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Los obispos españoles ofrecen un nuevo texto para la firma del «testamento vital»

La Asamblea Plenaria ha aprobado, en el encuentro que ha celebrado del 19 al 23 de abril de 2021, un nuevo texto de Declaración de Instrucciones previas y voluntades anticipadas, también conocido como «testamento vital». Con una situación «doblemente novedosa», ha explicado el secretario general Luis Argüello, «ya que con la Ley de Eutanasia aprobada recientemente en el Congreso, se establece la posibilidad de expresar las últimas Voluntades y que se registren para ser posteriormente respetadas».

Por otro lado, en materia de posibles recursos ante la Ley, «nosotros vemos una gran respuesta social. Hay decenas de asociaciones, muchas de ellas canónicas y civiles, pero que llevan haciendo un trabajo conjunto no solo de oposición a la Ley, sino de hacer caer en la cuenta de que hay otra alternativa cultural de por medio a la hora de la comprensión de la persona y de la persona en relación con la sociedad y el Estado».

Registro de «las últimas voluntades»

Por todo eso, la CEE ofrece un nuevo texto de referencia común, «sabiendo que en cada una de las Comunidades Autónomas habrá que conjugar con las determinadas exigencias que allí se pidan». El secretario general ha recordado que la propia Ley da la opción de «que no se realice en nuestra persona la práctica del suicidio asistido». Los obispos quieren animar a la sociedad española «a ser conscientes de la realidad de este problema» con el registro del nuevo texto.

La Conferencia Episcopal «invita a firmar este documento, que es la expresión escrita de la voluntad de un paciente sobre los tratamientos médicos que desea recibir, o no está dispuesto a aceptar, en la fase final de su vida. El testamento vital también especifica que se administren los tratamientos adecuados para paliar los sufrimientos, pero que no se aplique la eutanasia. Además se solicita una atención espiritual ha explicado Argüello.

Un documento que no vale «con llevarlo en la cartera», por lo que se aconseja consultar previamente la normativa del registro de voluntades de cada Comunidad Autónoma, «y presentarlo para su inscripción al registro oficial de tales ». Además, «conviene que lo firmen también tres testigos, cuyos datos de identificación deben constar en el documento».

Por último, «es conveniente que el que hace esta declaración entregue una copia a su médico y a los parientes más cercanos, donde conste el sello o justificante de haberlo presentado».

Modelo de documento a firmar

A mi familia, al personal sanitario, a mi párroco o al capellán católico:

Si me llega el momento en que no pueda expresar mi voluntad acerca de los tratamientos médicos que se me vayan a aplicar, deseo y pido que esta Declaración sea considerada como expresión formal de mi voluntad, asumida de forma consciente, responsable y libre, y que sea respetada como documento de instrucciones previas, testamento vital, voluntades anticipadas o documento equivalente legalmente reconocido.

Considero que la vida en este mundo es un don y una bendición de Dios, pero no es el valor supremo absoluto. Sé que la muerte es inevitable y pone fin a mi existencia terrena, pero desde la fe creo que me abre el camino a la vida que no se acaba, junto a Dios.

Por ello, yo, el que suscribe …………………………………………………………………………………. (nombre y apellidos), de sexo…………………………….., nacido en………………………… con fecha …………………., con DNI o pasaporte nº……………………………. y tarjeta sanitaria o código de identificación personal nº……………………………………., , de nacionalidad…………………….., con domicilio en……………………………………………… (ciudad, calle, número) y con  número de teléfono ……………………………,

MANIFIESTO

Que tengo la capacidad legal necesaria y suficiente para tomar decisiones libremente, actúo de manera libre en este acto concreto y no he sido incapacitado/a legalmente para otorgar el mismo:

Pido que, si llegara a padecer una enfermedad grave e incurable o a sufrir un padecimiento grave, crónico e imposibilitante o cualquier otra situación crítica; que se me administren los cuidados básicos y los tratamientos adecuados para paliar el dolor y el sufrimiento; que no se me aplique la prestación de ayuda a morir en ninguna de sus formas, sea la eutanasia o el “suicidio médicamente asistido”, ni que se me prolongue abusiva e irracionalmente mi proceso de muerte.

Pido igualmente ayuda para asumir cristiana y humanamente mi propia muerte y para ello solicito la presencia de un sacerdote católico y que se me administren los sacramentos pertinentes.

Deseo poder prepararme para este acontecimiento final de mi existencia, en paz, con la compañía de mis seres queridos y el consuelo de mi fe cristiana.

Suscribo esta Declaración después de una madura reflexión. Y pido que los que tengáis que cuidarme respetéis mi voluntad.

Designo para velar por el cumplimiento de esta voluntad, cuando yo mismo no pueda hacerlo, a………………………………, DNI ……… , domicilio en ……………………. y teléfono………….. y designo como sustituto de este representante legal para el caso de que éste no pueda o quiera ejercer esta representación  a……………………………….., DNI ……… , domicilio en ……………………. y teléfono…………..

Faculto a estas mismas personas para que, en este supuesto, puedan tomar en mi nombre, las decisiones pertinentes.

 En caso de estar embarazada, pido que se respete la vida de mi hijo.

Soy consciente de que os pido una grave y difícil responsabilidad. Precisamente para compartirla con vosotros y para atenuaros cualquier posible sentimiento de culpa o de duda, he redactado y firmo esta declaración.



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