Lugo – La familia. La gran prioridad pastoral

El Curso de formación en matrimonio y familia, la respuesta de las diócesis gallegas a la crisis de la familia 

El plan pastoral de la diócesis de Lugo para el curso 2013-2014 persigue como una de sus prioridades la pastoral familiar.

Consciente de la importancia de apoyar y acompañar a las familias, la diócesis lucense, junto con el resto de las diócesis gallegas, se ha volcado en la creación de un Curso de formación en matrimonio y familia (CFMF). Esta iniciativa conjunta es un proyecto pionero en España. Será la primera vez que un curso de estas estas características se ofrezca desde las Iglesias diocesanas. Hasta el momento una formación similar sólo se proporcionaba por universidades o centros específicos.

El CFMF surge para abordar, desde una visión integral del ser humano a la luz de la fe, cuestiones tan importantes como las relaciones matrimoniales, el compromiso para toda la vida, la relación padres-hijos, la sexualidad…en definitiva intentará dar respuesta a cuestiones trascendentales para la persona.

El curso comenzará el 18 de enero del 2014. Las jornadas de formación se celebrarán en Silleda algunos sábados del año. Está dirigido a todos los implicados en pastoral familiar (sacerdotes, delegados, catequistas, profesores, formadores…) y a todos los interesados en ella. El plazo de matrícula está abierto hasta el 10 de enero de 2014.

Más información en www.cfmfgalicia.es

El CFMF es un proyecto que nace desde Galicia y para Galicia. Por ello se ha buscado ofrecer a las familias y matrimonios que deseen acudir, las máximas facilidades para hacerlo posible: una periodicidad y un horario que lo hagan asumible, la atención a los hijos, una cercanía geográfica para toda Galicia, una matrícula muy contenida para el coste real del curso, etc.

La formación que se ofrece es de la máxima calidad, con ponentes elegidos por profundo conocimiento específico del tema que se les ha pedido.

El CFMF quiere contribuir a que las familias vivan plenamente su vocación. Conseguir  este objetivo significaría una revolución porque generaría un cambio en la cultura e implicaría, sin ninguna duda, haber logrado “una Iglesia capaz de dialogar con aquellos discípulos que, huyendo de ella, vagan sin una meta, solos, con su propio desencanto, con la decepción de un cristianismo considerado ya estéril, infecundo, impotente para generar sentido» (Papa Francisco).

Print Friendly, PDF & Email

Añadir comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.