todo estamos en esta Casa Común y el cuidado corresponde a todos, no solo a los católicos», indicó. En particular, los evangélicos buscan el diálogo ecuménico, y valoran el espacio que se les ha regalado en la Asamblea sinodal.

Por su parte, el obispo prelado de Marajó (Brasil), Evaristo Pascoal Spengler, OFM, destacó la presencia igualitaria de la mujer en el Antiguo Testamento, y cómo San Pablo habla del diaconado. Para él podría ser muy válida la ordenación de las mujeres como diaconisas, para que la Iglesia sea de presencia y no de visita. «Ya sabemos que en la historia de la Iglesia se habla de diaconisas. En Gal 3, 28 decimos ya no hay judíos, esclavos, porque todos son uno en Cristo».

Por último, Joaquín Humberto Pinzón Güiza, IMC, vicario apostolico de Puerto Leguízamo-Solano, obispo titular de Ottocio (Colombia), compartió ante los periodistas que aunque no nació en la Panamazonía, vivió en la zona como sacerdote y los indígenas le robaron el corazón. «No podemos hablar de la Amazonía ecología integral sin referirnos al buen vivir, que no es vivir bien, sino que es un buen vivir porque está conectado con la espiritualidad de los pueblos», explicó, indicando que «el buen vivir para los indígenas es trabajar para que el territorio esté sano, que esté viviendo desde lo que es, sin ser contaminado, sin ser destruido. Para los indígenas construir el reino es hacer realidad este buen vivir».

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