Coronavirus Internacional

Los jesuitas piden a la UE «auténtica solidaridad ética y social»

75 años después del fin de la Segunda Guerra Mundial, la Conferencia Jesuita de Provinciales Europeos pide una «auténtica solidaridad ética y social» en estos tiempos de pandemia, «para asegurar que la UE supere la amenaza existencial que supone la actual falta de apetito por la solidaridad internacional»

Para los jesuitas, «la pandemia del coronavirus ha reforzado la conciencia de una interconexión que vincula a todos los pueblos de Europa más allá del individualismo». Los superiores mayores de los Jesuitas Europeos invitan a los gobiernos a «redescubrir en sus raíces cristianas la cercanía entre todos los seres humanos». Por ello, destacan «La llamada a la solidaridad con los más pobres, con el futuro del planeta, con los pueblos del sur, y con los refugiados y migrantes».

Otra globalización es posible

Los Jesuitas apelan a repensar el actual modelo de globalización.»No podemos vivir saludablemente en un planeta enfermo», comentan siguiendo las enseñanzas del Papa Francisco. Y declaran que «afortunadamente, la UE ha encontrado su camino de vuelta a una solidaridad práctica que, a medio plazo, consiste en el reto de abordar las consecuencias económicas y sociales de la pandemia. Necesariamente, esto implicará una cierta redistribución de la riqueza de los países más ricos a los más pobres». El mensaje de los jesuitas también se fija en la situación de los refugiados y solicitantes de asilo en nuestro continente. El llamamiento a la solidaridad «también debe extenderse urgentemente a ellos», especialmente a los confinados en campos de refugiados dentro y a las puertas de la UE.

Como dice el Papa Francisco, «la Unión Europea se enfrenta actualmente a un desafío trascendental, del que dependerá no sólo su futuro sino el del mundo entero». Los jesuitas entienden que el principal desafío es fomentar una solidaridad europea que prefigure la solidaridad global. Cuando esta orden católica se fija en la repercusión de la pandemia en el sur global, también apelan al norte «para que se cancele la deuda de los países más pobres, se aumente la ayuda humanitaria y la cooperación para el desarrollo, y se reoriente el gasto militar hacia los servicios sanitarios y sociales».

Y también el mensaje es una llamada a la interioridad. Los jesuitas ven la crisis como una «oportunidad espiritual para la conversión» y destacan su esperanza de no volver a la «vieja normalidad» sino de «aprovechar el momento para trabajar por un cambio radical inspirado en nuestras convicciones más profundas».

Print Friendly, PDF & Email