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«Los jóvenes necesitan que se despierte en ellos la confianza de que la felicidad es posible»

Sara Gallardo, profesora en la Universidad Católica de Ávila (UCAV) ha participado en el Congreso Virtual de Educadores Católicos “La educación del Corazón” con una conferencia titulada «Ordenar los deseos para educar el corazón». En ella, Gallardo ha reflexionado sobre qué es lo afectivo. “Si nosotros hablamos de educar el corazón, tenemos que tener en cuenta que el corazón es el lugar de la vulnerabilidad. La realidad irrumpe en nuestro interior a través de esa ventana que es para nosotros el propio corazón porque la realidad nos afecta, nos interpela y no nos deja indiferentes. Es ese aspecto de la afectividad lo que se ha llamado el aspecto pasivo. No podemos elegir lo que sentimos, no podemos elegir de qué manera la realidad nos afecta, sino que es algo que sucede independientemente de nosotros. Pero es verdad que lo afectivo tiene también una dimensión activa porque nosotros estamos interpelados por esa realidad y necesitamos dar una respuesta en función de qué realidad sea y qué valor tenga”.

Por tanto, tal como ha indicado la profesora de la UCAV, “lo afectivo no solo nos muestra que somos pasivos ante la realidad, sino que también la realidad demanda de nosotros una respuesta que es específicamente afectiva o del corazón”. “Cuando hablamos de la afectividad de la educación del corazón, estamos hablando de la necesidad de educar en las respuestas que el corazón debe dar a esa realidad”, ha señalado Sara Gallardo.

En relación a la afectividad, la profesora de la UCAV ha explicado que “el hombre tiene deseos que van más allá de las realidades que le rodean”. En este sentido, ha indicado que se tiende a buscar la satisfacción de esas necesidades y que, cuando éstas se satisfacen, lo que el hombre experimenta es placer; pero cuando esas necesidades no están satisfechas, lo que se experimenta es dolor. “Una dimensión muy ligada a lo corporal”, tal como ha señalado Gallardo.

¿Qué necesitan nuestros jóvenes?

Por todo ello, Sara Gallardo, ha apuntado que “los jóvenes necesitan que se despierte en ellos la confianza de que la felicidad es posible, dándoles pautas concretas para alcanzarla”.

Para finalizar, Gallardo ha concluido que el conocimiento del corazón, lleva a “distinguir entre los deseos adecuados e inadecuados. El hecho de aprender a ordenar esos deseos, requiere distinguir los distintos tipos de necesidades y dimensiones de la persona”.

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