Carta del Obispo Iglesia en España

Los Jóvenes del selfie, por Juan Del Río Martín, arzobispo castrense

 Los Jóvenes del selfie, por Juan Del Río Martín, arzobispo castrense

El Papa Francisco ha convocado para el próximo octubre un Sínodo de Obispos con el lema: “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”. La temática no puede ser más actual, porque en ella nos jugamos el futuro de la sociedad y de la Iglesia.

En cada época la juventud se ha definido por los ejes permanentes que vienen dados por las edades que comprenden y por las notas sociales específicas del momento histórico. La presente es denominada por muchos estudiosos, como la generación selfie. Ese autorretrato espontáneo y momentáneo es algo que se da en los jóvenes de cualquier zona del mundo. Es un pequeño y sofisticado utensilio de múltiples aplicaciones, conocido por cualquier público, que se ha convertido en el signo o símbolo de los jóvenes de hoy. Su mensaje es: “soy yo, estoy aquí, estos son los que me interesan ahora, algo puedo contar”.

Los jóvenes de cada tiempo tienen sus centros de atención y sus lagunas. Desde el punto de vista moral diríamos: sus valores y contravalores. Hay que descubrir como son en cada momento, para ayudarles a crecer como persona y saber en que lenguaje cultural recibirá la propuesta cristiana. De ahí, que escuchar a los jóvenes, contar con ellos, tener paciencia en su maduración es clave para que sean genuinos protagonistas de sus propias historias.

¿Cómo es esta juventud, que para unos es una generación “perdida”, “sacrificada” y “abandonada”? Son “hijos” de la globalización por la utilización machacona de las redes sociales y otros factores, pero a la vez son muy locales, porque lo que verdaderamente les entusiasma es aquello que les pasa a ellos y a su grupo. Los grandes ideales de una revolución por hacer se ha quedado en el “baúl de los recuerdos”. Los jóvenes actuales, en general, cuentan con más preparación y títulos que sus progenitores. Pero tienen que contar con una gran movilidad socio-laboral y es un lujo poder quedarse a trabajar donde uno ha nacido y crecido. También saben que será muy difícil que tengan una casa en propiedad, que puedan formar una familia antes de los treinta años. Además, deberán encontrar trabajo la pareja para salir a “flote” todos los meses. En tales circunstancias, es bastante complicado traer hijos al mundo y como consecuencia la sociedad envejece.

El futuro no es que lo vean negro, es que ya el presente les esta cercenando dimensiones vitales en el orden afectivo-sexual, social-ocupacional, religioso-vital. Todo ello tiene sus repercusiones en el orden del comportamiento moral, donde ya han desaparecido muchas de las tradicionales normas de relaciones familiares y personales.

Frente a esta situación, la primera tentación que tiene la actual juventud es recogerse en “el hogar, dulce hogar”, que se convierte en una barata “pensión”. La segunda es refugiarse en las nuevas tecnologías de la información donde surfeando de una noticia a otra, no se paran a ver y pensar en la realidad fuera de su iphone, ipad, tablet ordenador o smarphone. Por último, tenemos la inclinación a caer en un estado psicológico de apatía, por falta de elementos ilusionantes en sus vidas: “Se va tirando”. Por eso el Papa pone en aviso a los jóvenes: “Se piensa que es mejor vivir comportándose en la vida como en un reality show, sin objetivos y sin rumbo. No os dejéis engañar. Dios ha venido para ensanchar los horizontes de nuestra vida, en todas las direcciones… En las «redes sociales», aparecen muchos rostros de jóvenes en multitud de fotografías, que hablan de hechos más o menos reales, pero no sabemos cuánto de todo eso es «historia», una experiencia que pueda ser narrada, que tenga una finalidad y un sentido….No os dejéis engañar por esa falsa imagen de la realidad. Sed protagonistas de vuestra historia, decidid vuestro futuro” (Francisco 21.3.2017).

+ Juan Del Río Martín
Arzobispo Castrense de España
12-abril-2018

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
Los Jóvenes del selfie, por Juan Del Río Martín, arzobispo castrense, 10.0 out of 10 based on 1 rating
Print Friendly, PDF & Email