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Mazuelos pide buscar «nuevos caminos para la evangelización» en su toma de posesión de la diócesis de Canarias

Repensar estilos y métodos, buscar caminos nuevos para la evangelización, y hacerlo con «la frescura y la valentía» que se tienen cuando se siente la llamada del Señor. Esas fueron las palabras que marcaron el inicio de la homilía del nuevo obispo de la diócesis de Canarias, José Mazuelos Pérez, que este viernes 2 de octubre tomó posesión en la catedral de Santa Ana, en la capital grancanaria.

Mazuelos dijo sentir una gran «tranquilidad» por venir «a una iglesia con una gran historia y experiencia echando redes». Pero insistió en que se abandonara el «criterio de siempre se ha hecho a sí» para responder a la reclamación del Papa: «le dije al señor: Estoy dispuesto a hacerlo». Es necesario tener audacia».

«Dios no nos prometió el éxito aquí abajo»

El obispo señaló que «uno de los grandes males que padece la sociedad es el desánimo», en muchas ocasiones provocado por la dinámica del «éxito y la eficacia». Es más, continuó, «Dios no nos prometió el éxito aquí abajo», señaló. Pero los creyentes si tienen «la certeza de que Dios no fracasa porque siempre encuentra modos nuevos de llegar a los hombres». Por eso abundó en que quienes creen deben tener presente «la entrega. El éxito es un milagro de la gracia y pase lo que pase, nada podrá apartarnos de dios». Mazuelos también habló de la «esclavitud del individualismo» y de la «tristeza individualista que niega toda trascendencia», lo que hace que el «hombre» se entregue «a la búsqueda de la satisfacción superficial e inmediata». Pero pidió no condenar a este «hombre», sino llevarlo «a un médico para curarle la ceguera». Y citó a Juan Pablo II para reclamar «el humanismo que tanto necesita esta sociedad frente a la dictadura del relativismo».

«Le dije al señor: Estoy dispuesto a hacerlo»

En la homilía Mazuelos reconoció que, tras estudiar Medicina, cuando estaba en la Armada, se debatía ante la «llamada de Dios». «Me resistía a entrar» en el sacerdocio, «surgían muchas dudas». Pero en un momento dado, añadió, «le dije al señor: Estoy dispuesto a hacerlo» y descubrió «lo necio que había sido intentando eludir la llamada del señor».

Aforo reducido por las medidas sanitarias

El nuevo pastor dijo que confiaba en que «la palabra de Dios ilumine» todo lo que tiene por compartir en esta nueva etapa que inicia como «pastor de Jesucristo» quien «dio sentido» a su vida y le ha llevado «por caminos maravillosos y planes salvadores» que ahora, dijo, sabía que «Jesucristo me está esperando en Canarias para seguir».

El ahora obispo emérito, Francisco Cases, tomó la palabra para agradecer los años que ha estado en el archipiélago, más de quince, y desearle a su sucesor el mejor futuro. «Espero que tengas la misma acogida y más que me han dedicado a mí». Y añadió, «Te deseo de todo corazón que seas tan feliz como he sido yo en Canarias».

En la ceremonia estuvo presente el nuncio del Santo Padre en España, Bernardito Auza, el cardenal Carlos Amigo y el obispo auxiliar y secretario de la CEE, Luis Argüello, entre otros prelados, y contó con un aforo reducido por las condiciones sanitarias. No obstante, asistió una representación de los principales ámbitos sociales, económicos y militares.

Además se contó con la presencia del consejo episcopal de la diócesis de Asidonia-Jerez, el consejo episcopal y el colegio de consultores de la diócesis de Canarias, cien sacerdotes, una amplia representación del laicado de ambas diócesis, miembros de congregaciones de vida religiosa y familiares del obispo Mazuelos.

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