Por la calle

Los últimos, los primeros

«Teníamos razón. Y no hay nada mejor que tener la confirmación práctica de una hipótesis». Así han mostrado su satisfacción pediatras y epidemiólogos que tras un mes de puesta en marcha de los colegios, han constatado que su apertura no está afectando a la incidencia de la pandemia. Es la primera buena noticia que recibimos las familias, que aún guardamos a flor de piel los días más duros del confinamiento, en los que nuestros hijos vieron pasar los meses de marzo y abril a través de sus ventanas.

La historia de cómo vivieron el encierro las escuelas merece una especial mención ahora que han sido los que más han trabajado para demostrar que la contención del virus es posible en sus aulas. Los centros públicos, concertados y privados han elaborado un sinfín de protocolos que funcionan, pese a las discusiones de las administraciones locales y centrales. El esfuerzo de los colegios a la hora de proteger a los alumnos se ve reflejado en el comportamiento de los mismos. Niños que llevan la mascarilla como un elemento más de su indumentaria, que no se la quitan ni para jugar en el patio y que demuestran ser mucho más responsables que muchos adultos que siguen sin ponerse de acuerdo. Una vez más, los últimos, vuelven a ser los primeros, también en dar ejemplo.

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